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Cody Groover

Jose en Egipto

Genesis 29:40
Cody Groover September, 30 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 30 2015

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Hermanos, pido que abran sus
Biblias otra vez. El libro de Génesis. Donde estamos estudiando la vida
de José. Y hemos visto cómo José, el patriarca,
es una figura o tipo tipo de Nuestro Señor Jesucristo y hablamos
de que el libro de Génesis está dedicado más capítulos a José
porque José más que todos los otros patriarcas tiene muchos
puntos de semejanza o puntos de coincidencia en la figura
de José y Nuestro Señor Jesucristo. En el capítulo 37, cuando la
última parte, vimos que los Marianitas lo vendieron en Egipto a potifar
oficial de Faraón. José, vimos la semana pasada,
fue traicionado por sus hermanos. Ellos dijeron, ahí viene este
soñador, vamos a ver qué pasa, vamos a matarlo y a ver qué pasa
con sus sueños. Fue vendido entonces. Rubén dijo, no lo matemos. Lo
metieron en una fosa y luego cuando pasearon, pasaron los
ismaelitas, los vendieron, pasaban los marianitas mercaderes, sacaron
a José de la cisterna, le trajeron arriba y le vendieron a los ismaelitas
por 20 piezas de plata. José fue vendido como esclavo
por el precio de un esclavo, así como nuestro Señor Jesucristo
fue vendido por 30 piezas. José fue vendido por 20 piezas,
y nuestro Señor Jesucristo fue vendido por 30 piezas de plata. Bueno, entonces, José fue llevado
a Egipto, a la casa de Potifar, oficial en la casa de Faraón,
capitán de la guardia. Y antes de que continúe la historia
de José. José continúa la historia en
capítulo treinta y nueve donde es donde vamos a ver en esta
noche. En el capítulo treinta y ocho
nos habla de Judá. Nos habla de Judá. Lo que pasó
en figura, es decir, en la vida de José, fue que José, el hijo
amado, el bien amado del padre, fue vendido. Y después de que
fue vendido, tenemos la historia de Judá y de la infidelidad de
Judá. y esto es muy significativo porque
el señor Jesucristo fue vendido por treinta piezas de plata,
fue rechazado por a lo suyo vino y lo suyo no lo recibieron, fue
vendido, fue crucificado en la cruz, y desde la crucifixión
de nuestro señor Jesucristo el señor Jesucristo el evangelio
ha ido a los a los gentiles Ya Dios, así como ellos no querían
nada que ver con Cristo, ahora Cristo no está teniendo nada
que ver con la nación de los judíos. Y ahora está hablando
de Judá. Judá, entonces, Judá, entonces,
es una sombra de la historia de los judíos desde su rechazo
de Cristo. Nos dice allá en Génesis 38,
versículo 2, y vio allí Judá, la hija de un hombre cananeo,
el cual se llamaba Sua, y la tomó y se llegó a ella. La palabra cananita o cananeo,
significa mercader. Interesante eso. La palabra cananeo
significa mercader y sua, la hija de este hombre cananeo,
sua significa riquezas. Qué interesante. Entonces, en
sombra, lo que nos está mostrando aquí, nos está mostrando la característica
de los judíos, aquí está hablando de juda, la característica que
describe los judíos desde la cruz del Señor Jesucristo a través
de todos estos siglos. Ellos han sido mercaderes, se
conocen los judíos como mercaderes, y su interés principal es las riquezas,
las riquezas. Ya no son los pastores, ahora
son su interés o su principal meta es hacer riquezas. Ellos tuvieron tres hijos. Ella
concibió a Yohalú su hijo y llamó su nombre Er. Y Er significa
enemistad. Enemistad. Y luego tuvo otro hijo. Concibió otra vez y dio a luz
un hijo y llamó su nombre Onan. Y Onan significa iniquidad. Y volvió a concibir y dio a luz
un hijo y llamó su nombre Sela. Y Sela significa un renuevo, algo que brota. Entonces hay en su corazón de
Judá enemistad. a través de toda la era desde
que Cristo resucitó, hay iniquidad en la nación de los judíos, estoy
hablando terrenal, estoy hablando terrenal, y de que son un renuevo,
algo, la nación de los judíos nunca ha llegado a ser grande
otra vez. Siempre es así. Bueno, cuando ella dice ya luego
por último en el capítulo 28 versículo 27 nos habla de Tamar
y ella concibió y había gemelos en ella gemelos en capítulo 38
versículo 27 y sucedió que cuando lava luz sacó la mano el uno
y la Partera tomó y ató su mano un hilo de grana, diciendo, éste
salió primero. Pero volviendo a meter la mano,
aquí salió su hermano, y ella dijo, ¿qué brecha te has abierto? Y llamó su nombre Fares. Entonces, estos dos hijos de
Judá representan las dos compañías. Primero, la gran brecha que se
ha abierto la nación de Israel. Ha habido una gran brecha, una
gran división, una gran división entre el pueblo de los judíos,
que por la mayoría rechazan todavía hoy, hasta el día de hoy, a Cristo.
Y luego la palabra, el segundo que se llamó, el que le ató la
mano de hilo de grana, llamó su nombre Sara. Y este nombre
significa que tiene, le ató el cordón de
grana. Y esto habla del remanente. que aún entre el pueblo de los
judíos hay un remanente hay un remanente pero lo que es como
un paréntesis entre capítulo treinta y siete y capítulo treinta
y nueve hablando de judá así como ellos está en figura pero
así como ellos se apartaron o es decir rechazaron a cristo ahora
cristo es predicado a los gentiles En capítulo 39, donde tenemos
en esta noche, continuamos lo que hemos visto en el capítulo
37. José había sido separado de sus hermanos. Y ahora, José, la primera cosa
que quiero que veamos, José fue hecho un siervo. Llevado pues
José a Egipto, potifer oficial de Faraón, capitán de la guardia,
varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado
allá. Él fue comprado. ¿Qué contraste
entonces vemos aquí? El eterno hijo de Dios, el bienamado
del Padre, él dejó el cielo. Así como José dejó su casa allí
en con Israel, donde él era el bien amado, a venir a un lugar
donde ahora es esclavo. Pero nada se compara en la vida
de José, nada que ver, por decir así como hablan los jóvenes hoy
día, con la humillación de nuestro Señor Jesucristo, que él voluntariamente
dejó la gloria para venir a ser un siervo. Pueden ver la comparación
allá. José dejó el lugar de su casa
de donde era amado, bien amado del padre y ahora llegó a Egipto
a ser un esclavo, fue comprado y fue un esclavo. Nos dice Filipenses
capítulo dos que el Señor Jesucristo el siendo igual a Dios, no estimó
como cosa que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo. En Filipenses capítulo 2, versículo
5, 6. haya pues en vosotros este sentir
que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios
no estimó al ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino
que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante
a los hombres. Y estando en condición de hombre
se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte
de cruz. Esta clase de siervo El Señor
Jesucristo no fue hecho siervo involuntariamente. Ahí es donde
podemos ver un quiebre en la figura. José fue tomado por sus
hermanos y fue vendido, fue hecho esclavo. Pero el Señor Jesucristo
vino a ser esclavo voluntariamente. voluntariamente eso es lo que
nos dice allá en el señor Jehová Dios nos habla Dios el Padre
nos habla allá en Salmo capítulo cuarenta Dios dice he aquí mi
siervo cuando el eterno hijo de Dios en el pacto eterno de
la gracia acordó el Señor Jesucristo acordó hacer
todo lo necesario, acordó representarnos a nosotros para librarnos de
la esclavitud en la que nosotros nos encontramos por haber pecado
en nuestro padre Adán. El Señor Jesucristo vino a ser
el siervo voluntarioso de su padre. Noten allá en Salmo capítulo
40, donde nos dice, pacientemente esperé a Jehová y se inclinó
a mí, y oyó mi clamor, me hizo sacar del pozo de la desesperación,
del lodo cenagoso, puso mis pies sobre peña y regresó mis pasos.
Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios,
verán esto muchos y temerán y confiarán. Bienaventurado el hombre que
puso en Jehová su confianza y no mira a los soberbios ni a los
que desvían tras la mentira. Has aumentado, oh Jehová, Dios
mío, tus maravillas, tus pensamientos para con nosotros. No es posible
contarlos ante ti. Si yo anunciara y hablase de
ellos, no pueden ser enumerados. Sacrificio y ofrenda no te agrada. Has abierto mis oídos. ¿Qué significa eso? Sacrificio
y ofrenda no te agradan. Estos sacrificios que fueron
ordenados en el Antiguo Testamento fue Dios quien los ordenó. Fue Dios quien los ordenó. Y
eran sombras y figuras del sacrificio que haría nuestro Señor Jesucristo.
Él es el Cordero. Él es el Sumo Sacerdote. Él es
el altar sobre el cual fue ofrecido el sacrificio. Él es Dios a quien
se ofrece el sacrificio. Él es todo. Todos estos sacrificios,
pero Dios está diciendo que estas cosas materiales no pueden agradar
a Dios. La sangre de toros y machos cabríos
nunca pueden quitar un pecado. Dios, es decir, la justicia divina
nunca puede clamar con estas cosas que el hombre hace. Nunca
clama, tengo suficiente. La justicia divina demanda perfección. Demanda perfección. Para que
algo sea ofrecido a Dios tiene que ser perfecto. Y en todos
estos sacrificios, ninguno era perfecto. solamente el señor
Jesucristo ofreció ese perfecto sacrificio dice sacrificio ofrenda
no te agrada nunca quedó agradado Dios con todos sus sacrificios
luego dice has abierto mi oído esta referencia que es aquí es
lo que dice el señor Jesucristo porque eso es lo que él dice
cuando cuando viene al mundo él está en hebreos capítulo 10
versículo 5 dice has abierto mi oído aquí
está hablando de en la ley de Dios en el libro de Éxodo capítulo
veintiuno si quiere mantener su lugar allá en Éxodo capítulo
veintiuno es la ley del siervo hebreo la ley de los los esclavos el
siervo hebreo cuando una familia se encontraba en apuros un hombre
se encontraba en deuda y no podía pagar sus deudas. ¿Podía ese
hombre, en tal caso, llevar a sus hijos? ¿Podía venderse a sí mismo? Sabes que no te puedo pagar esa
deuda, pero yo me sujeto a ti como tu siervo. El hombre decía, está bien, vas
a ser mi siervo para pagar esa deuda. se podía dar a sus hijos como
siervos, como esclavos. El hombre lo aceptaba y eran
sus esclavos. Ahora, lean lo que dice aquí. Estas son las
leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis
años te servirá. Solo seis años. ¿Por qué? Porque
Dios va a hablar de la liberación. Mas al séptimo saldrá libre de
balde. El término era seis años. Al séptimo año va a salir de
gratis. Va a salir de balde. Si entró
solo el siervo, solo saldrá. Si tenía mujer, saldrá él y su
mujer con él. Si su amo, aquí hay un caso,
mientras está sirviendo a su amo, su amo le da una mujer. y ella le diera hijos o hijas,
la mujer y sus hijos serán de su amo y él saldrá solo. Ahí
viene el séptimo año. Entre esos seis años que sirvió,
su amo le dio una mujer y él tuvo hijos con ella. Viene el
séptimo año. Si él quiere salir, sale solo. La mujer y sus hijos se quedan
con el amo, son del amo. Ahora, si el siervo dijere Yo
amo a mi señor. Yo amo a mi señor, a mi mujer,
y a mis hijos. No saldré libre. Bajo esa estipulación,
si yo digo, si ese hombre que se había vendido la servidumbre
y dice, yo amo, y no voy a salir, yo no voy a salir libre, ¿cuál
es su obligación o qué lo está atando ahora? Ya no hay ninguna
deuda. Ahora es amor. Ahora es amor. Yo amo a mi amo. Yo amo a mi
esposa. Yo amo a mis hijos. No saldré
libre. Entonces su amo lo llevará ante
los jueces a la puerta de la ciudad y le hará estar junto
a la puerta o al poste. Y su amo le oradará la reja. Oradará la oreja con lesna y
será su siervo para siempre. Oralea abrirá la oreja, es lo
que significa. Agarrar una leña del fuego y le abre la oreja, le hace una
marca aquí con esa leña ardiendo. Se lo quema, le hace un hueco
en la oreja. Y ahora todos los que van a ver a ese hombre van
a decir, es siervo. porque quiso. Es siervo porque él dijo yo amo
a mi amo, yo amo a mi mujer y yo amo a mis hijos. Es precisamente
lo que dijo mi Señor Jesucristo, tu Señor. Sacrificio, ofrenda
no te agradaron, me abriste la oreja. Dijo el Señor Jesucristo,
yo amo a mi padre. Yo amo a mi esposa, la iglesia. Yo amo a mis hijos que me ha
dado Dios. Y yo no voy a salir libre. Dios dijo, ahí vas a ir a la
leña, al madero. Y ahora el Señor Jesucristo lleva
las marcas. Las marcas en sus manos, las
marcas en sus pies, las marcas en su costado. Y ahora todos
los que lo ven dicen, el siervo para siempre, amoroso, amoroso. Siervo amoroso, que precioso
es esto. El Señor Jesucristo está hablando
aquí y dice, me has abierto la oreja. holocausto y expiación no has
demandado entonces dije he aquí vengo estoy otra vez en salmo
cuarenta he aquí vengo en el rollo del libro está escrito el libro del que está hablando
está hablando del libro del propósito de dios en la eternidad el consejo
eterno el rollo del libro antes eran pergaminos y estaban todos
enrollados pero para traducirlo a nuestros días sería aquí donde dice, el libro de
qué se trata. Verás, vas a una biblioteca y
ves los libros y dice aquí de qué es. Este libro es el propósito
de Cristo Jesús. En el rollo de, es decir, página
uno, ¿qué vamos a ver? Cristo Jesús. Última página,
¿qué vamos a ver? Cristo Jesús. Él es el alfa y
la omega. El principio y el fin, y todo
en medio. Todo en medio. Bueno, José entonces,
José era figura de nuestro Señor Jesucristo, él fue siervo allá
en Egipto. Nuestro Señor Jesucristo, él
vino a ser siervo, siervo voluntarioso de Dios su Padre, aquí en este
mundo. Él dijo, no vine a hacer servir,
yo vine a servir. y dar mi vida. Bueno, nos dice
nuestro texto, si regresan allá en nuestro texto, que en este
servicio, aquí algo precioso, en este servicio, José nos dice en capítulo treinta
y nueve, versículo dos, Masios Jehová estaba con José. Jehová
estaba con nuestro Señor Jesucristo nuestro José y fue varón próspero y estaba en la casa de su amo
el egipcio y vio su amo que Jehová estaba con él y que todo lo que
él hacía Jehová lo hacía prosperar en su mano aquí está la segunda
cosa que podemos ver en esta noche es que era un siervo exitoso,
próspero, próspero. Podemos ver entonces que fue
Jehová que hizo que todo lo que José haga prosperara. Todo lo que él hacía prosperaba. Nuestro Señor Jesucristo en Salmo
capítulo uno, si quieren ver allá. Es el siervo de nuestro
Dios y Padre, siervo de Jehová su Padre. Y en Salmo capítulo
uno nos dice expresamente que todo lo que él hace prospera. nos dice bienaventurado el varón
que no no anduvo en consejo de malos es el señor Jesucristo
y recuerden esto está hablando del señor Jesucristo justicia
nuestra así es que si tú estás en Cristo Jesús crees en él la
justicia del señor Jesucristo de la que habla este capítulo
es la justicia en la que tú estás delante de Dios y Dios dice bienaventurado
de ti Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores
se ha sentado, sino que en la ley, la palabra de Jehová está
su delicia. Y en su ley medita de día y de
noche. Será como árbol plantado junto
a corrientes de aguas que da su fruto en su tiempo y su hoja
no cae. Y todo lo que hace prosperará. Todo lo que el Señor Jesucristo
hace prospera. Todo lo que hace prospera. Esto
se habla específicamente de nuestro Señor Jesucristo, como dije,
y está hablando de cada uno en el pueblo de Dios, en Cristo,
en unión con Él. Aunque no parece, cuando al fin seamos transformados
a la imagen de nuestro Señor Jesucristo, y seamos presentados
delante de Dios su padre nuestro padre sin mancha y sin arruga
se va a decir lo mismo todo lo que hizo próspero todo lo que
hizo próspero ¿Por qué? Porque estamos en Cristo Jesús. Vemos también en Isaías capítulo
cincuenta y tres nos dice aquí en Isaías capítulo cincuenta
y tres está hablando del señor Jesucristo y dice versículo diez
con todo esto Jehová quiso quebrantarlo sujetándole a padecimiento cuando
haya puesto su vida en expiación por el pecado verá linaje vivirá
por largos días y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada
Todo lo que Dios ha querido hacer, todo lo que el propósito es decir,
nuestro Señor Jesucristo no es un pobrecito Jesús frustrado. Él es el exitoso Señor Jesucristo. Él está sentado sobre el trono.
Toda autoridad, todo poder le ha sido dado a Él. la voluntad de Jehová será en
su mano prosperada. Qué precioso es eso. De José
se dice, todo lo que hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
Y del Señor Jesucristo dice, la voluntad de Jehová será en
su mano prosperada. Bueno, José es una figura de
nuestro Señor Jesucristo, que todo fue prosperado. Él acabó
la obra que Dios el Padre le dio que Él hiciera. Es próspero. Bueno, aquí hay otro punto de
comparación. Podemos ver que el amo de José,
el amo de José, otra vez estoy en Génesis capítulo 39. El amo
de José, en versículo 4, Así halló José gracia en sus
ojos y le servía, y él le hizo mayordomo de su casa, él le entregó
en su poder todo lo que tenía. El amo de José puso en su mano
todo lo que él tenía. Pueden ver allá, nuestro Señor
Jesucristo, todo ha sido puesto en su mano. Dios el Padre, podría
decir así, confió. Dios el padre confió en el en
el hijo toda la gloria de Dios toda la gloria de Dios por toda
la eternidad la confió a las manos del Señor Jesucristo el
Señor Jesucristo ha honrado a su padre ha glorificado a su padre
él vino para glorificar a su padre y lo ha hecho y lo está
glorificando ahora ¿Pero cómo podría ser de otra
manera? José era completamente diferente de cualquier otro siervo
en la casa de Potifar. El temor de Jehová estaba sobre
él. El temor de Jehová estaba sobre
él y Dios estaba con él. Nos dice la palabra de Dios en
Isaías capítulo 11, versículo 2, que el temor de Jehová reposará sobre el espíritu de
Jehová, el espíritu de sabiduría y de inteligencia, el espíritu
de consejo y de poder y de conocimiento y de temor de Jehová. Este temor
del que está hablando aquí no es un temor, podríamos decir,
de miedo, no es un temor servil, es un temor servicial. es una
es una una es muy diferente cosa una es reverencia hacer lo que
hace por amor y otro es hacer por temor de castigo el señor
Jesucristo reposó sobre él el espíritu del temor de Jehová
de reverencia de amor a su al servir a Dios su Padre. Así
también José nos dice como tipo de nuestro Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo era, es completamente
diferente a cualquier otro siervo de Dios. El temor de Jehová está
en él. Y él fielmente sirvió a Dios. Leímos allí en Juan capítulo
8, versículo 29, yo siempre hago lo que agrada al Padre. Siempre
hago. Ese es Jehová Justicia Nuestra.
Él es. Aquí hay otro punto. José el
siervo, al servir, fue hecho bendición a los otros que estaban
en casa. nos dice Génesis treinta y nueve
versículos cinco y aconteció que desde cuando le dio el el
encargo de su casa y de todo lo que tenía Jehová bendijo la
casa de del egipcio a causa de José desde que le dio todo Jehová
bendijo la casa de ese hombre potifar este egipcio por causa
de José por causa de José y la bendición de Jehová estaba sobre
todo lo que tenía así en casa como en el campo. Dios bendijo
todo lo que tenía este hombre pótifer por causa de José. Así también el padre ha confiado
al hijo el interés, es decir, todo lo que es la gloria de Dios
el padre, la manifestación del carácter de quien es Dios, le
ha confiado al hijo. Y el Señor Jesucristo dijo, el
que me ha visto a mí, ha visto al padre. ¿Y cuál ha sido el resultado
de esta confianza que Dios el Padre le dio al hijo? Desde que él ha tomado este cargo
de servicio, Dios ha bendecido esta tierra por causa de Cristo.
Dios ha bendecido este mundo por causa de Cristo. He dicho esto en otras ocasiones
y lo voy a repetir. ¿Han oído este dicho, llueve
sobre los justos y los injustos? ¿Has oído esto? ¿Sabes por qué
llueve? Por los justos. El Señor Jesucristo
tiene un pueblo en este mundo. Y porque este pueblo está en
el mundo, está perdido, Él los va a rescatar, no va a ser perdido
ninguno. Este mundo continúa. Y en ese
sentido, en ese sentido tan amplio de que el mundo continúa ahora,
en ese sentido el Señor Jesucristo es salvador del mundo. ¿Entienden
eso? Hay personas que quieren tomar
ese texto y sacarlo y decir, ahí está, es salvador del mundo.
Pero escuchen, esta salvación, es decir, esta prolongación del
tiempo, un día va a acabar. Un día va a acabar. Él es salvador
de su pueblo escogido. El salvador con salvación. Israel
será salvo con salvación eterna. Pero este mundo que está continuando
y aparentemente Dios está bendiciendo a muchas personas que ni conocen
a Dios y odian al Señor Jesucristo, pero parece que están recibiendo
toda clase de bendiciones. Dios tiene su propósito, no tienes
que saber, no tengo que saber yo. Pero mientras está el evangelio
aquí, el mundo está siendo aprovechado. Está recibiendo bendiciones. Mientras estaba en la casa, Dios
bendijo la casa de este egipcio. Prosperaba. Y mientras el evangelio,
oigan esto, mientras el evangelio está en este mundo, hoy es el
día de salvación. ¿Qué bendición tan grande? Este
mundo está prosperando. Hablando de una manera en general,
este mundo está prosperando. ¿Por qué? Porque el Evangelio,
Cristo Jesús todavía está en este mundo. Es decir, el Evangelio
está siendo predicado. Va a llegar el día cuando el
evangelio, cuando Cristo diga, hasta aquí se acabó. Sabemos
que viene ese día, cuando él regresa y el tiempo de misericordia
se habrá acabado. ¿Qué va a hacer del mundo entonces?
¿Bendición? La maldición está, de Dios está
sobre este mundo. Bueno, José, vemos otro, otro
punto. José fue tentado José fue tentado,
pero José no pecó en esta tentación que tenemos aquí. José es un
hombre nada más, pero aquí en este, en esta, en esta relato
aquí en Génesis treinta y nueve, siete al doce, Dios dio gracia
a este hombre. El Señor Jesucristo, él no pecó,
él fue tentado en todo punto, pero él no pecó. él no fue él
no él nunca pecó José fue tentado pero él no pecó nos dice ya en
versículo ah siete y aconteció después de esto que
la mujer de su amo es la mujer de Potifar puso sus ojos en José
y dijo duerme conmigo y él dijo y él no quiso Y dijo la mujer
de su amo, es aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo
que hay en casa y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No
hay otro mayor que yo en esta casa y ninguna cosa me ha reservado
sino a ti, por cuanto tú eres su mujer. ¿Cómo pues haría yo
este gran mal y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada
día y no escuchándolo a él para acostarse al lado de ella, para
estar con ella. Y aconteció que entró él un día
en casa para hacer su oficio y no había nadie de los de casa
ahí. Y ella lo hació o lo tomó a él
de su ropa, diciendo, duerme conmigo. Entonces, él dejó su
ropa en las manos de ella y huyó y salió. ella tentó a José para cometer
pecado de fornicación. El Espíritu Santo ha puesto esto
seguramente en juxtaposición con la falta de castidad de Judá
en capítulo treinta y ocho y la castidad de José aquí en capítulo
treinta y nueve. Por un lado vemos la infidelidad
de Judá y vemos la fidelidad de José. Nosotros somos infieles. Somos salvos por la fidelidad
del Señor Jesucristo. Somos salvos por la fe del Señor
Jesucristo. Por su fidelidad. ¿Qué precioso es esto? Debe ser
visto aquí que José no fue tentado en Canaán por sus hermanos, él
fue tentado en Egipto. Egipto es símbolo de este mundo. Fue tentado por la esposa de
Potifar, el capitán de la guardia. Nuestro Señor Jesucristo sufrió
la tentación, no de sus hermanos según la carne
sino de Satanás el príncipe de este mundo el príncipe de este
mundo José entonces resistió la tentación repetida de esta
mujer tres veces se nos dice en el capítulo treinta y nueve
versículos siete luego versículos diez y luego versículos doce
tres veces se nos dice que resistió esta tentación y por fin salió
corriendo nuestro señor Jesucristo en el
libro de de Mateo tres veces vino Satanás está grabado allá
y él hizo batalla contra Satanás podemos ver un contraste aquí
una desemejanza podríamos decir José dejó su ropa en mano de
la esposa de Potafer y huyó, nos dice en el versículo doce,
huyó y salió. Así también el apóstol Pablo
nos dice a nosotros, dice a Timoteo, que nosotros debemos huir, huye
también dice, de las pasiones juveniles, huye, es decir, no
juegues. huye no no no vaciles huye se
nos dice dos veces en la palabra de Dios huye idolatría y la fornicación
huye pasiones juveniles y sigue la justicia y la fe y el amor
y la paz con los que de corazón limpio corazón invocan al señor. Él huyó. Ahora, en contraste,
nuestro señor Jesucristo, él es el perfecto. Él no tuvo pecado. A nosotros se nos dice, huye,
porque hay algo en nosotros que responde a eso. Hay pecado en
nosotros, somos pecadores, y cuando somos tentados, debemos huir. Hay un dicho, bueno, no sé si,
bueno, no lo voy a decir. pero bueno nosotros debemos huir
y no no vacilar pero el señor Jesucristo cuando él fue tentado
por Satanás él se enfrentó a Satanás y él le dijo a Satanás tú vete
eso está en Mateo capítulo cuatro versículo diez entonces Jesús
le dijo vete Satanás vete Porque escrito está el Señor, tu Dios
adorarás y a él solo servirás. Ese es el capitán de nuestra
salvación, el Señor Jesucristo. Sólo él puede lidiar de esa manera.
Él usando la palabra de Dios rechazó el ataque de Satanás. Pero el Señor Jesucristo tiene
preeminencia en todas las cosas. Él es el preeminente. Él ya se
acabó mi tiempo. Vamos a continuar este estudio.
Qué precioso es ver la fidelidad de nuestro Señor Jesucristo y
está figurado aquí en el libro de Génesis. Bueno, que el Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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