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Elio Chay

Amados no os sorprendais

1 Peter 4:12
Elio Chay March, 25 2009 Audio
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Elio Chay
Elio Chay March, 25 2009

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Buenas noches tengan a todos.
Esperamos en el Señor que hayan estado bien, el Señor les haya
cuidado, protegido, todo donde quiera que hayan andado. Y sabemos que hoy es el último
servicio que tenemos en este lugar. Yo les pido a cada uno
de los hermanos que oren, oren al Señor este cambio que se va
a hacer, que sea conforme a la voluntad de Dios todo esto que
se va a hacer. Y también, si así es la voluntad del Señor
que Él levante una iglesia aquí con ustedes, Él lo hará. Él lo
hará. Nosotros no tenemos el poder
para levantar una iglesia, sino Dios solamente, a través de Su
bendita palabra, Él va a levantar Su iglesia para el bien de Su
pueblo. Busquen en Primera de Pedro capítulo
4. Primera de Pedro, capítulo 4,
en versículo 12. Hay algo muy importante que debemos
saber. Los hombres que no son creyentes,
cuando viene una prueba en sus vidas, hay quienes le echan la culpa
al demonio. Muchos dicen, esto ha provenido
de él, es obra de él, del demonio, del diablo, dicen. cuando hay
una prueba en la vida, cúlpame, que es obra del diablo. ¿Sabían
ustedes que también mismo Satanás está sujeto a la voluntad de
Dios? Él no puede hacer algo, algo sin la voluntad de Dios.
Y no puede venir algo en la vida, en la vida del creyente, sin
la voluntad de Dios. Estamos bajo la voluntad de Dios,
bajo las manos poderosas de Dios, y Él es el que nos cuida y nos
guarda todo el tiempo. A veces estamos pasando momentos
difíciles, parece que Dios está lejos de nosotros. Nosotros nos
alejamos de Él. Nosotros cada día tratamos de
apartarnos de Él. Él siempre está con nosotros
a cada momento. Vean qué dice aquí, Primera de
Pedro, capítulo 4, versículo 12. Amados, no os sorprendáis
del fuego de prueba que os ha sobrevenido como si alguna cosa
extraña os aconteciera. como si algo extraño sea no nos
extrañe cuando algo venga en nuestra vida aunque somos carnales
sentimos sentimos y a veces yo he escuchado de alguien que diga
cómo es posible yo soy un pueblo de Dios muy creyente y tengo
tantas pruebas los que no están no están en comunión con Dios
ellos no tienen pruebas Pero vamos a ver más adelante
estas pruebas. Pedro está diciendo que no nos
sorprendamos por las pruebas, aflicciones, sufrimientos, por
más difíciles que sean en nuestras vidas. Pedro le está hablando no a una
iglesia, no le está hablando a una sola persona. sino Él está
hablando a todos en general. Está hablando acerca de las pruebas
que tiene la iglesia, el creyente. El creyente tiene muchas pruebas,
tiene mucha persecución. ¿Por qué? Por la predicación del Evangelio.
Para muchos, cuando oyen la predicación del Evangelio, lo toman como
una ofensa grande para ellos en sus vidas. Pero el creyente sigue testificando
acerca de Cristo. Testifique y testifica siempre. No nos cansamos de hablar de
Cristo. No nos cansamos de creer en Cristo. No nos cansamos en creer en la
obra que Él ha hecho a favor de Su pueblo. Estas pruebas que vienen en la
vida del creyente es la porción que tiene el pueblo de Dios en
común todo el tiempo. Es una porción que Dios ha dado
para su pueblo, pero tiene un fin también que Dios lo permite. Dice aquí en el libro en primera
de Pedro, capítulo uno, en el versículo siete, versículo siete,
capítulo uno, versículo siete, para que sometida a prueba vuestra
fe, mucha más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando
sea manifestado Jesucristo. Estas pruebas que vienen en nuestras
vidas no es para mal, no es para mal para el creyente, para la
iglesia, es para cada día nuestra fe siga caminando más en ese
camino hacia Cristo. Esa fe es cada día perfeccionada,
cada vez, por cada prueba, Dios está viendo si estamos siguiendo
en esa fe. La palabra de Dios nos dice,
puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe.
A Él solamente miramos, no estamos mirando al hombre. Dios quiera
que en esta noche ustedes hayan venido mirando a Cristo. No vean
a ese hombre aquí frente de ustedes. Miren a Cristo a través de su
palabra. Entonces, si esta es una porción del pueblo de Dios
en estas aflicciones, no nos sorprenda, pues aún mismo nuestro
Señor Jesucristo sufrió estas cosas. Él supo qué es el desprecio,
¿Él sintió qué es el odio? ¿Sintió todas las persecuciones
estando Él andando, predicando este Evangelio a la gente en
este mundo? ¿Él tuvo estas aflicciones? Vean qué dice Juan. Juan 16. Juan capítulo 16. Versículo 1 hasta el 4 dice,
Estas cosas os he hablado para que no tengáis trofiezo. Os expulsarán
de las sinagogas, y aún viene la hora cuando cualquiera que
os mate pensará que se rinde servicio a Dios. Y harán esto
porque no conocen al Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas
para que cuando llegue la hora os acordáis de que ya os lo había
dicho. Ya os lo había dicho. Vean versículo 33 del mismo capítulo. Estas cosas os he hablado para
que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción,
pero confiad, yo he vencido al mundo. Confía, confía en el Señor,
confía en la mano poderosa, que Él puede ayudarte, que Él puede
protegerte en los momentos más difíciles de tu vida. Si a Él
lo persiguieron, ¿cuánto más a nosotros? Por predicar este
Evangelio. Este es el motivo por el cual
mismo nuestro Señor Jesucristo fue despreciado, fue perseguido
por predicar ese Evangelio. Si Él predicó, también cada uno
de los que creen en Él sufrirá. Yo he pensado que nosotros no
hemos sufrido, no hemos tenido persecución como en el Antiguo
Testamento o los apóstoles. Ellos sufrieron verdaderamente
la persecución por predicar el Evangelio. Si nosotros leemos
en el Libro de Hechos, vemos los conflictos que ellos tuvieron
por predicar la Palabra de Dios. Nosotros no hemos sufrido eso.
Pero si en la voluntad de Dios es que tengamos que sufrir esas
persecuciones, que Él nos dé las fuerzas y la paciencia para
soportar todas estas cosas cuando llegue ese tiempo. Las pruebas
en la vida del creyente son por los designios y las conformes
a la voluntad de Dios. No es solamente que esté viniendo
en la vida del creyente, pues el apóstol Pablo lo dijo en el
libro de Epesios, En el libro de Efesios capítulo uno, versículo
once dice, en él asimismo tuvimos herencia habiendo sido predestinados
conforme al propósito del que hace todas las cosas según el
designio de su voluntad. Quiere decir que todas las cosas
que pasan es por la voluntad de Dios, por los designios de
él. No nos ha de sorprender lo que
pasa. Vemos que a Pedro ¿A Pablo lo persiguieron? Él no se sorprendía,
sino al contrario, él se gozaba de sus tribulaciones para predicar
el Evangelio de Dios. Pues el apóstol Pablo dijo en
Filipenses capítulo 1, versículo 28 y 29, Porque a vosotros os
es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en Él, sino
que también que padecáis por Él. que padezcáis por él. ¿Has padecido por Cristo? Si no has padecido, el día que
lleguen estas aflicciones, entonces, lo soportarás, aguantarás todo. Y sigue diciendo en el versículo
veintinueve, Y en nada intimidaos, porque los que se oponen, porque
para ellos Para ellos es perdición, más para nosotros es salvación,
y esto es de Dios. Mientras ellos están luchando
para destruir este Evangelio, se están condenando cada día
más, y más para nosotros que creemos en el Señor, es para
vida eterna, es para vida eterna. Las pruebas Es para que sea perfeccionada
esa fe que Dios nos ha dado. Sabemos que esa fe es un regalo
que Dios nos ha dado. Esa fe es un don que hemos recibido
de Dios. Pero también estas pruebas lo
hacen ser más precioso. Lo hacen ser más precioso que
el oro. Volvemos nuevamente a Pedro.
Capítulo 4, versículo 13. En el versículo 13 dice, sino gozados por cuanto sois
participantes de los padecimientos de Cristo, para que, también
en la revelación de su gloria, os gocéis con gran alegría. Quizás, quizás nos podamos preguntar
y decir, oye Pedro, ¿cómo es posible que tú estás diciendo
que yo me goce en las aflicciones y en las pruebas? Esto lo que
tú dices no está bien. ¿Puede uno decirlo? ¿Quién puede
gozarse en una prisión? ¿Quién puede gozarse en una prueba
grande? Nadie. Entonces Pedro está diciendo,
sino gozado por tan sois participantes. El apóstol Pedro, él cuando estaba
predicando, él tuvo mucha persecución por parte de los judíos. Él sufrió
encarcelamientos como el apóstol Padre, Pero el apóstol Pablo
dijo, yo estoy encarcelado, pero más la palabra de Dios no está
encarcelado. El evangelio no está encarcelado,
sino él lo seguía predicando. Aún estaba en el calabozo, él
aún ahí daba gloria a Dios. Daba gloria a Dios. Entonces
Pedro, él dice, No sientan ustedes estas tribulaciones. No lo vean como algo difícil.
Es algo que tenemos que sufrir. Gócense, dice Pedro en las pruebas,
aflicciones que vienen por la voluntad de Dios. Esto viene
por la voluntad de Dios y por causa del Evangelio de Cristo. Ahí tenemos muchos personajes
en la Palabra de Dios que sufrieron mucho. Y nosotros que leemos
la Palabra de Dios tenemos la aflicción tan grande de Job. Job tuvo una aflicción muy grande. Incluso hasta su misma esposa
le dijo, tú blasfema el nombre de tu Dios. Pero ¿cuál fue lo que él dijo?
Dios dio y Dios quitó. ¿Qué bendición tan grande es
cuando en un sufrimiento la mano poderosa de Dios está consolándote? Está dándote paz. Está dándote
gozo. Está dándonos gozo. Dios nunca
nos puede dejar Nunca. Nosotros nos apartamos de Él,
pero Él nunca nos puede abandonar. Dice aquí en el libro de Santiago,
capítulo 1, en el versículo 2, Hermanos míos, tened por sumo
gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba
de vuestra fe produce paciencia. Mantengan la paciencia su obra
completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa
alguna. sin que os falte cosa alguna."
Estas cosas es algo que tenemos que tener muy en cuenta. Provienen
por la voluntad de Dios. Alégrense de que la mano de Dios
esté sobre nosotros. teniendo por dignos de sufrir
para su gloria. Gocémonos a través de estas apliciones
o persecuciones, porque Dios nos ha tenido por dignos de sufrir
para su gloria. Eso es lo que dice en el libro
de 2 Corintios. 2 Corintios, capítulo 12, versículos 9 y 10 dice, Y me
ha dicho, bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona
en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré,
más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder
de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo
me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en
persecuciones, en angustias, porque cuando soy débil, entonces
soy más fuerte. Cuando soy débil, soy más fuerte.
Si en esta noche hay alguien que se considere que no necesita
de la palabra de Dios, tiene todo, es cuando más lo necesita. Es cuando más lo necesita. Espero
en el Señor que todos los que estemos aquí estemos necesitados
de la misericordia de Dios. Necesitamos a cada momento de
las misericordias Cuando más débil me siento es cuando más
necesito de Cristo. Prefiero sentirme débil todo
el tiempo para estar necesitado siempre de Cristo. Porque si
estoy fuerte quizás ya no necesite de alguien, ya no necesite de
alguien. Un enfermo necesita de un doctor,
pero cuando no está enfermo no necesita. no necesita. Así nosotros necesitamos cada
día de la misericordia de Dios, del perdón de nuestros pecados
y de la gracia de la misericordia de Dios. Gózense de que son bendecidos
en el sufrimiento de Cristo y somos identificados con Él en un mundo
que le rechaza, que le aborrece, que le odia. Estamos en este
mundo. Vean que dice en el libro de
Juan 15. Juan 15. En el versículo 18 y 20. Juan capítulo 15 versículo 18
y 20 dice Si el mundo os aborrece, sabed
que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del
mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero porque no sois del mundo,
antes yo os elegí del mundo. Porque eso es... Por eso el mundo
os aborrece. Acordaos de la palabra que yo
os he dicho. El siervo no es mayor que su
señor. Si a mí me han perseguido, también
a vosotros os perseguirán, y si han guardado mi palabra, también
guardarán la vuestra. Si han guardado mi palabra, también
guardarán la vuestra. Dios nos bendiga, nos ayude,
nos dé fuerzas para poder seguir adelante, seguir adelante. En el versículo catorce, Primera
de Pedro, capítulo 4, versículo 14. Si sois vituperados por el
nombre de Cristo, sois bienaventurados porque el glorioso Espíritu de
Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente de parte de ellos
Él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. El creyente glorifica
a Dios aunque el incrédulo le está ofendiendo. Él se está condenando
más mientras el creyente se está llenando más en la Palabra de
Dios. Está llenando más. Cuando somos
ofendidos por otras personas que no creen en el Señor Jesucristo,
o somos perseguidos por nuestra fe hacia Cristo Jesús y nuestra
fe en el Evangelio de la gracia soberana de Dios, no nos sintamos
tristes. No nos sintamos tristes. Siéntanse
felices, que son dignos de envidia. Estas personas tienen la envidia
de lo que tú has creído. pues son verdaderamente... pues somos verdaderamente bendecidos
por Dios en las tribulaciones. El Espíritu de Dios reposa sobre
su pueblo a cada momento. El Espíritu de Dios está sobre
su pueblo. Vean qué dice aquí en Pedro. Primera de Pedro. Vean en capítulo
1, versículo 5. Primera de Pedro, capítulo 1,
versículo 5. Que son guardados por el poder
de Dios mediante la fe para alcanzar la salvación que está preparada
para ser manifestada en el tiempo postrero. Ahora, ¿hay alguna
duda? No hay duda de lo que dice la
palabra de Dios. No hay duda. El Espíritu de Dios
reposa sobre su pueblo. Reposa hoy, reposa mañana, reposará
todo el tiempo que nos conceda vida en este mundo. Somos guardados
por el poder de Dios mediante la palabra de Dios. Los que no creen en esta doctrina
Los que no creen en este Evangelio de Cristo blasfeman el nombre
y la obra y el señorío de Cristo. Se ofenden para ellos. La sangre
de Cristo es una ofensa para ellos, pero para el creyente
es de olor grato. El Evangelio es de olor grato
para el creyente y hacia Dios es de un olor. Olemos, olemos
a Dios en la sangre de Cristo, de olor grato. Entonces, pero
la iglesia le es glorificada. Pero su iglesia le está glorificando
siempre en la fe, en lealtad, y está dispuesto siempre a alabarle
en un mundo de maldad. Está dispuesto siempre a amarle
y defender el Evangelio. Las bienaventuranzas de Dios
hacia su pueblo son, vean las bienaventuranzas, Vamos a ir
en el libro de Mateo 5. Estamos dispuestos siempre el
creyente para alabarle en un mundo de maldad, porque somos
bendecidos y somos protegidos en Dios. Dice aquí en Mateo capítulo
5, versículo 10, Bienaventurados los que padecen persecución por
causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichoso tú que sufres por la
palabra de Dios. Eres bienaventurado. Bienaventurados,
versículo 11. Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persigan y digan toda clase de maldad
contra vosotros mintiendo. Eres dichoso ante estas personas. Gozaos, ahora dice mismo el Señor
Jesucristo, dice, gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande
en los cielos. Porque así persiguieron a los
profetas que fueron antes de vosotros. Así persiguieron a
ellos. Y si ellos sufrieron, entonces... Si sufrimos, sufrimos para Cristo. Si morimos, morimos para Cristo.
El apóstol Pablo dijo, para mí el morir es ganancia. Es si morimos
en la fe de nuestro Señor, qué bendición, qué bendición. Vamos
a terminar aquí en donde estamos leyendo en Pedro. De modo, dice
en versículo 19, de modo que los que padecen según la voluntad
de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador y hagan el bien. Encomienden sus almas. De modo
que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden
sus almas al fiel Creador y hagan el bien. Dios es fiel en lo que
Él ha dicho. Dios es fiel en Su palabra. Dios
no puede fallar. Él no es hombre como nosotros,
por la cual Él dice lo que ha dicho en Su palabra va a fallar.
Nosotros decimos somos infieles, pero Dios es fiel. Hay un versículo
que dice en la palabra de Dios que Nosotros somos infieles,
pero Él permanece fiel para nosotros. Él es fiel por la eternidad. Que Dios les bendiga.

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Joshua

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