Bootstrap
Elio Chay

La obra de Cristo

Isaiah 44:21-22
Elio Chay November, 1 2008 Audio
0 Comments
Elio Chay
Elio Chay November, 1 2008

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Solamente la justicia de Cristo
libera al pecador de la culpa del pecado, y es una obra completa,
una vez para siempre. No hay otra repetición de esta
ofrenda. Cuando la Palabra de Dios declara
justo y completa la obra de Cristo, está diciendo que el hombre ya
ha sido perdonado en su totalidad. Vamos a verlo más adelante. Vamos a ver más adelante. El perdón en la justicia ha sido
a través del Señor Jesucristo, como y cuando en el tiempo de
Dios se terminó perdonar a su pueblo. ¿Cuál es ese perdón que
nos habla la Palabra de Dios? Es un perdón que se concede y
se aplica a todos los pecadores que Dios escogió. Yo puedo decir
a todos los pecadores, pero no es así. Sería una mala interpretación
cuando yo diga a todos los pecadores. a todos los pecadores a los cuales
Dios murió por ellos. Esa es una... ya podemos entender
con más claridad quiénes son, su pueblo. Es el perdón que fue
basado en la justicia del Señor Jesucristo. Entonces Dios mira
ahora. Dios está mirando justo a su
pueblo. Cuando mira la obra del Señor
Jesucristo en la cruz del Calvario, entonces vea al pecador justo. Esa es una maravilla que Dios
ha hecho en la vida del hombre. Entonces, el perdón que se concede,
que Dios ha concedido, es aplicado a todos los pecadores que Dios
ha escogido. Allá vemos que está claro, creo
lo que yo estoy diciendo, que el perdón que Dios concede a
todos los pecadores es a favor de su pueblo, a favor de su pueblo. ¿Cuáles son estos? ¿Cuáles son
estos pecados? Anoche habló el hermano José
acerca de estos pecados, que hemos sido perdonados. Primero,
los pecados que hicimos cuando tuvimos conocimiento. También fuimos perdonados en
los pecados que obtuvimos, que heredamos de nuestro padre Adán. Fuimos perdonados. ¿Cómo podemos
llamarle a esos pecados? Pecados pasados. son unos pecados
que en aquel tiempo pasaron. También somos perdonados en los
pecados que hoy en día están presentes en nuestras vidas.
Somos perdonados abogados tenemos para con el
Padre. Está perdonado ese pecado, y
también tenemos el perdón de nuestros pecados futuros, los
que no hemos cometido, o los que no hemos sentado, o los que
no hemos dicho, pero Dios sí lo sabe. y por lo tanto hemos
sido perdonados de todos estos pecados, de todas estas transgresiones
y por lo tanto no puede repetirse, no puede repetirse otro sacrificio
a favor del Pueblo de Dios. Vean que dice el Salmista David,
vean que dice el Salmista David 101, Vean solamente el perdón tan
grande que Dios ha hecho para con su pueblo. Salmo 101 en el
versículo 7. 103 No tengo malestar de esta cita.
No es de esta cita. El Salmista David, él dijo que
Dios perdonó nuestras iniquidades así como la distancia Del Este al Oeste. ¿Quién puede ver la distancia? Del Poniente al Oriente. ¿Quién puede ver el fin de esa
distancia? Es tan lejos. Es tan lejos. No tengo claro esta cita. El Salmo 101, pero mi versículo
está mal. En el versículo 2 dice, Bendice
alma mía Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él
es el quien perdona todas sus iniquidades, el que sana sus
dolencias. Vemos que es el que perdona todas
sus iniquidades. Vienes de ese escrito. Vamos a Isaías, quizás sea más
claro mi texto. El libro de Isaías. Isaías 44. Isaías 44 del versículo 21 hasta
el versículo 22. Vean que claro lo que dice la
palabra de Dios. Dice, acuérdate de estas cosas,
oh Jacob e Israel, porque mi siervo eres eres, yo te formé,
siervo mío eres tú, Israel, no olvides, yo te hice como una
nube tus rebeliones y como niebla tus pecados, vuélvete a mí, porque
yo te redimí, yo perdoné tus iniquidades. Aquí vemos la rebelión y el pecado
es perdonado. En las profecías nos habla la
palabra de Dios, cómo Dios iba a salvar a su pueblo, cómo Él
iba a perdonar a su pueblo. Ahora, el hecho del perdón, ¿cómo
podemos entonces estar seguros de que hemos sido perdonados?
¿Cómo podemos estar seguros de que hemos sido perdonados de
lo que yo estoy diciendo? Es verdad. Vean que dice Román
capítulo 8, en el versículo 1. Dice así,
ahora pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús. Una declaración total para el
pueblo de Dios. No hay juicio que se les diga
al pueblo de Dios. Ya no hay juicio. La ira de Dios
ha pasado. Y si la palabra de Dios está
diciendo que ya no hay condenación para los que están en Cristo
Jesús, entonces, ¿de qué temes? ¿De qué temes? Si no has venido a Cristo, tienes
de qué temer, porque la ira de Dios está para los que rehusan
creer. Pero si estás en el Señor Jesucristo,
entonces ninguna condenación hay sobre el hombre. Y sigue
diciendo, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu. Está claro lo que está diciendo
la Palabra de Dios. Claro está lo que dice. También vemos que dijo el apóstol
Pablo, porque con una sola ofrenda hizo perfecto para siempre a
los santificados. ¿Cuál es esta sola ofrenda? La
ofrenda que Cristo ha hecho. Él se ofreció voluntariamente
en la Cruz del Calvario. Allí hizo expiación y allí fuimos
justificados en la obra de Cristo. Por esa razón Pablo dijo, porque
con una sola ofrenda hizo perfecto para siempre a los santificados. ¿Quiénes son los santificados?
Los que han sido justificados de sus pecados. Ellos son Esto
no significa que ya no es necesario confesar nuestros pecados. Esto es muy importante que debemos
saber. Muchos piensan, bueno, si yo
he creído, si mi fe me ha llevado al Señor Jesucristo, si yo he
sido bautizado, entonces yo creo que ya he sido salvo, ya no tengo
nada más que estar haciendo. No. El creyente tiene una carrera
por delante. El creyente tiene un camino que
tiene que seguir continuamente, en la perfección. Entonces, eso
no significa que ya no es necesario confessar nuestros pecados al
Señor. Mismo el Señor Jesucristo enseñó
en la oración a sus apóstoles, Él dijo que era necesario orar.
Él dijo que era necesario orar, pues nuestra conciencia, nuestra
conciencia de culpabilidad no ha desaparecido en nosotros.
¿Acaso hay alguno de los que estamos sentados aquí que cuando
hacemos algo que no es conforme a lo que dice la Palabra de Dios
y estamos tranquilos, o a veces hacemos algo a espaldas de otros,
a veces estamos tranquilos? Nuestra conciencia nos está acusando
que lo que estamos haciendo no está bien. Nuestra conciencia
es la que a cada momento nos está juzgando y por lo tanto
entonces crea un sentimiento. crea un sentimiento en el hombre
y genera la necesidad de buscar, repetidas veces, la consoladora
seguridad de perdón en el Señor Jesucristo. Esto, nuestra consciencia
a cada momento nos acusa, nos enseña. Volvemos en el libro
de Salmos, capítulo 32. Capítulo 32. en el versículo 5. Vean, el Salmista David, él aún,
él sabe que ha sido redimido, sabe que ha sido perdonado, pero
él reconoce y sabe que él necesita cada momento estar en oración
por sus iniquidades. Dice aquí en el versículo 5,
mi pecado te declaré. Cuando habla él, mi pecado te
declaré, está diciendo, mi pecado yo te he dicho, Mi pecado se declaré y no encubrí
mi iniquidad. Dije, confesaré mis transgresiones
a Jehová, y tú perdonaste la maldad de mi pecado. ¿Quién puede
hacer algo, algo malo, y ocultarse delante de los ojos de Dios?
Nadie. Nadie. Dios conoce todas las cosas.
Quizás el hombre pueda hacer algo de los otros, pero delante
de Dios no podemos ocultar nada. Entonces, por esa razón, la palabra
de Dios dice, mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Necesitamos cada día, los creyentes,
estar poniendo en las manos de Dios nuestras iniquidades. Yo
a cada momento estoy pecando en contra de Dios. A cada momento
estoy pecando con mi mente, a cada momento estoy pecando con mis
labios, a cada momento estoy pecando con mis manos, con mis
pies. Entonces, necesitamos entonces
estar en comunión con Dios a cada momento. Eso no quiere decir
que Dios no conoce lo que hay en nuestra mente, pero sí a Dios
le gusta que le oremos a cada momento. Él quiere siempre que
estemos pidiendo misericordia por nuestras iniquidades. Vean
otro, vean otro, otro versículo que nos dice la Palabra de Dios. Primera de cuarta, capítulo uno,
el versículo nueve, dice Esta es otra cita que no tengo
clara. No tengo clara esta cita. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo, dice Primera
de Juan capítulo 1, versículo 9. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados. Él es fiel
y justo. Y Él no puede negarse a Sí mismo. No puede negarse a Sí mismo. Él cumple Su palabra. y limpiarnos de toda, de toda
maldad. Si decimos que no hemos pecado,
le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros. Si encubrimos alguna iniquidad
en nosotros, le hacemos a él mentiroso. ¿Por qué dice la palabra
de Dios esto? Porque Él conoce todo. Él conoce, todo conoce. Por esa
razón, por esa razón Juan dijo él, que debemos confessar a él
nuestros pecados, no al hombre, no a ningún hombre, sino a él,
en nuestros hogares, en el lugar donde estamos solos, podemos
postrarnos y orar y clamar a nuestro Dios y decirle, yo he pecado,
he hecho eso, Él está aquí para perdonarnos. y su palabra no
puede fallar. Entonces, nos dice la palabra
de Dios, ya hemos sido perdonados, ya hemos visto cómo hemos sido
perdonados. Ahora, después del perdón de
pecados, ahora somos adoptados como hijos de Dios. ¿Qué interesante es esto? Antes dice la Palabra de Dios
que Dios amó un pueblo, apartó un pueblo. Pero ni un momento de las Sagradas
Escrituras, de las Profecías, habló de los hijos de Dios. Ahora aquí está diciendo, después
de la Justificación, vamos a ser adoptados como hijos de Dios. Adoptados como hijos de Dios. Dios adopta a todos los creyentes
como hijos suyos por medio de la justificación que ha sido
hecha en el Señor Jesucristo. Somos adoptados como hijos de
Dios. Hay algo así muy importante que
vamos a ver. ¿Por qué nos toma como hijos
y nos adopta? Vean Hesedio, vean en el libro
de Hesedio. Vean lo que éramos, lo que éramos
antes. Lo que éramos antes. En el versículo 3 del capítulo
2, Efesios capítulo 2, en el versículo 3 dice, entre los cuales
también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos
de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los
pensamientos y éramos por naturaleza, ¿qué dice? Éramos por naturaleza hijos de
ira. hijos de ira, lo mismo que los
demás. ¿Acaso éramos mejores que aquellos
que no han creído? No, no éramos mejores. No éramos mejores. La ira de
Dios estaba sobre nosotros. La ira de Dios estaba sobre todo
aquel que nacía. Esa era la condición del hombre. Cada uno de nosotros, si estamos,
si hemos creído, es por la gracia de Dios. Si somos lo que somos,
es por la voluntad de Dios. Es lo que dijo Pablo. Yo soy
lo que soy por la voluntad de Dios. Dice en el versículo 1
del capítulo 2 de Ephesios, Y él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados, y en los cuales
aun visteis en otros tiempos siguiendo la corriente de este
mundo, conforma el príncipe de la potestad del aire, en el espíritu
que ahora opera en los hijos de desobediencia. No había diferencia. Versículo 4. Vean la gran diferencia. Pero Dios es rico en misericordia,
por su gran amor con que nos amó. Dios es rico en misericordia,
y aun estando nosotros muertos en pecado, nos dio vida juntamente
con Cristo por gracia soisados. Por la gracia de Dios somos lo
que somos. Nunca hemos sido mejores que
otros. Nunca. antes de que Dios nos ilumine. Quizás pensábamos que éramos
mejores que los otros, pero no éramos mejores. Nunca hemos sido
mejores, sino éramos igual que cualquier otra persona. Éramos
igual. Dios es el que hizo la diferencia. Dios es el que hizo la gran diferencia
para un fin. Esa diferencia fue para un fin. Vean en el versículo 6 y juntamente con él nos resucitó
y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo
Jesús. Cuando dice aquí en el versículo
6 que juntamente con Él nos resucitó, está hablando cuando Cristo resucitó,
fuimos entonces, ahí obtuvimos nuestra justificación. En la
resurrección de nuestro Señor Escrito, ahí obtuvimos nuestra
justificación. ahí lo obtuvimos, para mostrar
en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia y de su
bondad para con nosotros en Cristo, todo en Cristo. La Biblia declara que éramos
hijos de ira, lo mismo que los demás, lo mismo que los demás, ¿Acaso éramos mejores? No, yo
no era mejor. Si yo veo lo que era antes, era
terrible. Vean qué dice Gálatas en Gálatas
capítulo 4, en el versículo 5. Dice aquí ahora, el motivo en el cual
la obra de Cristo dice, versículo 4, Pero cuando vino el cumplimiento
del tiempo, Dios envió a su Hijo nacido de mujer y nacido bajo
la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin
de que recibiésemos la adopción de hijos. Ahora, por ser hijos, somos herederos
de las grandes riquezas de un Padre eterno. Somos herederos. El apóstol Pablo dijo en Romanos,
Romanos 8, en el versículo 17 dice entonces
ya vimos lo que dijo Pablo en el libro de Gálatas ahora dice
aquí en el Romanos capítulo 8 versículo 17 dice y si hijos también herederos
así es de todas las cosas que posee un padre, un padre terrenal
en esta tierra, él siempre tiene una mentalidad de dejárselo a
un hijo, o a veces dividir todos sus bienes a sus hijos. Y aquí está diciendo, y pasa
a ser un hijo heredero de todos los bienes de un padre. y aquí
está diciendo, está declarando la Sagrada Escritura que sin
hijos también herederos, herederos de Dios nuestro Padre Celestial
y coherederos con Cristo, fiel que padecemos juntamente con
Él, para que juntamente con Él seamos glorificados en aquel
día de su venida, seamos glorificados. También vemos que Pedro, también
Pedro el Hijo, Hijo de esta manera. Primera de Pedro capítulo... Primera de Pedro capítulo 1 en
el versículo 4. Primera de Pedro, capítulo 1,
en el versículo 4, dice, aquí está la herencia de los hijos,
dice así, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible,
reservada en los cielos para vosotros. ¿Quiénes son vosotros?
Los que están diciendo la palabra de Dios, los hijos. Hemos obtenido
la adopción... Hemos obtenido la adopción en
Dios el Padre en la obra del Señor Jesucristo. Ahora, por lo tanto,
somos herederos. de esa grandeza, de esa grandeza,
riqueza que Dios ha dicho en sus palabras. Para terminar en
esta noche, para terminar en un versículo muy importante,
para terminar en esta noche, vean Juan, vean Juan, que eso
no es solamente, no es solamente que somos perdederos, primero
somos perdonados, o por lo que hayamos hecho fuimos
perdonados y después fuimos adoptados. Si nos vean que dice Juan capítulo
1, ¿quiénes son los que verdaderamente son perdonados de la ira, y quienes
son adoptados. Vean Juan capítulo 1, versículo
12, dice, Mas a todos los que le recibieron, a los que creen
en su nombre, les dio potestad de ser ellos hijos de Dios. Él es el que da el derecho de
ser hijos de Dios. En Él está la obra. Allá entonces
vemos que no está en el hombre. Todos los que creen y todos los
que van a creer es porque Él les dio el derecho. Él les dio el derecho de creer
en Él. Qué interesante es la Palabra
de Dios. Y después sigue diciendo en el
versículo 13, los cuales no son engendrados de sangre, ni de
voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. de Dios,
que Él depende de todas las cosas, que Él en Su voluntad, en la voluntad de Dios, es uno de los decretos divinos
de Él. Entonces, yo creo que aquí
está claro cuando terminamos nuestra meditación, cómo hemos
obtenido el perdón de los pecados. Si nosotros hemos creído en Él,
Él nos dio potestad, Él nos dio el derecho de creer en Él y de
ser Hechos hijos de Dios. Ahora entonces puedes comprender
que Él sí te escogió entonces desde la eternidad porque Él
ya te ha hecho herederos de las riquezas de Dios. ¿Y por qué? Porque Él te dio
el derecho. y no es una obra de hombre, sino
es por la voluntad de Dios, es por la divina voluntad de Dios. Que Dios les bendiga. Dios quiera
que haya sido claro.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.