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Elio Chay

Isaías 53

Isaiah 53
Elio Chay October, 4 2008 Audio
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Elio Chay
Elio Chay October, 4 2008

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Isaías, capítulo 53. Isaías,
capítulo 53. El capítulo habla acerca del
Hijo de Dios, acerca del sufrimiento, acerca de toda la tribulación
que Él sufrió. El castigo más fuerte que puede
dar el hombre a su semejante se le dio al Señor Jesucristo. y Él aún así fue obediente. En ese momento de tormento, en
ese momento de castigo, Él fue obediente. Se sujetó a estos hombres malhechores,
pero se sujetó a la justicia y voluntad de Su Padre. Él estaba
cumpliendo la voluntad de Dios y no la voluntad del hombre.
Dice aquí en el versículo 5, mas él herido fue por nuestras
rebeliones. Él no sufrió en vano. Él sufrió para bien del pueblo de Dios. Es lo que dice la palabra de
Dios por nuestras rebeliones. Un tiempo Éramos rebeldes. Un tiempo éramos ignorantes. Ignorábamos todas las cosas de
las Sagradas Escrituras. Pero ahora dice, y sigue diciendo,
cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros. En él cargó el pecado de todos
nosotros. Cuando habla de todos nosotros,
la iglesia sabe de quién somos nosotros, de su pueblo. ¿Por qué ratón la Palabra de
Dios está diciendo que todos nosotros nos descarriamos como
ovejas? Aquí está ilustrando la Palabra
de Dios a su pueblo, a sus hijos, como ovejas. Pero aquí no está
diciendo que tienen pastor, sino está hablando la Palabra de Dios
que nos descarriamos como ovejas. Cada uno siguió su camino. Cada uno siguió su propia voluntad. Cada uno siguió sus propios pensamientos. Cada uno pidió su propia justicia,
sin importar lo que dijo en el versículo 1 cuando dijo, ¿Quién
ha creído nuestro anuncio? Nadie. ¿Quién ha creído cuando el Señor
Jesucristo estaba predicando o cuando Noé estaba anunciando
este Evangelio? ¿Quién creyó a Noé? ¿Quién creyó a Él cuando Él estaba
anunciando que iba a haber inundación? ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? Nadie. Todos se descarriaron. Todos siguieron su propio camino,
sin importar lo que dice Dios, sin importar lo que está hablando
la Palabra de Dios. Pero aquí está la bendición. Aquí está la bendición que vemos
en el versículo 6, que dice, Masehubá cargó en él el pecado
de todos nosotros. Masehubá. Masehubá. Él cargó
nuestros pecados. ¿Cómo cargó nuestros pecados?
En el versículo 3, ahí vemos el desprecio que Él sufrió para
que tú seas beneficiado, para que tú recibas las bendiciones,
las bendiciones eternas que Dios ha dado. Pero también nos dice la Palabra
de Dios que Él, Él es el Buen Pastor, Las ovejas no pueden estar sin
pastores. Cuando aquellos hombres estaban
en aquellas praderas, nos dice la Palabra de Dios que ellos
estaban apacentando el rebaño de las ovejas. Los pastores estaban
apacentando el rebaño de las ovejas. Vemos la necesidad de un pastor
para las ovejas. ¿Por qué la necesidad de un pastor? Porque él cuida, él vela, él
las alimenta, él las ama, y él da su vida por ellas, y él da
su vida por ellas. ¿Vean qué dice? El Camisa de Abin. Vean que dice
Salmos 23. Vean que dice Salmos 23. Ahora ya vimos que dice la Palabra
de Dios en Isaías que Él cargó, mas Jehová cargó todos nuestros
pecados en el Señor Jesucristo. Y aquí en el libro de Salmos
capítulo 23 ahora dice, Jehová es mi pastor y nada me faltará. Jehová es mi pastor y nada me
faltará. Si Cristo es tu Pastor, no te
hará falta nada. Todo lo tienes en el Señor Jesucristo. Él no puede fallar en Su Palabra,
porque Su Palabra es bien. Si su Palabra llegase a fallar,
entonces cerraríamos las Sagradas Escrituras, porque entonces lo
que dice la Palabra está fallando. Pero cuando dice, ¡Oh, vay, mi
pastor, y nada me faltará!, entonces estamos seguros en sus manos. Cristo nos compara como ovejas. También dice la Palabra de Dios
que también hay un lobo, hay alguien que está andando como
un león ruptiente para devorar a las ovejas. Está buscando como destruir a
las ovejas del Señor. Pero claramente dice, nada me
faltará. Venga lo que venga, estamos seguros
en Él. Maseomá cargó. ¿Por qué Él cargó nuestros pecados? Porque las ovejas descarriaron
cada uno, siguió su propio camino por su propia naturaleza pecaminosa. Esta es una figura del hombre
hoy en día natural que está siguiendo su propio camino. Está descarriado. No está siguiendo el camino que
dice la palabra de Dios. Él está siguiendo en su propio
camino. Está siguiendo en su propia naturaleza. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? Ellos no han creído. Ellos están descarriados. Un tiempo estábamos de esa manera,
descarriados, pero Maseová cargó todas nuestras iniquidades. Cargó todas nuestras iniquidades.
¿Bien qué dice? ¿Bien qué dice Lucas XV? El Señor Jesucristo les refirió
una parábola acerca del buen pastor, y les dijo, entonces
Él les refirió esta parábola diciendo, Lucas capítulo 15,
versículo 3, Que hombre de vosotros teniendo cien ovejas, si pierde
una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va
tras la que se perdió hasta encontrarla. hasta encontrarla. Esto es el
pastor. Cristo es el pastor. El Señor Jesucristo está buscando
a Sus ovejas. No Sus ovejas lo están buscando,
sino Él está buscando a Sus ovejas, y por lo tanto, como dijo el
Sanmíster David, Él es mi Pastor y nada me faltará, entonces aquí
está diciendo también que Él va y las busca. Dios te ha propuesto salvar a
su pueblo a través de su Palabra. Donde quiera que esté su pueblo
llegará a su Palabra y Él los traerá y habrá un redil y un
pastor. Hasta encontrarla Dios no puede
rendirse. Dios no puede cansarte y decir,
ya me cansé, no puedo más, seguir buscando. Dios no puede cansarte,
sino Él seguirá. La tarea de Dios es traer a su
pueblo, traer a sus ovejas a Él, porque son suyas, mis ovejas
hoy en mi bodo, porque yo les doy vida. Él solamente puede
darnos vida, Y cuando la encuentra, dice, la pone sobre sus hombros,
gozoso. Hay un regocito. Hay un gozo
en la vida de esta oveja, juntamente con el pastor. Hay un gozo. Ese gozo se manifiesta
del corazón. Cuando vemos que Dios trae o
Dios manifiesta su misericordia a hombres inmerecedores, nos
regocijamos cuando vemos que vienen reconociendo al Señor
Jesucristo como su único y suficiente Salvador en su vida, dando testimonio
en su bautismo, lo que Dios ha hecho en su vida. Un gozo. La iglesia se goza. La iglesia se goza. Y al llegar
a casa, reúna a sus amigos y vecinos diciéndoles, gozaos conmigo,
porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Nadie va
a escapar de la mano poderosa de Dios. Todos aquellos que Dios
ha escogido, todos aquellos que Dios se ordenó desde antes en
este mundo, todos han de venir en el tiempo que Dios ha dicho. Todos vendrán. Y os digo que
aquí habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente
que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
Entendemos aquí cuando dice por 99 justos que no necesitan de
arrepentimiento. Estos 99 nos dice primero que
deja las 99 y va por una. Vemos que ya no le importa las
99 y después aquí en el versículo 10 dice que por 91. Dice aquí, os digo que así habrá
más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa
y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. ¿Quién es
justo? ¿Quiénes son justos? A los que
Dios justificó. A los que Dios ha justificado. Que estos que está diciendo aquí
la palabra de Dios son aquellos, son aquellos que están confiando
en su propia justicia, son aquellos que están siguiendo en sus propios
caminos. ¿Quién ha creído nuestro anuncio? Pero hay más votos por un pecador
que se arrepiente. Entonces vemos que las ovejas
son buscadas. El Señor no se riñe. Él sigue, sigue su camino y conoce
el camino donde ha de ir porque ahí está. Ahí está. Vean que dice Juan capítulo 10.
Vean que dice Juan capítulo 10. Juan capítulo 10. Entonces, ya vimos aquí lo que
dijo el Señor, lo que dijo aquí en el versículo de Lucas que
nosotros leímos, ya vimos lo que la obra de Dios. Ahora, aquí
en Juan capítulo 10, versículo 16, dice de esta manera, también
tengo otras ovejas que no son de ese redim, aquellas también
debo traer. También hay otras ovejas que
debo traer. Otras ovejas que no son de ese
redim. En esta parábola está hablando
acerca del Israel. Está hablando acerca de ellos. Está hablando de... de Gotraer
y también está hablando de los Enfines. De los Enfines. También de Gotraer y oirá mi
voz y habrá un rebaño y un pastor ahora. El Sanmilsa David dijo,
yo vengo a mi Pastor y nada me faltará. Ahora aquí el Señor
Espíritu, ahora está diseminando con más claridad el Evangelio. ¿Quién es el Pastor? y habrá
un rebaño y un pastor. Este pastor es Cristo. Este pastor es solamente Cristo
el Hijo de Dios al que Él fue puesto entre nosotros. Él es nuestro único pastor y
Él es el que está trayendo a sus ovejas a Él. como lo está trayendo
a través de sus siervos que están anunciando la Palabra de Dios. Es lo que en medio que Dios está
usando. Tenemos la ilustración, la ilustración
de aquel hombre, de aquel eunuco, que él estaba en su carro y estaba
leyendo Isaías capítulo 53. Y él estaba leyendo Pero no entendía. Cuando Felipe se le acercó, Felipe
le declaró con más claridad el Evangelio. Felipe le declaró con más claridad
el Evangelio y entonces él creyó y fue bautizado. Es una oveja del Señor que fue
traído a través de la Palabra de Dios. Es el medio que Él está
usando para atraer a su pueblo. Entonces vemos aquí a quien debo
traer y oirán un voz y habrá un rebaño y un pastor. Cuando la Palabra de Dios dice
debo traer, Debemos de pensar, de pensar y analizar que cuando
Dios habla, debe ser obedecido su palabra. Y cuando Dios habla, la palabra
de Dios se cumple. Cuando Dios dijo en la creación
del mundo, sea la luz, la luz fue. La luz fue inmediatamente. Así, en su palabra, fue creado
todas las cosas que nosotros vemos. Entonces, cuando Dios
habla, cumple. No es un Dios que tenga que cambiar
de parecer. Los propósitos o el plan divino
de Dios se hicieron desde la eternidad y, por lo tanto, todo
se está cumpliendo en el tiempo que Él ha determinado que sea
necesario. La Palabra de Dios nos dice que
cuando Dios habla, trae a sus ovejas, porque sus ovejas son
buscadas y son traídas a Él. No es traída al hombre, no es
traído a Él, a través del Espíritu de Dios. Ahora, la Palabra de
Dios nos enseña que tenemos un rebaño, tenemos
un redim, tenemos un pastor, tenemos una iglesia, tenemos
una fe, un camino y un evangelio que seguir. Todo enfoca a Cristo. Todas las tradiciones están en
el Señor Jesucristo. Vean que dice Pedro. Vean que dice Pedro. Primera de Pedro, capítulo 2,
en el versículo 24, dice, Quien llevó él mismo nuestros pecados
en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos
a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida fuisteis sanados. Justamente lo que dijo Isaías
fue molido por nuestras transgresiones. Pedro lo confirma. Pedro lo confirma, por cuyas
heridas fuisteis sanados. Versículo 25 Porque vosotros,
dice, erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor
y Obispo de vuestra calma. Al Pastor y Obispo de Él es el único pastor. Nosotros solamente somos siervos
de Él. Le servimos a Él en la predicación. Es lo que dijo Pablo. Pablo nunca
se enorgulleció de lo que él era. Él siempre decía en el capítulo
1, versículo 1 de su epístola, siempre vemos con qué delicadeza
se dirige a la Palabra de Dios, cómo él se dirige al llamado
que Dios le ha dado. Nosotros solamente somos colaboradores
de Dios, del Señor Jesucristo. Entonces, ya vimos entonces lo
que dice la Palabra de Dios aquí, lo que Pedro está diciendo. Vean
qué dice Apocalipsis. Las bendiciones eternas. Las bendiciones eternas. Qué
interesante es la Palabra de Dios. Dice aquí Apocalipsis capítulo
7 en el versículo 16 dice Ya no tendrán hambre ni sed. Ya
no tendrán hambre ni sed. Jehovad mi pastor, nada me faltará. Juan, el teólogo, él pudo entender
lo que Dios quería que sea escrito en las Sagradas Escrituras. Y
Dios le reveló que escribiese que el pueblo no tiene más necesidad,
ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos,
ni calor alguno. Porque el Cordero que está en
medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas
de vida, y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. ¿Quién es el Pastor? Aquí en todos los artículos estamos
viendo que no se está dirigiendo al que Dios ha llamado para anunciar
el Evangelio. Cristo, siempre es Cristo. Él
es el Buen Pastor. Siempre Él es el Buen Pastor. Él es el único quien puede pastorear. Él es el único la cual puede
darnos todo lo que necesitamos. Él englobará todas las lágrimas
de los ojos de ellos. Ya no habrá más dolor, ya no
habrá más tristeza. Volvemos en el libro de Salmos
23. En lugares delicados, Pastor
se hará descansar. Dios siempre está pendiente de
su pueblo, de sus ovejas. de su necesidad de ellos, de
su necesidad. El Señor Jesucristo nos da de
comer como Él nos alimenta, como Él nos nutre, con Su Palabra. Él con Su Palabra nos nutre.
Él es el Pastor. Él es nuestro único Pastor. Él
es nuestra única esperanza. ¿En dónde está basada nuestra
esperanza? En su preciosa sangre que derramó
en la cruz de Salvare. Molido fue por nuestras transgresiones. Ahí el hombre descargó su ira,
pero también Dios ahí en su Hijo descargó toda su justicia. Ahí se cumplió la justicia de
Dios en el Señor Jesucristo. Antes el pueblo de Dios, antes
que Cristo cumpliese, hiciese la obra de expiación, el hombre
tenía que cumplir, tenía que comparecer ante el tribunal de
Dios por su pecado. Pero ahora, a través de esta
sangre, de la sangre de Cristo, entonces ya no hay juicio sobre
las ovejas. Ya no hay juicio. Ya no hay juicio
que seguir. Ya no hay juicio. Nada nos falta en el Señor Jesucristo. Los pastos, los pastos que está
diciendo aquí la Palabra de Dios, es Su Palabra. Es Su Palabra
que nos alimenta. Y la justicia de Cristo que es
a través de Su Santo Espíritu. Junto a aguas de reposo me pastoreará,
confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor
de Su nombre. Cristo nos ha amado. Jeremías
dijo, me gusta siempre ese texto cuando dice, con amor eterno
te he amado. Cuando escucho ese texto, veo
verdaderamente como Dios amó a Su pueblo. Como Él amó, no miró, Dios el
Padre, no miró el sufrimiento de Su Hijo. Él ya sabía. Él ya sabía, ya conocía lo que
iba a padecer el Señor Jesucristo. Pero tenía que cumplirse. Tenía
que cumplirse. Ahora, Cristo es nuestra justicia. Cristo es nuestra justicia. Porque por Él hemos sido justificados. Hemos sido santificados en Él,
en Su sangre. Ahora, versículo 4 dice, Aunque
ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque
tú estarás conmigo, tu barra y tu callado me incendiarán aliento. Aunque andemos en ese valle de
muerte, ese mundo es comparado con un valle de muerte donde
hay asunción, hay tristeza, angustia, dolor. Aunque andemos en este mundo
lleno de estas tribulaciones, Él siempre está con nosotros. Nunca nos dejará, porque Su Palabra
no puede fallar. Adelézame hasta delante de mí
en presencia de mis angustiadores. Únme mi cabeza con aceite, mi
copa está rebosando. El Espíritu Santo de Dios siempre
está protegiéndonos. El Espíritu de Dios está siempre
en todo este mundo. Guiándolo a su pueblo, guiándolo
a las ovejas. Cuando dice aquí, húmede mis
cabezas con aceite, mi copa está rebotando. Aquí está diciendo que lo que
Dios ha cumplido en la cruz del Calvario a favor del creyente,
de las ovejas, hay más de lo que nosotros imaginamos. Mi gozo está rebozando, mi gozo
está rebozando en el Señor Jesucristo. Mi delicia reboza en el Señor
Jesucristo. Mi paz reboza en el Señor Jesucristo. Mi confianza reboza en el Señor
Jesucristo. Y toda la obra que Cristo ha
hecho es bastante, es bastante. ¿Quién lo puede decir todo? ¿Quién
lo puede decir todo? Ciertamente Él, el Bien y la
Misericordia me seguirán todos los días de mi vida. El Bien
y la Misericordia me seguirán por todos los días de mi vida.
Una profesión. Nunca se desamparará. Nunca se
desamparará. Tengo un testimonio tan grande
a la cual puedo decir, un testimonio a la cual de mi mamá, de mi finada mamá,
ella, yo puedo estar seguro que ella está segura en las manos
del Señor. así como de mi papá también,
el buen testimonio que ellos dan. El buen testimonio que ellos
dan, entonces, ellos están confiando en la sangre preciosa de Cristo,
y ellos están seguros en estas promesas que dice la Palabra
de Dios. Me seguirán todos los días de
mi vida. Esta es una bendición que Dios
da. La mano de Dios está protegiéndote,
está guiándote a cada momento. Te está guiando para un andar
seguro, para seguir en un camino seguro. Y en la casa de Jehová moraré
por largos días. El testimonio de nuestro hermano
Udense es el testimonio del hermano Fulani. Ellos están siempre,
todos los días, en la casa de Jehová. Todos los días decidirán, ciertamente
dicen, en la casa de Jehová moraré por largos días. Este es el buen
testimonio de la creencia. Tenemos el testimonio de todas
las hermanas, las hermanas que siempre están aquí, hermano Benji,
hermano José, todos. Esto Dios lo hace. Esto no yo lo hago, no otro hermano
lo hace. Esto Dios lo hace. Dios es el que lo está haciendo.
Porque el Sanctificado David dijo él también, anhelan y alma
ardientemente los ápices de Jehová. El alma del creyente a cada momento
está anhelando comer de la Palabra de Dios, porque es el alimento
que necesitamos, es el alimento que necesitamos, que Dios le
promulga.

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Joshua

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