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JC

(2) Al rey

Psalm 21:3-4
Joel Coyoc May, 13 2026 Video & Audio
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Joel Coyoc May, 13 2026
Salmo 21
What does the Bible say about God's blessings?

The Bible teaches that God's blessings are profoundly rooted in His presence and sovereignty, reflecting His goodness and mercy.

In Psalm 21, the Lord's blessings are described as 'blessings of good,' where the psalmist emphasizes that true blessings come from God Himself. These blessings are not merely material or circumstantial but are fundamentally tied to our relationship with God. For instance, David, despite facing many trials, recognized that his most valuable blessing was the Lord's presence with him, as seen in Psalm 23 where he declares, 'The Lord is my shepherd; I shall not want.' This perspective invites believers to reconsider what constitutes a blessing, focusing on spiritual richness and God's faithfulness even in difficult circumstances.

Psalm 21:3-4, Psalm 23:1, Romans 8:28-29

How do we know the sovereignty of God is true?

God's sovereignty is affirmed throughout Scripture, illustrating His ultimate authority over all creation and human affairs.

The concept of God's sovereignty is woven throughout the biblical narrative, underscoring His absolute power and control over all events. In Psalm 21, the Lord is depicted as the one who has the ultimate authority to bestow blessings and enact judgment. This theme is further illuminated in Romans 8:28-29, where Paul asserts that 'all things work together for good to those who love God.' This demonstrates that God is not only sovereign but also actively involved in the lives of His people, orchestrating events for their spiritual benefit. Historical record in Scripture, including God's promises to David and their fulfillment in Christ, solidifies our understanding and assurance of His sovereignty.

Psalm 21:3-4, Romans 8:28-29, 2 Samuel 7

Why is the sovereignty of God important for Christians?

God's sovereignty is crucial for Christians as it ensures His ultimate control over all aspects of life and reassures us of His goodness and faithfulness.

Understanding the sovereignty of God provides comfort and assurance to believers, especially during trials and tribulations. As highlighted in Psalm 21 and Romans 8:28-29, God's sovereign hand orchestrates everything for the good of those who are called according to His purpose. This means that even in afflictions, we can trust that God is working to mold us more into the likeness of Christ. The belief in God's sovereignty encourages believers to submit to His will, to find peace in His plans, and to rest in the assurance of His faithful governance over every circumstance, reflecting His unwavering love and care for His creation.

Psalm 21:3-4, Romans 8:28-29, 1 Peter 1:6-7

Sermon Transcript

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Dice el Salmo veintiuno, el rey se alegra en tu poder, oh Jehová. Y en tu salvación, ¿cómo se goza? Le has concedido el deseo de su corazón y no le negaste la petición de sus labios. Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien. Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. Vida te demandó y se la diste. largura de días eternamente y para siempre. Grande es su gloria en tu salvación. Honra y majestad has puesto sobre él, porque lo has bendecido para siempre. Lo llenaste de alegría con tu presencia. Por cuanto el Rey confía en Jehová y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. alcanzará tu mano a todos tus enemigos.

Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen. Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira. Jehová los deshará en su ira y fuego los consumirá. Su fruto destruirás de la tierra y su descendencia de entre los hijos de los hombres. porque intentaron mal contra ti, paraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán. Pues tú los pondrás en fuga, en tus cuerdas dispondrás aetas contra sus rostros. Engrandécete, oh Jehová, en tu poder, cantaremos y alabaremos tu poderío.

Amén. bueno estamos estudiando este salmo veintiuno y la semana pasada bueno empezamos hace dos semanas y primero el tema fue el rey y la semana pasada fue al rey y vamos a continuar con al rey en el versículo tres dice porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien este recordemos que es un salmo de de David que es él fue un rey de Israel pero recordemos también que él es un tipo del Señor Jesucristo él es una figura una sombra de la realidad que se cumple en el Señor Jesucristo y Como tal, pues muchos de estos salmos, pues son proféticos y tienen su pleno cumplimiento en el Señor Jesucristo.

Y por causa del Señor Jesucristo, así como hubo bendición para David, la hay para aquellos que hemos sido elegidos en Cristo desde antes de la fundación del mundo. Y algunas cosas que son notables en este pasaje es la primera es Note que el rey aparece como pasivo y el que tiene la iniciativa es el señor, recuerde es Jehová está conectado con el versículo uno cuando dice el rey se alegra en tu poder oh Jehová y es Jehová el que le ha salido al encuentro con bendiciones de bien. al rey Jehová le ha salido al encuentro con bendiciones de bien y algunas cosas que nosotros hemos de considerar es ¿Qué es el bien? ¿Qué es bendiciones? Porque de pronto pensamos en bendiciones solo en cosas que son agradables. Solemos pensar en bendiciones solo cuando las cosas van bien y son prósperas, pero desde una perspectiva bíblica que es en sí bendiciones de bien, una de las cosas que si nosotros recorremos la vida de David, nos vamos a dar cuenta que, pues, él fue un hombre grandemente bendecido.

Y lo sabemos porque él escribió, el Señor es mi pastor, nada me faltará. Dice, en lugares de delicados pastos me hará descansar, comportará mi alma. Y note que en el Salmo 23 hay un momento en que él dice, aunque ande en valle de sombra o de muerte, no temeré mal a alguno porque tú estarás conmigo. y la bendición de bien más grande es el mismo Señor. No significa que David iba a caminar siempre pues en las veredas más cómodas y más fáciles.

No significa que su vida iba a ser así como un lecho de rosas. como muchas personas le dicen a la gente, si tienes problemas, pues ven a Cristo, porque se van a arreglar tus problemas. La verdad es que si vienes a Cristo, se va a arreglar tu principal y más importante problema. Eso es cierto. Pero no es eso lo que mucha gente quiere decir.

Pero recordar lo importante que es bendiciones de bien. Cuando nosotros estamos pensando en esto, tenemos que pensar no sólo en la vida de David, que fue una vida de constante dificultad desde que él era joven. Una vida de peligros, de muerte, de aflicción. hubo momentos en que esas fue pues parte del amor del señor corrigiéndole y esa es una bendición de bien también una bendición de bien que tiene el pueblo del señor es que el pueblo del señor puede distraerse otra vez y pecar y dar la espalda al señor pero una bendición es que el señor lo va a afligir para hacerlo volver y el señor va a Hermanos, cuando nosotros pensamos en aquellos que han sido tipos del Señor Jesucristo, uno de ellos José, pues su vida fue de aflicción, aborrecido de sus hermanos, vendido, echado a una cisterna seca, después vendido, después calumniado y mandado a la cárcel, pero si usted lee en Génesis hay una frase que se va a repetir constantemente y es la frase, pero Jehová estaba con José. cada vez en la allí en la cárcel pero Jehová estaba con José y es una frase repetitiva porque la bendición mayor no es algo que el Señor nos da sino es el mismo Señor le has bendecido con bendiciones de bien y hermanos tiene que ser así porque si nosotros leemos el salmo ciento treinta y seis que no es precisamente un salmo de David no se sabe de quién es ese salmo Pero ese salmo dice alabate Jehová porque él es que bueno para siempre es su misericordia.

Alabad al Dios de los dioses, porque para siempre es su misericordia. Alabad al Señor de los señores, porque para siempre es su misericordia. Al único que hace grandes maravillas, porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los cielos con entendimiento, porque para siempre es su misericordia. El que extendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia. Al que hizo las grandes lumbreras, porque para siempre es su misericordia. el sol para que señoreas en el día, porque para siempre es su misericordia, la luna y las estrellas para que señoreas en la noche, porque para siempre es su misericordia.

Hermanos, quisiera que pudiéramos recordar que es la naturaleza de Dios tomar siempre la iniciativa. El Señor siempre le sale al encuentro. Él puso a Adán y a Eva como sus virreyes y cuando los puso, ya estaba llena la tierra de bendiciones de bien. Ellos estaban allí para disfrutar de la presencia de Dios y para administrar ese lugar para la gloria de Dios. Dios se anticipó. Dios les salió al encuentro con bendiciones de bien. Y es la naturaleza del Señor.

Cuando nosotros pensamos en la caída, y estando muertos en delitos y pecados es el señor que se anticipa y tiene que ser así porque pues el muerto no puede tener iniciativa el muerto no puede buscar a Dios pero es Dios que se anticipa y lo vemos por ejemplo en Lucas capítulo quince Versículo veinte dice y levantándose vino a su padre y cuando aún estaba lejos lo vio su padre y fue movido a misericordia y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó. Leaz, este es un cuadro de Leaz salido al encuentro con bendiciones de bien. Hermanos, él venía y el padre se anticipó, el padre no se quedó esperando, el padre le salió al encuentro con bendiciones de bien. Ahora, ¿por qué es que el padre le sale al encuentro? El hijo pródigo es una figura, es una figura de, pues, la raza caída, la raza arruinada, pero no en la totalidad de esa raza, sino aquellos que el Señor ha elegido para salvación Y hermanos, ¿por qué es que el Señor se puede anticipar de esa manera?

Sólo por una causa, y es por la misma causa que Dios bendijo a David con bendiciones de bien. Si nosotros leemos los Salmos de David, nos vamos a dar cuenta de que por la gracia de Dios, Dios había mostrado a David su valor infinito. Y una de las cosas que es constante y recurrente en los Salmos de David es que Él busca no las bendiciones de bien sino al Señor. Él dice yo te busco de madrugada yo te buscaré y hermanos Dios trae esas bendiciones de bien a su vida.

Si nosotros vamos a segundo libro de Samuel versículo 7 perdón capítulo 7 versículo 8 dice el Señor, ahora pues dirás así a mi siervo David, así ha dicho Jehová de los ejércitos, yo te tomé del redil de detrás de las ovejas para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel. Yo te tomé del redil. Hermano, David era un pastor de ovejas. y es aquí es claro que es Dios el que tiene la iniciativa de tomar a David de detrás de las ovejas dice para que fueses príncipe sobre mi pueblo dice versículo nueve y he estado contigo en todo cuanto has andado y delante de ti he destruido sobre grande he destruido a todos tus enemigos y te he dado nombre grande como el nombre de los grandes que hay en la tierra dice y he estado contigo y hermanos la la bendición de estar con el señor y las bendiciones del señor son bendiciones de bien porque no puede ser de otra manera nosotros tenemos la bendición de el Nuevo Testamento y Romanos ocho veintiocho veintinueve dice y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien luchar con un gigante pues quizá no es lo que Nadie quería en el ejército, pero Dios obró en el corazón de David y Dios, esa Goliat fue una bendición de bien. Cada león, cada enemigo, cada situación fue una situación de bien. Y note cómo el Señor siempre se anticipó a David.

Le salió al encuentro con bendiciones de bien. Aún cuando en una ocasión fue ofendido por Nabal y David se anticipó e iba a ejecutar venganza por su propia mano. Y el Señor movió el corazón de Abigail y le salió al encuentro. Abigail salió, pero era el Señor en su providencia moviendo el corazón de esa mujer para salirle con una bendición de bien. ¿Y qué bendición de bien? De ser guardado, de ejecutar venganza por su propia mano.

Que recuerde que el Señor Jesucristo se nos recuerda y se nos dice en primera de Pedro que Él encomendaba siempre la causa al que juzga justamente. Y siendo David un tipo del Señor Jesucristo, ahora, ¿por qué es que al hijo pródigo, a David, y a nosotros, el Señor sale para bendecirnos con bendiciones de bien?

Y la razón, hermanos, no está en nosotros. La razón está en el Rey con R mayúscula, en el Señor Jesucristo. En él está la razón porque él es el gozo del padre y el padre es el gozo del hijo. Hermanos, el Señor le salió a su hijo al encuentro con bendiciones de bien. en el paralelismo del pasaje va a enfatizar la bendición de bien en la siguiente línea cuando va a decir corona de oro fino pusiste sobre su cabeza hermano nosotros sabemos por pasajes como filipenses capítulo dos que el señor vino y vino en el gozo y en el deleite el señor Jesucristo no no tenía nada precisamente que buscar aquí para ganar Él es dueño de todo.

El apóstol Pablo nos recuerda y dice ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo rico se hizo pobre para que por su pobreza vosotros fueseis enriquecidos. Él vino movido por el amor a su Padre y es primariamente que nosotros tenemos que ver es por amor a su padre y como resultado de ese amor a su padre en el plan eterno el pueblo del señor es bendecido pero no es primariamente como muchas veces he enfatizado primariamente por amor al hombre porque recuerde que el evangelio es el hombre no es el centro del evangelio Dios y Cristo son el centro del Evangelio y el Señor Jesucristo viene y por amor a su Padre viene a reflejar el carácter de su Padre, a hacer siempre la voluntad de su Padre y viene a cumplir aquel pacto que se hizo desde la eternidad en la cual Dios le dio un pueblo para salvar y él asumió la responsabilidad de salvarles. Y hermanos, después de él padecer, Y también en la vida del Señor Jesucristo, la aflicción fueron bendiciones de bien. El autor de los hebreos nos recuerda que fue perfeccionado en la aflicción y por la obediencia.

Y él mantuvo siempre la mirada en el gozo y el gozo del Señor Jesucristo, pues es su padre. Hermanos, El Señor le levantó triunfante de entre los muertos. El Señor lo bendijo con toda bendición de bien. El Señor siempre lo escuchaba y Cristo tenía esa certeza y decía, Padre, lo dije por causa de los que están aquí, porque yo sé que tú siempre me oyes. Y hermanos, qué bendición de que es por causa de Cristo que el Señor Jesús puede salir, el Padre puede salir por nosotros.

Cuando el Señor Jesús narró esta parábola del hijo pródigo, esta parábola era muy, muy chocante para los que estaban escuchando, porque los que estaban escuchando eran unas personas religiosas que consideraban que ellos eran mejores que otras personas.

Y el Señor Jesús toca algunas cosas que eran muy chocantes en esa cultura. Por ejemplo, una de las cosas que era una tremenda y terrible falta de respeto fue lo que hizo el hijo pródigo de pedir la parte de la herencia. Y con eso era suficiente para que el padre no lo recordara nunca más. Pero el Señor no sólo les dice esa tremenda grosería en el contexto de esa cultura. sino les dice que se fue y lo gastó viendo perdidamente y después quería comer a la comida de los cochinos y el trabajo que tenía era cuidar cerdos. Y para esa gente eso era chocante. Este joven era pues ritualmente estaba inmundo y ninguno de los que estaban escuchando se hubiera atrevido a abrazar a ese muchacho que venía oliendo a cochinos. Pero el padre sale al encuentro. En el caso de David es exactamente el mismo caso que con nosotros.

Pero sale al encuentro de gente así porque nos ha bendecido con bendiciones de bien y la primera bendición de bien es que estando muertos, estando en la necedad, él nos hizo volver en sí porque nos dio la obra de su Espíritu Santo, porque nos hizo ver nuestra miseria, nos hizo ver la inmundicia en la que estábamos y nos hizo ver que sólo hay esperanza en el hogar del Padre.

Hermanos, y Él nos trae al Señor Jesucristo, Él se ha anticipado Romanos dice que cuando aún éramos débiles, cuando éramos pecadores, Cristo murió por nosotros, se anticipó y recuerde que pues esas cuestiones del tiempo pasado, presente y futuro son cosas nuestras, pero para el Señor todo es un eterno presente y Cristo había sido inmolado desde antes de la fundación del mundo, pero plan terrenal todo se cumplió cuando llegó el tiempo establecido por Dios y Dios a su tiempo envió al Señor Jesucristo y Dios a su tiempo donde estaba una de sus ovejas que estaba en una situación que el Señor nos ayude a pensar así como era chocante para esa gente pensar que que ninguno de ellos hubiera atrevido a ir a abrazar y a besar a ese pensar en la rica misericordia de Dios obrando y se acerca y nos abraza porque nos ve no en lo que somos, porque si él nos viera en lo que somos, pues él nos consumiría, porque él es fuego consumidor, porque él aborrece a los que hacen iniquidad, porque sus ojos no pueden resistir la maldad, porque nuestras mejores obras son como trapo de inmundicia, pero él se ha anticipado y por el amor de él a su hijo y por el amor de su hijo a él se ha cumplido el pacto eterno y Cristo ha llevado la carga de nuestros pecados y él nos ve en su hijo el Señor Jesucristo y él nos lava con la sangre de su hijo el Señor Jesucristo y por eso es que él él provee todo para nuestra salvación y él nos puede abrazar y nos puede besar porque él nos ve en el Señor Jesucristo y solamente en el Señor Jesucristo Él nos sale, bueno, al Señor Jesucristo le salió y lo bendijo con bendiciones de bien.

Él, Filipenses capítulo 2, dice, y note como a semejanza de David, pero de manera perfecta, El Señor Jesucristo está concentrado en la obra que tenía que hacer, en un estado de humillación, no está buscando algo, sino está deleitándose en el Padre, que es su bendición de bien, aquel que siempre estaba con él y dice versículo ocho y estando en condición de hombre se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre y el Señor pues lo a Cristo le dijo pues dame esa gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese y el señor es su rey el salmo dos dice puesto mi rey sobre Sion y ese es el señor Jesucristo hermanos esa es la única razón por la cual podemos saborear de la bondad del señor es la única razón por la cual nosotros nos podemos acercar y podemos ser abrazados por el padre porque Cristo fue antes aborrecido de Su Padre. Si Él no hubiera sido aborrecido de Su Padre por causa de nuestro pecado, no habría esperanza de que nosotros pudiéramos acercarnos a Él. Y quisiera que pudiéramos nosotros recordar, hermanos, todo lo que Cristo padeció en la cruz para que nosotros seamos bendecidos con bendiciones de bien y el Padre salga a nuestro encuentro y nos traigase al Señor Jesucristo es solamente posible por lo que el mismo Padre le hizo al Señor Jesucristo y fue descargar toda su ira que nadie de nosotros siga pensando si es importante lo que hicieron los hombres pero que nadie de nosotros siga pensando que que somos salvos por lo que hicieron los hombres, somos salvos por lo que el padre le hizo a su hijo, somos salvos porque Jehová quiso quebrantar al Señor Jesucristo, porque Dios nos amó haciendo justicia, porque nuestros pecados fueron castigados.

Hay personas que dicen que Dios a su pueblo no le hizo justicia y eso es blasfemia. Dios hizo justicia, no simplemente se hizo el desentendido con nuestros pecados. El sacrificio de Cristo es la solución al problema de poder justificar al impío. El impío es justificado porque Cristo ha ocupado el lugar del impío, porque Cristo ha hecho lo que el impío no puede hacer y porque Cristo ha pagado la deuda infinita que el impío jamás podría pagar. hermanos qué qué bendiciones es por Cristo y es por la obra de Cristo y es por el amor del Padre a Cristo que le sale a Cristo al encuentro con bendiciones de bien y eso se esparce para su pueblo eso se derrama para su pueblo y somos bendecidos con toda bendición de bien y es la razón por la cual si Dios está hablando a tu corazón pues ven a Cristo Si Dios está obrando y moviendo tu corazón, clama que te dé arrepentimiento, clama que te dé fe para confiar y confiar solamente en el Señor Jesucristo.

Ahora cuando nosotros miramos el corona de oro fino que pusiste sobre su cabeza. Hermanos, aquí habla de soberanía. Cristo es Señor, Cristo es soberano, él es el soberano de los reyes de la tierra y qué qué bendición que pues el pleno cumplimiento de las promesas allá en segundo de Samuel capítulo siete hay promesas que Dios hizo y todas esas promesas tienen su pleno cumplimiento en el Señor Jesucristo. dice versículo dieciséis dice y será firmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro y tu trono será estable eternamente hermanos nosotros sabemos que terrenalmente David murió en el Nuevo Testamento se nos explica que cuando dice no permitas que tu santo vea corrupción pues no estaba hablando precisamente de David sino como era profeta estaba profetizando y dice porque nosotros sabemos que están pues la tumba de David ahí, pero está hablando del Señor Jesucristo. Hermanos, él es el que reina sobre el trono eternamente y para siempre. Dice el versículo 16. Versículo quince, dieciséis, dieciséis, será firmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro y tu trono será estable eternamente. Conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David. Hermanos, qué qué bendición de saber que es en Cristo que tienen pleno cumplimiento todas estas promesas que Dios hizo a David y saber que Cristo es el rey soberano.

Cristo es el rey de reyes y señor de señores. Cristo es aquel que gustó la muerte en favor de su pueblo, pero que nosotros sabemos, sabemos que su sacrificio fue aceptado porque él no se quedó en la tumba. Él se levantó triunfante al tercer día. Hermanos, Él vive y Él está exaltado en el trono. Él es soberano y no sólo es soberano en todas las cosas que ocurren en nuestra vida, como dice Romanos 8, 28, 29, sino es soberano también en la salvación.

El Señor Jesucristo dice que nadie conoce al Padre sino el Hijo. y aquel a quien el hijo lo quiere revelar. Hermanos, él tiene la soberanía, la salvación es del Señor Jesucristo, pero algo maravilloso es de saber que cuando Dios está hablando a tu corazón, pues es porque en su misericordia le está haciendo una obra. nuestro nuestro deber es que si Dios está hablando tú clames al Señor Jesucristo por salvación que si Dios está hablando tú clames al Señor Jesucristo por arrepentimiento y fe porque dice nadie viene a mí si el Padre no le trae y la otra frase es bien importante que la no le he hecho fuera. Nadie jamás podrá decir que vino y fue rechazado. Quiera el Señor que nosotros estemos mirando al Señor Jesucristo, que estemos confiando y confiando solamente en el Señor Jesucristo.

Después dice el Salmo, en el siguiente versículo, dice vida te demandó y se la diste largura de días eternamente y para siempre vida te demandó y se la diste largura de días eternamente y para siempre cuando pensamos en en David y algún alguien que estuviera cantando este himno con David pues pudiéramos pensar que pues que es una figura del lenguaje pero este pasaje se cumple plenamente en David no en el sentido de que pues David llegó a una edad y murió y fue sepultado pero dado que David creyó en aquel que demandó vida y se le dio y se le dio eternidad por causa porque hay hay una cosa importante hermanos solo solo Dios tiene vida por sí mismo. Todos los demás que estamos vivos tenemos vida que Dios nos dio, pero Dios es el único que tiene vida por sí mismo. Y es verdad que David, como dijo el Señor Jesús, el que cree en mí aunque esté muerto vivirá, porque yo soy la resurrección y la vida.

Pero es el Señor Jesucristo el que dice yo soy el alfa y la omega, yo soy el principio y el fin. Es el Señor Jesucristo el que dice yo tengo poder para poner mi vida y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi padre. Es el Señor Jesucristo que era la luz verdadera que alumbra a todo hombre.

En él estaba la vida y la vida. Juan capítulo uno. dice versículo cuatro, en él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, en él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres. Hermanos, Cristo tiene vida en sí mismo, él es de la misma naturaleza del Padre, él es eternamente encendrado del Padre, él es sin principio de días, hermanos Dios lo volvió a la vida cuando él entregó su vida y Dios lo volvió a la vida porque su sacrificio fue satisfactorio porque cumplió todas las demandas de la ley todos los compromisos del pacto y él está vivo Y hermanos, nosotros no venimos a demandar, pero venimos a rogar por vida, a clamar por misericordia y por la obra del Señor Jesucristo. Por la obra del Señor Jesucristo es que a su pueblo se le concede vida. Se le concede vida, como dice el versículo, eternamente y para siempre.

Un día vamos a estar con Cristo y va a estar David con Cristo. Y David y nosotros vamos a estar. Por la obra de Cristo, por el mérito de Cristo, porque Dios el Padre le concede a Cristo todo lo que pide, porque Cristo tiene su gozo en el Padre y hermanos. No hay.

No hay bendición. fuera del Señor Jesucristo y hermanos toda bendición nos viene de lo alto y recordemos que la bendición es aún si nosotros recordamos segunda de Pedro primera de Pedro capítulo uno versículo seis vamos a leer cinco y seis porque nuevamente está presente ese de estaba con David, Jehová estaba con José y dice el versículo cinco dice que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo posterero en lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Hermano, aquí está hablando de algunas bendiciones que a veces el pueblo del Señor no suele ver como bendiciones. dice, si es necesario, tengáis de ser apliquidos. Y la aflicción no siempre nos parece que es una bendición, pero aquí dice que sí, porque el Señor está bendiciéndonos al hacernos crecer a la imagen del Señor Jesucristo. El Señor nos está bendiciendo cuando nos está haciendo mirar las maneras en que nosotros solemos buscar fuera de él, las maneras en que solemos confiar y no en él, y por eso él nos deja pasar por aflicción, por angustia, como dice, para que sometido a prueba vuestra fe mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego, sea ella en alabanza, gloria, y honra, cuando sea manifestado Jesucristo.

Hermanos, alguien dijo, o leí en algún lugar que decía que Dios bendice algunas veces a sus hijos. Hermano, Dios bendice a sus hijos siempre. De hecho, Dios ya nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo y que todo eso es por el mérito del Señor Jesucristo. Y hermano, qué bendición es saber que aquel que es soberano, que tiene la corona de oro fino sobre su cabeza.

Está gobernando todo. El oro habla de soberanía y lo está haciendo con bondad y con soberanía y lo hace para nuestro bien. El calor de estos días es para nuestro bien. El hecho de que todavía no llueve es para nuestro bien. Cuando llueve, hermano, es para nuestro bien. No importa si nos arruina algunos planes, es para nuestro bien.

Las dificultades y cada cosa que Dios trae a nuestra vida y todo eso tiene sentido por el Señor Jesucristo. Es por el Señor Jesucristo el Señor nos sale al encuentro con bendiciones de bien es por la soberanía del Señor Jesucristo que todo está gobernado para nuestro bien y un día Dios por gracia nos va a dar coronas que lo que vamos a hacer es ponerlas a los pies del que es digno y hermanos Qué bendición es que como nuestro amado hermano mayor, como aquel que no se avergonzó todo aquello que ha ganado lo comparte con su pueblo. Él es vida y da vida a su pueblo y vida en abundancia y vida eterna y para siempre. gozémonos en el Señor Jesucristo. Quiera el Señor que esas expresiones del Salmo, cómo se goza en tu salvación, que nosotros podamos hallar gozo en la salvación del Señor que nos ha sido dada por el Señor Jesucristo. Vamos a orar.

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