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JC

Marcas del pueblo de Dios

Ezra 3:1
Joel Coyoc May, 10 2026 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 10 2026
Esdras y Nehemias
What does the Bible say about the marks of God's people?

The Bible teaches that the true marks of God's people are their belief in Christ and unity in worship.

In Ezra 3:1, we see that the Israelites gathered as one people to worship God, which signifies the unity among those who belong to Him. The true Israel of God consists of those who have faith akin to Abraham and are brought together through the Holy Spirit. This communal gathering reflects the importance of being established in the faith and living out a life of worship together. The apostle Paul reminds us of the unity that should characterize the church, as all authentic believers are members of one body in Christ, called to gather for worship and edification, as emphasized in Romans 12.

Ezra 3:1, Romans 12

How do we know that true faith is a mark of God's people?

True faith is evidenced by a transformed life and a reliance on Christ as the foundation.

In the sermon, it is articulated that true faith is not merely an intellectual assent but a deep, transformative trust in Christ. The Bible indicates that all believers receive faith as a gift from God (Ephesians 2:8-9). True faith produces genuine worship and adherence to God's word, leading to a life that reflects obedience and joy in Christ. Furthermore, we see that the apostle Paul emphasizes a faith that works through love, underscoring that real faith manifests itself through actions aligned with God's commandments. Thus, true faith is a vital mark of God's people and an assurance of their standing with Him.

Ephesians 2:8-9, Galatians 5:6

Why is the celebration of the expiation important for Christians?

The celebration of expiation is central as it recognizes the atoning work of Christ for our sins.

Expiation signifies the removal of sin and implies that through Christ’s sacrifice, we are cleansed and restored to a right relationship with God. In the sermon, the preacher emphasizes the importance of acknowledging our need for a savior due to our sinful nature. Christians celebrate the expiation because it is foundational to our faith; it signifies that Christ has taken our sins upon Himself and offers us forgiveness. This act of grace impacts our daily lives as we live in a state of gratitude for the mercy we have received, leading to worship, unity, and a commitment to live for God's glory. Furthermore, the call for Christians to gather and worship reflects their shared joy in what Christ has accomplished.

1 John 1:7, Hebrews 9:22

What does Ezra 3 teach about the gathering of God's people?

Ezra 3 emphasizes that God's people gather as one to worship, reflecting their unity and identity in Christ.

The gathering in Ezra 3 demonstrates a communal aspect of worship that is essential for the people of God. When the Israelites returned from exile, they assembled as one man in Jerusalem to restore the altar and revive their worship. This unity indicates their shared commitment to God and His purposes. The sermon points out that such gatherings are not merely social but are an essential expression of their identity as the true Israel, which is made up of those who have faith in Christ. It is significant for Christians to come together in worship, as it reinforces communal identity, accountability, and shared faith experiences while glorifying God as one body.

Ezra 3:1, 1 Corinthians 12:27

Sermon Transcript

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Abrimos nuestras Biblias en el libro de Esdras, Esdras 3, Esdras capítulo 3, damos lectura al capítulo 3 dice, Cuando llegó el mes séptimo, y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalén.

Entonces se levantaron Jesúa, hijo de Josadag, y sus hermanos, los sacerdotes, y Sorobabel, hijo de Salatiel, y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel para ofrecer sobre él el holocausto como está escrito en la ley de Moisés, varón de Dios.

Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras. Y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde. Celebraron asimismo la fiesta solemne de los tabernáculos, como está escrito, y holocaustos cada día por orden, conforme al rito, cada cosa en su día. Además de esto, el holocausto continuo, las nuevas lunas y todas las fiestas solemnes de Jehová y todo sacrificio espontáneo, toda ofrenda voluntaria a Jehová.

Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová, pero el cimiento del templo de Jehová no se había echado todavía. Dieron dinero a los albañiles y carpinteros, asimismo comida, bebida y aceite, a los sidonios y tirios, para que traquecen madera de cedro desde Líbano por mar Ajope, conforme la voluntad de Siror, rey de Persia, acerca de esto. En el año segundo de su venida a la casa de Dios en Jerusalén, en el mes segundo, comenzaron Sorobabel, hijo de Salatiel, Jesúa, hijo de Josadag, y los otros, sus hermanos, los sacerdotes y los levitas, y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén, y pusieron a los levitas de veinte años arriba para que activasen la obra de la casa de Jehová. Jesús también, sus hijos y sus hermanos, Catmiel y sus hijos, hijos de Judá, como un solo hombre, asistían para activar a los que hacían la obra en la casa de Dios, junto con los hijos de Anadat, sus hijos y sus hermanos levitas. Y cuando los albañiles del Templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asahí con címbalos, para que alabasen a Jehová según la ordenanza de David rey de Israel. y cantaban alabando y dando gracias a Jehová diciendo porque Él es bueno porque para siempre es su misericordia sobre Israel y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría.

Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro, porque clamaba el pueblo con gran júbilo y se oía el ruido hasta lejos.

Damos gracias a Dios porque nos ha dejado su palabra. Su palabra es palabras de vida. Su palabra es el anhelo de su pueblo. Dice Pedro a los creyentes, desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada. Y sabemos por la escritura que Hay un pasaje allá en la escritura que nos recuerda por qué es que se ha escrito todo lo que se ha escrito, que dice que todo es para nuestra instrucción y para nuestra consolación.

Y quisiera que recordemos algunas cosas importantes que Dios nos ha mostrado en los primeros capítulo 1, capítulo 2, para continuar ahora con el capítulo 3. Una de las cosas que debemos recordar es que se está cumpliendo la profecía del profeta, de los profetas Isaías y Jeremías que habían profetizado que por causa de su idolatría. persistente. Dios iba a juzgar al pueblo de Israel y usó a Nabucodonosor y los llevó cautivos a Babilonia.

Y la profecía es que iban a estar allí por 70 años y después Dios iba a traer un pequeño remanente. La gran mayoría de los judíos estaban ya cómodos allí y se quedaron allí. Y recuerde una cosa importante en el capítulo 1. ¿Quiénes fueron los que volvieron? Aquellos que Dios movió su espíritu. Dios obró en su espíritu y ellos fueron los que volvieron. Dios es el iniciador de su obra en el corazón de su pueblo. Recuerde que hicieron un viaje que era un viaje de ascenso.

Estaban en la ciudad de la cautividad que geográficamente estaba por debajo de la altura sobre el nivel del mar de la ciudad de Jerusalén. Y recuerden que estuvimos viendo algunos nombres que son figuras con quienes volvieron. Y vimos la figura de Sorobabel, de Jesúa. Y luego estuvimos reflexionando en algunos de los nombres de los hombres que formaban el pueblo del Señor.

También la semana pasada estuvimos mirando cómo hubo la importancia de ser de poder tener la prueba de que eran del linaje, en ese entonces recuerden que son sombras de lo venidero y tenían que probar que efectivamente eran del linaje de de Israel y quienes no pudieron probarlo, pues no estaban contados. Recuerde que hubo unos sacerdotes que no podían contarse, pero recuerde que no eran tampoco puros judíos. Recuerde que estaban aquellos sirvientes del templo que habían, los descendientes de los que habían engañado a Josué y habían salvado la vida y habían sido hechos sirvientes, leñadores y aguadores para el templo. Recuerde que también se menciona con claridad ahí que no estaban contados en ese número sus sirvientes y sus sirvientas.

O sea, hay unos que llegaron allí no porque Dios movió su corazón directamente, sino porque Dios movió el corazón del patrón. Entonces la circunstancia los trajo. Por supuesto, Dios está en control de esa circunstancia, pero ellos no, aunque están allí, no están contados dentro de lo que es el pueblo de Dios.

Y llegamos por fin al capítulo tres y nuestro tema es marcas del pueblo de Dios porque dice cuando llegó el mes séptimo estando los hijos de Israel ya establecidos en ciudades, se juntó el pueblo. Los hijos de Israel son el pueblo de Dios. El verdadero Israel es importante que nosotros no olvidemos. El verdadero Israel es los que tienen la fe de Abraham. El verdadero Israel no está constituido.

Recuerde, para ellos era importante el linaje, pero en esas condiciones era una sombra de la realidad futura. Y recuerde que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, nos recuerda que la verdadera circuncisión no es la que se hace con mano en la carne, sino es la circuncisión del corazón. El verdadero Israel son aquellos que por la proclamación de la palabra, por el poder del evangelio y por el poder del Espíritu Santo, Dios les da vida, Dios les da fe para creer, les da arrepentimiento para vida y ellos son el verdadero Israel y aquí podemos notar algunas Tres en este versículo uno, que es el único que vamos a considerar esta mañana. Tres marcas del pueblo de Dios. Es verdad, ellos son simplemente una prefiguración, una sombra, una figura débil de la realidad.

Pero lo primero que vamos a notar es que dice cuando llegó el mes séptimo, cuando llegó el mes séptimo. Estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, Una de las cosas que nosotros podemos notar aquí es el pueblo, los hijos de Israel, los hijos de Dios, el verdadero Israel es un pueblo que lleva un momento en que ese pueblo está establecido, establecido en el lugar geográfico que Dios quiera, pero mucho más allá del lugar geográfico en que Dios quiera, están establecidos sobre un cimiento sólido, están establecidos bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Ellos ya estaban establecidos en las ciudades, pero las ciudades y la tierra eran figuras de lo que el Señor está haciendo con el verdadero Israel.

Una de las cosas que no hemos de olvidar es que recuerde que hay tres historias paralelas en este es Dracinemías. Empezamos con Zorobabel, que viene para reconstruir el templo. La siguiente historia es Esdras, que viene para la reconstrucción moral y espiritual del pueblo, y Nemías, la reconstrucción de los muros de la ciudad. Y recuerde que cada una de estas historias paralelas termina en un anticlímax, no se logra la expectativa de la gente.

Y ya vamos a empezar a adentrarnos en ellos, porque al final el clímax, la realidad, el verdadero cumplimiento se cumple en el verdadero Israel, en ese pueblo que el Señor eligió en Cristo desde antes de la fundación del mundo. Una de las cosas que no hemos de olvidar es hay personas que creen tristemente que Dios es como nosotros, que Dios tiene plan A y tiene plan B. cuando falla el plan A pues echa mano del plan B y algunas personas piensan que el plan A era Israel y Israel falló y Dios sacó el plan B que es la iglesia. Eso no es así.

Dios, Dios tiene una sola esposa, Dios tiene un solo pueblo que él eligió en Cristo desde antes de la fundación del mundo y desde la primera proclamación del evangelio en Juan capítulo 3 versículo 15 perdón Génesis 3 15 en esa primera proclamación se deja claro que Dios iba a rescatar a pueblo de la simiente de la mujer por el sacrificio del Señor Jesucristo.

Cuando llama a Abraham va aumentando la claridad y se le dice que en él serán benditas todas las familias de la tierra. Si nosotros seguimos avanzando en la historia nos vamos a dar cuenta cómo Dios trae a personas como Raab que no era judía y no sólo la trae al pueblo sino al linaje del Señor Jesucristo. ¿Cómo Dios usa el engaño de estos hombres gabaunitas? Y ellos son admitidos dentro del pueblo del Señor. ¿Cómo Dios trae a Ruth? ¿Y cómo el propósito de Dios no era que el Evangelio era sólo para los judíos, sino para todas las familias de la tierra?

Un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación. Y estamos ahora viendo lo que Dios está haciendo en este momento de subir otra vez a Jerusalén y estar ya establecidos como una figura de lo que Dios hace con su pueblo. Dios saca a su pueblo de la tierra de esclavitud.

Estábamos en una profunda caída, en una profunda corrupción, en una profunda incapacidad, en una profunda ruina, en un profundo cautiverio, en el cautiverio más terrible e inimaginable. Y lo más triste es que muchas veces ni siquiera el ser humano se da cuenta de esa condición.

El Señor Jesús le dice a los judíos en Juan capítulo 8, si ustedes permanecen en palabra, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Y los judíos dicen, pues nosotros somos linaje de Abraham. nosotros nunca hemos sido esclavos de nadie y el señor misericordiosamente dice todo aquel que practica pecado es esclavo de su pecado ellos pensaban que su peor problema era estar sujetos a Roma pero Jesús está diciendo tu peor problema es la esclavitud al pecado y hermanos el señor trae a su pueblo, el señor obra y trae a su pueblo, obra en su corazón y el señor establece a su pueblo, ellos ya estaban establecidos en las ciudades y cuando nosotros pensamos en esto, estabilidad y quisiera que fuéramos a Mateo capítulo 7 Y va a hablar aquí de cómo Dios establece a su pueblo. Versículos 24 al 29. Vamos a leer primero 24 al 29, pero yo quisiera recordarles que los versículos siempre están en un contexto y después vamos a mirar cuál es el contexto inmediato de estos versículos.

Dice el Señor, recuerde que había gente que estaba ahí expuesta y que estaba y escuchaba, pero no eran contados porque eran siervos y siervas y el señor Jesús ha hablado en este pasaje y al finalizar lo que él está diciendo su conclusión es la siguiente en el versículo 24 cualquiera pues que me oye estas palabras y las hace le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca y acá está hablando de estar establecido firme. Dice, descendió lluvia y vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa y no cayó porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena y descendió lluvia y vinieron ríos y soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa y cayó y fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escriba.

El pueblo del Señor, Dios lo establece. ¿Y dónde Dios lo establece? ¿De qué está, cuál es el fundamento que el Señor Jesús está hablando? Si nosotros hacemos memoria, hay algunos pasajes que nos dan luz para saber que el fundamento sólido, la roca, es el mismo Señor Jesucristo. Cuando leemos el versículo 21, que es el contexto más inmediato de lo que Jesús acaba de decir, nos vamos a dar cuenta aquí de qué es estar edificado sobre la roca y qué es estar edificado sobre arena.

Dice el Señor, no todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día, señor, no profetizamos en tu nombre y en tu nombre echamos fuera demonios y en tu nombre hicimos milagros.

Y hermanos, aquí está la arena y gente que tiene su casa edificada en la arena, la arena de buenas predicaciones. Pensar que puedo ser salvo porque predico buenas y correctas predicaciones es fundar la casa sobre la arena. Esto debe llamar nuestra atención a reflexionar y orar porque pues algo que infunde temor a mi corazón es que yo sea siempre hallado fundando mi casa sobre Cristo y nunca en ninguna obra, porque es muy probable muchos predicadores pues van a estar en el infierno por edificar la casa y no ser el pueblo que Dios establece. Ese pueblo estaba establecido en las ciudades que representan la realidad espiritual del pueblo de Dios.

Dice después muchos me dirán en aquel día señor después de no profetizamos en tu nombre, en tu nombre echamos fuera demonios, en tu nombre hicimos muchos milagros y entonces les declararé nunca os conocí, apartados de mí, hacedores de maldad. Hermanos, la la maldad lo he dicho algunas veces y lo voy a repetir porque es necesario que Dios nos dé una visión bíblica de qué es la maldad Muchas veces nosotros pensamos en maldad y pensamos en los sicarios, en los narcotraficantes o en los secuestradores. Y claro que eso es maldad, por supuesto que eso es maldad, pero hermanos, hay tantas cosas que no vemos como maldad y el Señor va a decir, apártate de mí, hacedor de maldad.

Y una maldad, una maldad terrible, es pensar que una buena cosa que yo haga en el nombre de Cristo, tiene tanto valor como el mismo sacrificio de Cristo. El pensar que una buena predicación en nombre de Cristo tiene tanto valor como el sacrificio del Señor Jesucristo, eso es hacer maldad. El pensar que Hacer un milagro en el nombre de Cristo es de tanto valor como la obra del Señor Jesucristo. Eso es maldad. El pensar que echar fuera demonios en el nombre de Cristo es de tanto valor como el sacrificio de Cristo, como la preciosa sangre de Cristo. Es maldad y es la maldad de edificar la casa sobre la arena.

Pero el pueblo del Señor una de las cosas que tiene es que el pueblo del Señor dice juntamente con Pablo lejos esté de mi gloriarme sino en el Señor Jesucristo y vamos a mirar Mateo capítulo 16 Y note cómo es Dios que establece al pueblo. Dice versículo 16 de Mateo 16, dice.

Jesús preguntó qué opinaba la gente de quién era Cristo y la gente, ellos empezaron a contestar y después pregunta a los discípulos y les dice y vosotros quién decís que sois? Y dice el versículo 16 respondiendo Simón Pedro dijo tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente. Entonces, le respondió Jesús, bienaventurado, eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. ¿El mérito y la gloria es para quién? Para el Padre, para el Hijo, para el Espíritu Santo, no para Pedro.

Dios está obrando para establecer a Pedro.

Dios, al final nosotros podemos ver las cartas escritas por el apóstol Pedro y ver cómo el pueblo de Dios es edificado. Ya hay firmeza, ya no hay ese mismo apóstol Pedro impulsivo y luego temeroso, sino un hombre ecuánime estable ha sido establecido y dice el señor que eso fue porque Dios se lo quiso revelar porque Dios tuvo misericordia de él y dice respondió dice después y yo también te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia y hermanos la roca es Cristo la roca es la confesión de fe del apóstol Pedro qué bendiciones que Dios da fe a su pueblo para cimentar toda su vida, no en sus obras, no en sus capacidades, porque hermano no hay capacidad en nosotros, separados de mí nada podéis hacer, lo único que es nuestro, ya sabe usted qué es, es nuestro pecado, es nuestra maldad, es nuestra corrupción, Todo lo demás es Dios que es rico en misericordia y hermanos Dios establece a su pueblo hebreos capítulo once versículo ocho al diez Dice, por la fe, Abraham siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia y salió sin saber a dónde iba. Por la fe, habitó como extranjero en la tierra prometida, como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene fundamento, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Hermanos, Dios afirma a su pueblo. Si él estuviera esperando una patria aquí en la tierra, pues él tenía tiempo de volver, dice el mismo escritor a los hebreos.

Pero vemos también el mismo proceso en Abraham, un hombre que de pronto le cuesta salir de Ur de los caldeos, pero llega un momento en que Dios, en su misericordia, lo saca de allí. Un hombre que tenía momentos en los cuales puso en peligro a su esposa. pero vemos un hombre que creyó a Dios y le fue contado por justicia, un hombre que creyó a Dios y fue capaz de llevar a su hijo y no casi sacrificarlo. Es verdad que Dios no demanda sacrificios humanos, pero la verdad es que Hebreos no dice que casi lo sacrificó, en su corazón él lo había ya sacrificado. Dios no demanda sacrificios humanos, no le dejó hacer daño, pero y recuerde que que el fin de esa historia es la roca, el Señor Jesucristo. Isaac no muere degollado porque el Cordero de Dios muere en lugar de Isaac.

Irónicamente, el fundamento, el fundamento sólido, el estar confiando en Cristo y solamente en Cristo, el oír la palabra del Señor en cuanto a nuestra condición caída, El poder mirar quién soy y quién es el Señor Jesucristo. El poder mirar que es toda la realidad cuando la Escritura dice separados de mí, nada podéis hacer, solamente pecar. nosotros haya esa desesperación de estoy aferrado a aquel que es el fundamento sólido confiando solamente en Cristo para mi salvación eterna para mi libertad del pecado cada día confiando en Cristo y solamente en Cristo. Romanos capítulo ocho versículo quince al dieciséis y qué bendición que si Dios está hablando a tu corazón por su palabra y llamándote mostrando tu condición desesperada de salvación y de misericordia clames al señor y a su momento el señor va a responder tu clamor porque todo aquel que invocar el nombre del señor será salvo hermanos la necesidad de exponernos constantemente a la proclamación de la palabra porque la fe es por el oír y por oír la palabra de Dios porque la fe es don de Dios hermanos nosotros no podemos producir fe nuestra fe es preciosa porque es don de Dios pero en cuanto a que pertenece a nosotros está llena de tanta debilidad y cuando miramos ¿Dónde se construye el fundamento? El fundamento no es el que alguien te diga.

¿Repetiste la oración? ¿A dónde le pediste a Cristo que venga? Entonces, ¿dónde Cristo está ahora? y que alguien te diga entonces eres un hijo de Dios y tienes vida eterna. Ese no es un fundamento sólido. Eso es arena movediza.

Eso es necedad y que Dios nos guarde de hacer eso porque decirle a otra persona que es un hijo de Dios y que tiene vida eterna no es ministerio de ningún hombre. Es el ministerio del Espíritu Santo y es el fundamento sólido. Dice capítulo 8 versículo 15. pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos Abba Padre. Y dice el espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. O sea, no es tu amiguito que te va a decir si repetiste la oración, entonces ya eres un hijo de Dios. Es el ministerio del Espíritu Santo.

El espíritu da testimonio a nuestro espíritu. Recuerde cómo va Felipe allí con el etíope. Y en ningún momento le dice que repita una oración, pero el Espíritu da testimonio a su Espíritu y Felipe dice, aquí hay agua, ¿qué impide que sea bautizado? Y Felipe dice, si crees de todo corazón, bien puedes. ¿Quién le dijo que debía bautizarse?

El Espíritu Santo. es el testimonio del Espíritu Santo, y ese es el fundamento sólido. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, versículo 17, y si hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. Hermanos, son marcas del pueblo de Dios. Eres del pueblo de Dios.

Estás confiando en Cristo y solamente en Cristo. ¿En qué estás fundamentándote para luchar cada día contra la carne, contra el pecado y contra Satanás y sus mentiras? ¿Estás confiando en tu propia sabiduría, en tu propia fuerza o te estás viendo como el apóstol Pablo se veía? es necesario verse como se veía el apóstol Pablo, eso es edificar un fundamento sólido, se veía como un miserable, que veía una ley en sus miembros que no podía combatir contra el pecado, pero daba gracias a Dios por Jesucristo, porque Cristo es el fundamento sólido en la batalla contra el pecado, el poder verse cada día como el apóstol Pablo, no que lo haya logrado ya ni que sea perfecto, pero una cosa hago, prosigo a la meta, Prosigo adelante.

Y Pablo no se estaba contradiciendo, porque versículos más adelante dice los que somos perfectos, esto mismo sintamos. Pero su perfección era la perfección del Señor Jesucristo, vestido con la justicia del Señor Jesucristo. Y su confianza era Cristo y solamente Cristo. Aquel que dijo, si elijo os libertare, seréis verdaderamente libres, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

La otra cosa que nosotros podemos encontrar aquí es que, aunque es la frase con la que comienza el versículo, versículo uno de Esdras, lo vamos a meditar en segundo lugar, que dice, cuando llegó el mes séptimo, cuando llegó el mes séptimo, el pueblo del Señor estaba ya afirmado.

El número 7 en la Escritura habla de perfección. Hermanos, el momento de ser afirmado no es un tiempo que se mide en días ni en meses, porque afirmar a su pueblo es obra del Señor. Afirmar al pueblo es cosa que el Señor hace. El Señor tiene un tiempo perfecto para afirmar a cada uno de su pueblo. El mes séptimo, el tiempo del Señor llegó el mes séptimo.

Además, el mes, este mes séptimo, es el mes de las fiestas altas. Y las fiestas, pues, son sombras, como dice Colosenses 2, 15 al 16. Dice Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Versículo 16. Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, en cuanto a día de fiestas, lunas nuevas o días de reposo. Versículo 17. Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo. Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo.

Hermanos llega el mes séptimo y podemos entender en ese sentido es el tiempo perfecto, es el tiempo en que el Señor establece a su pueblo. Dios tiene un tiempo para cada uno y recordarte si Dios está hablando a tu corazón mi responsabilidad es llamarte, clama al Señor por salvación, clama al Señor que te salve, clama al Señor que te conceda el arrepentimiento para vida, clama al Señor que te dé esa fe que el apóstol Pablo menciona varias veces, esa fe no fingida, esa fe que es más que asentimiento intelectual, uno puede estar informado muy bien adoctrinado, pero eso no significa el tener una fe intelectual, no significa la fe que es don de Dios. Esa fe dice, Efesios dice, por gracias soy salvo por medio de la fe y esto no es de vosotros, es don de Dios. Hermano, la característica del ser humano nacido de Adán es incredulidad. y hemos de clamar al Señor como clamó ese que decía, creo, ayuda a mi incredulidad, clamar al Señor para que él nos dé el arrepentimiento para vida, que nos dé la fe no fingida, esa fe auténtica, que es milagro del Señor.

Y cuando pensamos en una de las fiestas, es la fiesta de la expiación, y hermanos, qué bendición es que a su tiempo. Bueno, ellos estaban celebrando algo que iba a venir, pero qué bendición que el pueblo del Señor establecido. Es un pueblo que celebra que ya ha sido expiado. Expiar habla de quitar algo, de eliminar algo. Y hermanos, quiera el Señor que los que estamos aquí estamos conscientes de que hemos nacido con la profunda necesidad de algo que eliminar.

Ese pueblo al cual llegó el Señor no es un pueblo distinto que nosotros somos más parecidos que distintos y era un pueblo que pensaba que lo que necesitaban era un profeta por eso y ciertamente necesitaban profeta por eso le preguntaban a Juan el Bautista si él era el profeta ellos estaban conscientes de que iba a venir un mesías y ellos estaban porque veían que su peor problema era político y ellos estaban esperando un mesías que viniera y quitara a los romanos y todas sus preguntas giraron alrededor de la profecía y el rey y es verdad que Cristo es el profeta y Cristo es el rey pero cuando Juan el Bautista ve a Cristo que viene, Juan el Bautista no les dice aquí está el profeta tampoco les dice aquí está el Mesías porque por la dirección del Espíritu Santo y la misericordia de Dios para con pecadores ciegos que no pueden ver su propia ceguera y no pueden ver que su más grande tragedia no es que estén dominados por el imperio romano, su más grande tragedia es que son esclavos del pecado con un corazón corrupto cuyo designio es constantemente simplemente el mal y que no sabe hacerlo bueno porque es un pueblo que tiene un corazón malo.

Y les quiero recordar, hermanos, que Dios nos ayude a sacarnos esa ilusión de buenas personas. Hermano, déjame recordarte eso de buenas personas no existe, eso es pura ilusión, es pura ilusión. Existen personas depravadas, corruptas, cuyo designio, cuyo corazón es engañoso y perverso más que todas las cosas. Esa es la clase de personas que existe y es necesario que Dios nos haga conscientes de eso para que nosotros aprendamos a mirar la maldad en todos lados, aún en nuestro propio corazón, porque muchas veces, les vuelvo a recordar, pensamos que la maldad es lo que hacen los secuestradores y claro que es maldad, pero la maldad de comparar mis obras al sacrificio de Cristo es una maldad y el Señor va a decir, apártate de mí, hacedor de maldad, nunca te conocí, nunca te conocí.

Y hermanos, lo que necesitamos que se ha quitado es justamente eso. Y la expiación, si estás en Cristo, si Dios el Padre te ha traído al Señor Jesucristo, puedes venir cada día y llegar los domingos celebrando que la expiación ha sido realizada, que el cordero es digno. El problema es necesitamos que se quite el pecado. Necesitamos que se quite la arrogancia con la cual nacimos.

Recuerde, hermano, no existe tal cosa como personas humildes. Todo hijo de Adán es soberbio. Toda la exhortación constante de la escritura es ninguno tenga más alto concepto de sí que el que debe de tener. La cultura dice que la gente tiene baja autoestima. Mentira, hermano. La gente, la cultura atribuye muchas cosas a la baja autoestima, pero la exhortación de la Biblia constantemente es que tenemos muy alta la autoestima. Hay gente que la cultura dice se suicidó porque pobrecito, tenía un concepto pobre de sí mismo. Mentira.

Se suicidó porque se consideraba demasiado valioso, porque se consideraba demasiado digno. Se suicidó porque él no quería morirse. Lo que él quería es parar de sufrir. Lo que él quería es, él creía, yo no merezco esta vida que estoy teniendo. Y se estima demasiado que a él no le importa la viuda que va a quedar. A él le importa simplemente no sufrir más. Se suicidó porque a él no le importan las deudas que va a dejar, a los niños sin padre que va a dejar. lo que más está deseando en su corazón es parar de sufrir. Y hermanos, el problema no es baja autoestima. El problema es arrogancia, rebelión, el puño levantado contra Dios, no queriendo que Él reine.

Es la razón por la que en nuestro corazón de pronto hay tanta queja. Nos quejamos de todas las cosas, pero qué bendición es que el pueblo de Dios sabe Él es el Señor y yo le doy gracias porque hay 44 grados centígrados. Gracias, Dios es sabio y sabe que eso es justo lo que necesita. enfermedad y podemos decir gracias, dad gracias en todo porque es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús y hermanos qué necesidad tan desesperada tenemos de que sea quitado los ídolos en nuestro corazón, nuestro orgullo, nuestro pecado y eso sólo puede ser por el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, sólo puede ser por la sangre de Jesucristo su Hijo que quita el pecado del mundo. hermanos, solo puede ser remitido nuestro pecado por el derramamiento de la sangre del cordero, sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecado. Hermanos, qué bendición que al tiempo perfecto el pueblo del Señor comienza a venir y ya no viene y canta simplemente porque hay que cantar, sino es una expresión verdadera de nuestro corazón y estamos cantando con gozo que Cristo me haya salvado tan malo como yo fui y yo creo que vamos a corregir el himno, no es como yo fui. tan malo como yo soy, me deja maravillado, pues él se entregó por mí. Amor, grande amor. Y hermanos, cantar los himnos con gozo de saber y celebrar la expiación y poder cantar maravilloso es el gran amor que Cristo el Salvador derramó en mí, siendo rebelde y pecador yo de su muerte causa fui.

Hermano, qué bendición que el Señor nos haga ver la viga en nuestro ojo para sacar la paja del ojo de nuestro hermano. en el tiempo y entonces cada tiempo va a ser un tiempo de celebración, de celebrar y ¿dónde va a celebrar? Dice el el versículo al final dice se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalén pueblo una marca del pueblo del señor es que se reúne en el lugar de adoración se reúne en el lugar de adoración Dios había establecido que en Jerusalén iba a ser el lugar de adoración y hermanos Dios está haciendo una obra los ha subido de la cautividad llegan y todo está en ruinas y se reúnen para restaurar el altar y el culto y hermanos estamos es tiempo de poder reflexionar si Cristo te ha redimido, si Cristo te ha hecho subir de Babilonia a Jerusalén, si Cristo te ha establecido, el poder examinar nuestra vida, qué tal está nuestro altar y nuestro culto. Tenemos un altar arruinado y destruido. Si el altar está arruinado y destruido, clama al Señor, ven a Cristo en arrepentimiento y fe, Otra de las cosas que no debemos perder de vista, hermano, es que constantemente se está mencionando desde el capítulo 2, y lo vuelve a mencionar, y lo va a volver a mencionar, es el pueblo, se juntó el pueblo.

Y hay una frase que les dije, es un milagro. ¿Cómo se juntó el pueblo? Como un solo hombre. Hermano, esa es la misma idea de se unirá el hombre a su padre y a su madre, ¿y serán qué? una sola carne. Hermano, eso es un milagro. El que dos hijos de Adán puedan llegar a ser una sola carne. Es un milagro por el cual clama al Señor. Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. El poder clamar al Señor porque no es obra del hombre el poder ser un, estar unidos. Hermanos, es un milagro del Señor. Romanos capítulo 12, versículo 1. La semana pasada, cuando miramos esto del milagro de la unidad, estuvimos considerando algunos pasajes. Uno, hermano, si eres del pueblo de Dios, seguramente vas a estar en unidad.

Algunas veces podremos tener desacuerdos, pero hermano, no tenemos que estar de acuerdo absolutamente en todos los detalles. Hay cosas que sí o sí tenemos que estar de acuerdo, porque son fundamentales. Pero, hermanos, si a usted le gusta poner su camisa azul, y a mí no me gusta, eso no tiene que ser absolutamente un problema. Podemos diferir quizá en opiniones de política, pero eso no puede producir, si somos pueblo de Dios, no puede causar división.

Podemos tener sobre asuntos que no son fundamentales algunas diferencias en nuestra manera de pensar, pero el pueblo del Señor, el verdadero pueblo del Señor, permanece unido. Y si usted es de sembrar discordia, examine su corazón, porque el miércoles estábamos meditando cómo al rey se le concede las peticiones de su corazón y el rey es Cristo y una de las cosas que pidió el Señor Jesucristo es oró por los que iban a creer y una de las cosas que él pidió que sean uno como tú o Padre en mí y yo en ti y hermano la oración de Cristo no puede fallar así que si no eres un pacificador pues examina tu corazón y clama al Señor que te dé una nueva naturaleza porque dice el señor vosotros de vuestro padre el diablo soy y los deseos de vuestro padre queréis hacer porque él es homicida desde el principio cuando habla de suyo habla y él viene para matar hurtar y destruir y una de las cosas importantes hermanos es estamos en Cristo podemos ver el milagro en casa y en la iglesia de que podemos estar como un solo hombre.

Romanos capítulo 12 versículo 1 al 21 le voy a pedir que lo lea en su casa. Pero el pasaje va enfatizando constantemente acerca de la unidad con la figura de que somos miembros los unos de los otros. Tenemos diferentes funciones, pero somos miembros los unos de los otros, en los cuales la cabeza es Cristo. Y hermanos, hay unidad porque viene de la mente de Cristo y fluye hacia los miembros.

Y Cristo es el que tiene el control en su pueblo. Recuerde quién tiene el poder en la iglesia, no se le olvide. La verdadera iglesia de Cristo, el poder no lo tienen los ancianos, no lo tiene el pastor. Cristo no le dio el poder ni a los ancianos, ni al pastor. Él dijo, todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra. Él nos dio la comisión, nos dio el espíritu, pero el poder, él sigue gobernando a su iglesia por su palabra y por su espíritu.

Y hermanos, ese pasaje es maravilloso. Y el pueblo del Señor, una marca es se congrega, no deja de congregarse como algunos tienen por costumbre. El pueblo del Señor se congrega. Y hermanos, que Dios nos guarde de las incoherencias. Hay gente que dice yo amo a Cristo, a los que no puedo soportar es a los hermanos. Y es como que tú digas a tu amigo, sabes que yo te amo, tú eres mi amigo del alma, pero el que no puedo soportar es a tu esposa. Equivale exactamente a eso. Hermano, Si el espíritu del Señor está en ti, pues tú eres miembro y tú valoras a tus hermanos. Y por último, la bendición de 1 Corintios 3, 1 al 3. 1 al 3.

Y hay momentos en que el pueblo del Señor puede perder el rumbo. y es mi deber llamarte, hermano, pon los ojos en el Señor Jesucristo, clama para ir a la escritura, para conocer a Cristo, para congregarte, para conocer a Cristo, para leer la escritura, para conocer a Cristo.

Y vuelvo a repetir que Dios nos guarda de ir a la escritura para buscar argumentos para discusiones. El propósito de la escritura es revelar a Cristo, no para que tengas versículos para argumentar discusiones, porque dice aquí de manera que yo hermanos no pude hablaros como espirituales y definitivamente eran creyentes hermanos, les dice. sino como a carnales, como a niños en Cristo, os dí a beber leche y no vianda, porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales, pues habían entre vosotros, ¿había unidad?

Dice, celos, contiendas y disensiones, no sois carnales si andáis como hombres. Y hermanos, si siguen leyendo, usted se va a dar cuenta, uno de los problemas era que en lugar de mirar a Cristo, habían empezado a admirar a Pablo, a Bernabé, y estaban poniendo la admiración en los hombres. Hermano, si somos de Cristo, debemos tener ojos y admiración solamente para Cristo. Los hombres son simplemente hombres.

Que Dios nos guarde de que nos quedemos viendo el dedo que nos está apuntando el sol. Los hombres que Dios usa son dedos que apuntan al sol de justicia y que Dios nos guarde de idolatrar siervos del Señor. no importa cuáles sean, que Dios nos guarde.

Hermanos, siempre está el peligro porque nuestro corazón es una fábrica de ídolos y que Dios nos guarde. Y Santiago capítulo 4, con ese vamos a concluir. recuerde que ellos habían ido a cautiverio justo por el adulterio espiritual que es lo mismo la idolatría y una de las cosas que tenemos que tener bien claro y lo tenemos que recordar porque a veces estamos en Cristo hermano recuerde la palabra del Señor es necesaria para interpretar toda nuestra realidad y a veces pensamos y decimos cosas tristes como decir una hermana cansada dice esos niños me estresan demasiado o de repente un esposo frustrado dice es que tú me haces enojar o un esposo de pronto puede culpar a su esposa y nos pasamos culpando y pensando dónde está el problema.

Hermano, el problema está en el corazón y la esperanza es Cristo y la unidad es una marca importante del pueblo de Dios. Hermano, el pueblo de Dios es llamado a vivir no una paz aparente, Es triste cuando gente se permite venir a la iglesia y mostrar que todo está bien cuando no todo está bien. Porque Cristo es nuestra paz, porque bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Y no es que porque hacen la paz son llamados hijos de Dios, sino porque son hijos de Dios es que son pacificadores, porque a los hijos de Dios se les ha encomendado el ministerio de la reconciliación.

Y hermanos, dice Santiago, ¿de dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? No es de vuestras pasiones las cuales combaten vuestros miembros, y viene con cosas parecidas a primera de Corintios, codiciáis y no tenéis, matáis y ardéis de envidia y no podéis alcanzar, combatís y lucháis pero no tenéis lo que deseáis porque no pedís. Y hermanos, ¿de dónde vienen las guerras y la falta de unidad? No es de vuestras dice, no es de vuestras pasiones. Y esa palabra pasiones puede ser traducida como simplemente deseos. No es de vuestros deseos.

Hermanos, quiere el Señor que somos el pueblo establecido de Dios, que Dios le está mostrando el supremo valor de Cristo, que no hay nada ni nadie más valioso que Cristo, que es una realidad lo que cantamos. Yo quisiera hablarte del amor de Cristo, pues en él hay un amigo fuerte y fiel. Hermano, qué bendición que un hombre probó que no hay amor como el de Cristo.

Un hombre que Dios salvó y Dios lo llamó a servirle, pero su esposa no creyó al evangelio y constantemente lo amenazaba y le decía, si tú sigues predicando, te voy a dejar. Y era la constante amenaza hasta que un día el hombre llegó a su casa y la esposa efectivamente cumplió su amenaza. Y este hombre salió frustrado, iba caminando sobre un puente y en su mente iba escuchando, eres un fracaso, nadie te ama, ¿por qué no te quitas la vida? Mira, estás sobre este puente, nadie va a saber dónde te acabaste.

Y él iba pensando en eso y de pronto empezó a venir a su mente el amor de Cristo y escribió yo quisiera hablarte del amor de Cristo pues en él haya un amigo fuerte y fiel por su gracia transformó mi vida entera lo que en esta vida soy lo debo a él nadie pudo amarme como Cristo es incomparable su amistad sólo él pudo redimirme del pecado por su amor y su bondad cada día viene a darme nuevo aliento hermano dónde estás buscando el aliento Son los deseos de nuestro corazón los que nos hacen hacer la guerra.

Deseamos que nos dé aliento, no Cristo. Y entonces lo deseamos con intensidad. Es malo desear que alguien me dé aliento. No es malo. Pero es malo desearlo más que Dios y su gloria. Es malo desearlo más que venga de Cristo y no de mi esposo o de mi esposa.

Dice cada día viene a darme nuevo aliento a mi corazón infunde dulce paz. No comprenderé por qué vino a salvarme hasta que en el cielo pueda haber su paz. hermano que el señor nos haga ver la belleza y el valor supremo de Cristo y de su obra en la cruz y la fealdad de nuestra persona y que él es la necesidad más profunda de nuestra alma y cuando estemos satisfechos en él dejaremos de codiciar porque estamos deseando cosas que algunas son legítimas pero las deseamos más que Dios y su gloria. Y hermanos, no puedes desear más a Dios si no eres del pueblo de Dios. No puedes desear más a Dios porque para ti el tesoro está en otro lugar, porque donde está su tesoro, ahí está su corazón, dijo el Señor Jesús.

Y entonces vas a hacer la guerra y dice después, pedís y no recibís porque pedís mal para gastar en vuestros deleites. o almas adúlteras. Hermano, qué triste es que alguien dijo, imagínate que viene tu esposa y te pide diez mil pesos, y tú le dices, ¿y para qué lo quieres? Pues para gastarlo con otro. Y muchas veces oramos al Señor así, le pedimos para gastar en nuestros deleites.

Hermano, sólo Cristo puede quitar el pecado, sólo Cristo puede quitar los ídolos en nuestro corazón, y sólo Cristo es el fundamento sólido para el pueblo del Señor. Quiera el Señor que los que estamos aquí no seamos de esos que eran de los sirvientes y las sirvientas que no estaban contados. Es el anhelo de mi corazón que cada uno de quienes estamos aquí en verdad podamos escuchar la voz del buen pastor y ser redimidos, ser expiados, ser limpios, ser afirmados, ser establecidos. Vamos a orar.

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