La predicación de Joel Coyoc se centra en el tema de la esperanza cristiana, específicamente en cómo esta esperanza no avergüenza a los creyentes, como se expresa en Romanos 5:5-8. Coyoc argumenta que la esperanza pura se fundamenta en la obra redentora de Cristo, quien murió por los pecadores en un tiempo preestablecido por Dios, a pesar de nuestra incapacidad y condición de enemigos. A través de las tribulaciones y el sufrimiento, los creyentes pueden regocijarse porque su sufrimiento produce paciencia y esperanza, que es segura y anclada en el amor de Dios derramado en sus corazones mediante el Espíritu Santo. Este amor, que trasciende nuestra condición imperfecta, otorga a los creyentes una paz con Dios y la certeza de su salvación, lo cual es crucial para su vida diaria.
“La esperanza no avergüenza porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”
“La esperanza que tenemos no es una esperanza que puede ser o no ser, sino algo que es porque el Señor Jesucristo lo ha prometido.”
“Cuando éramos totalmente incapaces, Cristo murió por nosotros.”
“Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!