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Jose Dzul

Las 5 verdades de la gracia de Dios

Romans 3:10-12
Jose Dzul February, 5 2017 Video & Audio
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Jose Dzul
Jose Dzul February, 5 2017

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Buenos días hermanos, me da mucho
gusto y gozo de estar con ustedes nuevamente. Hoy en esta mañana
quiero anunciarles el Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo. Hoy en esta mañana quiero hablarles
sobre las cinco verdades de la gracia
de Dios. Las cinco verdades de la gracia
de Dios. Estas verdades de la gracia de
Dios son de las santas escrituras. No es invento del hombre, no viene del hombre, es de las
santas escrituras, es de la palabra de Dios. Estas cinco verdades
de la gracia de Dios es la doctrina del Señor Jesucristo. Es la doctrina que predicaron
los profetas de Dios en el Antiguo Testamento. Es la doctrina que
Cristo predicó cuando Él estuvo aquí en esta tierra. Es la doctrina
que predicaron los apóstoles del Señor Jesucristo. Es la doctrina
que predican los verdaderos mensajeros de Dios. El apóstol Juan dijo
a sus lectores, si alguien viene a ustedes y no trae esta doctrina
de la gracia de Dios, no lo recibáis ni le digáis bienvenido. Si alguien
viene aquí y no trae la doctrina de Cristo, no lo reciban ni le
digan bienvenido. Cada persona que no predica no predica estas verdades de
la gracia de Dios, no está predicando el evangelio verdadero. Está predicando un evangelio
falso. Es un mensajero falso. Esa persona, esa persona todavía no está iluminado por el Espíritu
Santo no es iluminado por el Espíritu Santo a la ley y al
testimonio si no hablan según esta verdad es porque no les
ha amanecido no les ha amanecido el apóstol Pablo él dio este
consejo al pastor Timoteo él dijo predica la palabra Cada
mensajero verdadero de Dios tiene la responsabilidad de predicar
esta palabra, la palabra verdadera de Dios. Ahora, ¿cuáles son estas
cinco verdades de la gracia de Dios? Estas cinco verdades de
la gracia de Dios, primeramente se trata sobre la incapacidad
humana. En segundo lugar, se trata sobre
la elección eterna de Dios para salvación. El tercer punto se trata sobre
la redención particular del Señor Jesucristo. Y el cuarto asunto
se trata sobre el llamamiento eficaz del Espíritu Santo. y el quinto punto es sobre la
perseverancia de los santos, la perseverancia de los santos.
Vamos a comenzar con el primer punto sobre la incapacidad del
hombre, la incapacidad humana. Antes, antes de la caída de Adán
en el pecado, este hombre Adán Él tenía libertad. Él tenía libertad
y poder para querer y hacer lo que es bueno, lo que es agradable
a Dios. Fue creado con esta libertad
antes de que Adán cayera en el pecado. Este hombre tenía libertad para
buscar a Dios. antes de caer en el pecado. Él
tenía la libertad de buscar a Dios. Él podía amar a Dios. Él podía
tener comunión con Dios. Él era un hombre justo, santo,
y fue creado con un conocimiento que conduce a la vida eterna. Este hombre en su estado original,
él podía cumplir las leyes de Dios. ¿Pero qué pasó cuando este
hombre desobedeció a Dios? Cuando este hombre, Adán, desobedeció
a Dios, este hombre perdió totalmente la libertad con que Dios lo creó. Perdió esa libertad totalmente. Ya no tuvo la libertad, ya no
tuvo la voluntad de hacer y desear el bien espiritual que acompaña
la salvación. Su condición después de la caída
vino a ser totalmente diferente, totalmente diferente. Y esto
es lo que nos enseña la Palabra de Dios. Si leemos en Romanos
capítulo 3, el apóstol Pablo nos habla sobre esta incapacidad
humana. sobre la incapacidad del hombre
después de la caída. ¿Cómo quedó el hombre después
de la caída en el pecado? Dice en versículo 10, Romanos
capítulo 3, no hay quien, como está escrito, no hay justo. Después de la caída Adán perdió
la justicia con que Dios lo creó. En ese mismo momento, todos los
hijos de Adán nacieron en este mundo injusto. No hay justo. No hay justo, dice la palabra
de Dios, ni aún uno. No hay quien entienda. El hombre
después de la caída perdió el entendimiento con que fue creado
por Dios. No hay quien entienda las cosas
espirituales de Dios. Por naturaleza no hay quien entienda
las cosas espirituales de Dios. Dios es quien nos da el entendimiento
para entender las cosas del Espíritu Santo. Dios es quien nos revela
las cosas del Espíritu de Dios para que nosotros lo podamos
entender. Si no hay este entendimiento
de lo alto, si no hay esta revelación, no vamos a entender las cosas
de Dios. Para el hombre natural todo es
locura. Locura es las cosas de Dios. Dice No hay quien busque a Dios. No hay la libertad en el hombre
para que pueda buscar a Dios. Dios es quien nos buscó. No nosotros buscamos a Dios. No, nosotros no somos los que
buscamos a Dios. Él nos buscó a nosotros primero. nos vino a buscar primero. ¿Dónde nos buscó? ¿Dónde nos
encontró? En el Lodo Cenagoso. Ahí estábamos,
hundidos, encarcelados espiritualmente. Y el Señor vino a nosotros a
buscarnos y a librarnos, a sacarnos del Pozo Cenagoso. Si hoy nos
gozamos en esta comunión con Dios y con ustedes, es por gracia,
es por Dios que Él nos buscó, nos buscó y nos halló y nos trajo
a la comunión con Él y con su Hijo, el Señor Jesucristo. Dice, no hay quien haga lo bueno. todos se desviaron, a unas se
hicieron inútiles, inútiles para buscar a Dios, inútiles para
entender, inútiles para hacer lo bueno que agrade a Dios, inútiles,
es lo que está diciendo la palabra de Dios, es lo que está diciendo
la palabra de Dios, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno Hacer lo bueno es creer, arrepentirse,
obedecer a Dios. ¿Quién lo hace por sí mismo?
Nadie. No hay quien haga lo bueno, no
hay. El hombre después de la caída
quedó sin esa libertad. El hombre perdió su libre albedrío. Antes este hombre tenía el libre
albedrío para buscar a Dios, tener comunión con Dios, estar
en paz con Dios. Después de la caída, el hombre
perdió su libre albedrío. Ahora, ¿hacia dónde corre el
hombre? ¿hacia dónde va el hombre? La
palabra de Dios dice que Jesús vino al mundo. La luz vino al
mundo. Y los hombres, ¿qué es lo que
amaron? las tinieblas. El hombre natural
corre hacia las tinieblas, sigue las tinieblas, sigue la mentira,
sigue lo falso, sigue el pecado, sigue en enemistad contra Dios. No hay quien busque a Dios. El
hombre perdió su libre albedrío En la caída el hombre perdió
su justicia, su santidad y el conocimiento que conduce a la
vida eterna. ¿Cómo quedó el hombre después
de caer en el pecado? Quedó muerto en sus delitos y
pecados. Quedó inhabilitado para creer,
arrepentirse y obedecer a Dios. El Estado, la condición de cada
hombre sin Dios y sin Cristo en este mundo, es una condición
de ruina espiritual. de una ruina espiritual, no puede
creer a Dios por sí mismo, no puede arrepentirse por sí mismo,
no puede obedecer a Dios, no quiere venir a Cristo, ustedes
no quieren venir a mí para que tengan vida. Esa es la condición del hombre.
El hombre en su corazón odia a Dios. El hombre en su corazón
es un enemigo de Dios. El hombre en su corazón no quiere
que Dios reine sobre él. Esa es la condición del hombre
en este mundo. Está en una condición de incapacidad. La incapacidad de cada hombre
en este mundo no anula su responsabilidad con Dios. El hombre, cada hombre en este
mundo, aunque es incapaz de buscar a Dios, ese hombre, esa mujer
es responsable delante de Dios de buscar a Dios, de arrepentirse
y de creer en el Señor Jesucristo. Todo el mundo es responsable.
Dios es quien tiene que dar vida al hombre. Dios es quien tiene
que poner un corazón nuevo y un espíritu nuevo en el hombre. Dios es quien tiene que librar
al hombre de la esclavitud del pecado. Si el Hijo te libera,
serás verdaderamente libre. para venir a Dios. Libre para
buscar a Dios. Libre para tener comunión con
Dios. Libre para adorar a Dios en espíritu
y en verdad. Libre para seguir al Señor Jesucristo
para toda tu vida. Dios es quien obra la fe en el
corazón del hombre. Dios es quien obra el arrepentimiento. Dios es quien obra la obediencia
en el hombre. Dios es el que en vosotros produce
el querer y el hacer por su buena voluntad. Lo que perdimos en la caída de Adán, en el Señor
Jesucristo, el segundo Adán, ahí lo tenemos. En Cristo tenemos
justicia, santidad, conocimiento, vida. En Cristo tenemos todo. En Cristo estamos completos.
No nos hace falta nada. Ahora, el segundo punto. es sobre
la elección eterna de Dios para salvación. ¿Cómo es que Dios eligió? Él
lo hizo por su pura gracia. Dios eligió por su pura gracia. de entre toda la humanidad caída,
de entre todos los hijos de Adán, Dios escogió las personas que
Él quiso escoger. Dios, el soberano, Él es quien
hizo la elección y escogió a quienes Él quiso escoger. Leemos la palabra de Dios en
Efesios capítulo 1. Capítulo 1 de la carta de Pablo
a los Efesios. Dice versículo 3. Bendito sea
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con
toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo. Toda la bendición de la gracia,
toda la bendición eterna de Dios está en el Señor Jesucristo. El amor de Dios está en Cristo. La misericordia de Dios está
en Cristo. Toda la salvación está en el
Señor Jesucristo. Dios ha bendecido su pueblo escogido
en el Señor Jesucristo. Dice, nos bendijo con toda bendición. Dice, toda bendición. ¿Faltará
alguna bendición que Dios no dé a su pueblo? nos bendijo con
toda bendición no te falta ninguna bendición hermano si tu estas
en Cristo tienes toda la bendición del cielo tienes toda la bendición
de la gracia tienes toda la bendición de la misericordia no te hace
falta nada estas completo en el Señor Jesucristo de toda bendición
dice según según Dios según el soberano nos escogió, nos escogió
en el Señor Jesucristo antes de la fundación del mundo, antes
de la creación de Adán, antes de la caída de Adán, antes de
todas las cosas, Dios, Él escogió un pueblo para sí
mismo y para su gloria. El Señor escogió un pueblo antes
de la fundación de este mundo. Él lo hizo. Él lo hizo de su voluntad
soberana. Él lo hizo de su gracia. Él lo
hizo de su amor. Lo hizo en el Señor Jesucristo. Nos escogió en Él antes de la
fundación del mundo para que fuésemos santos. ¿Ves? Que Dios no vio algo de antemano
en el hombre para que sea la causa de su elección. Dios vio
a esa gente que escogió. Dios vio pecado en ellos, corrupción,
maldad, incapacidad, muerte. Es lo que Dios vio a la gente
que Él escogió para salvar. Lo escogió para que fueran santos. los escogió para que sean semejante
a su hijo amado el Señor Jesucristo. Nos escogió en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo
según el puro afecto de su voluntad. debemos dar siempre gracias a
Dios de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación
eterna. La elección para salvación no
es del hombre, es de Dios. La elección para salvación no
es del hombre, es de Dios. Jesús dijo, ustedes no me eligieron
a mí, ustedes no me escogieron a mí, yo los escogí a ustedes,
que precioso verdad, que precioso, el Señor nos escogió, la elección
divina no es por causa de algún mérito humano, La elección divina
no es por causa de buenas obras. La elección divina no es por
causa de alguna inteligencia en el hombre. No es por causa
de la fe o arrepentimiento que Dios haya visto de antemano y
que Él haya escogido a tal persona. No, eso no. La gente que lo dice
está mintiendo. La gente que lo cree, está creyendo
mentira, porque no es verdad. No es verdad. Leemos en Romanos
capítulo 9, versículo 11. Mira lo que dice Pablo. Pues no habían aún nacido ni
habían hecho aún y bien y mal para que el propósito de Dios
conforme a la elección permaneciese. No por las obras, sino por el
que llama. No por obras. Dios no ha elegido
a ningún pecador por causa de sus obras. No. La elección para
salvación, la causa es el puro afecto de la voluntad soberana
de Dios. Esa es la causa de la elección.
El puro afecto de la voluntad soberana de Dios. Elegidos por
gracia, en amor, en el Señor Jesucristo, antes de la fundación
del mundo. Ahora, las señales de la elección. La elección de una persona tiene la señal, tiene la señal
o señales de que una persona es un escogido de Dios. ¿Cómo
vamos a ver estas señales de la elección? Primero. Primero, el Evangelio. El Evangelio llega con el poder
del Espíritu Santo hacia la persona que Dios tiene escogido. Este
poder no llega a todo el mundo. Muchos van a oír la palabra,
el Evangelio. Muchos lo van a oír. Pero el
poder del Evangelio que es llevado por el Espíritu Santo llega únicamente
a la persona que Dios tiene escogido. Si usted cree en el Señor Jesucristo
con todo su corazón es porque el poder del Evangelio llegó
a ti con el poder del Espíritu Santo. Llegó a ti con el poder
del Espíritu Santo. Otra señal de la elección, la
persona escogida por Dios es regenerada por el Espíritu Santo,
nace de nuevo, nace de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo. También es llamado, es llamado
con el poder del Espíritu Santo. Puede que a tu lado hay una persona
u otras personas. El llamamiento de Dios está dirigido
únicamente a su pueblo escogido. Si eres un escogido de Dios,
a ti Dios te va a llamar. Si la otra persona no es escogida
de Dios, Dios no lo va a llamar eficazmente con su espíritu. El llamamiento eficaz está dirigido
hacia los escogidos de Dios. Un escogido de Dios es hecho
por Dios un creyente verdadero. El escogido de Dios es hecho
por Dios un creyente verdadero. Si creemos a Dios de verdad es
porque Dios nos ha hecho creer en Él. En Él. La persona escogida por Dios
es convencido de su pecado y de su necesidad. Muchos van a decir
yo sé que soy pecador. Sabe que es pecador pero no sabe
su necesidad. no ve su necesidad. La persona escogida por Dios
viene, viene y abraza a Cristo como su Señor y Dios. La persona escogida por Dios
es la persona que va a permanecer. va a continuar en la fe del Señor
Jesucristo. Algunos dicen, ah, esta persona
estuvo con nosotros por un tiempo y se fue, perdió su salvación,
perdió la fe. No es cierto. Eso no es verdad. Eso no es verdad. Una persona
que es salvada por Dios nunca puede perder su salvación. Una
persona que cree que es hecho por Dios un creyente nunca puede
perder la fe, nunca, nunca. La persona que es escogida de
Dios, esa persona va a permanecer creyendo en el Señor Jesucristo. La tercera cosa es sobre la redención
particular del Señor Jesucristo. ¿Qué quiere decirnos esto? Que
el Señor Jesucristo no murió universalmente por este mundo. Que Cristo no dio su vida para
salvar a todo este mundo. El Señor Jesucristo murió particularmente
por su pueblo. Cristo no murió por las personas
que están sufriendo ahora mismo en el infierno. Si es así, ¿qué esperanza tenemos? No hay. No tenemos ninguna esperanza
si es así. Pero eso no es verdad. Eso no
es verdad. La redención. La redención del
Señor Jesucristo tenía un propósito. ¿Y cuál es este propósito de
su redención? morir por su pueblo, dar su vida
por su pueblo, redimir a su pueblo. ¿Quién es este pueblo? Son aquellas
personas que Dios el Padre le dio a su Hijo en el pacto eterno. Usted, Dios el Padre, te dio en el Señor Jesucristo antes de la fundación del mundo
antes de la fundación del mundo Dios te hizo su pueblo y como
su pueblo se lo dio al Señor Jesucristo
¿para qué? para que el Señor Jesucristo
te redimiera, nos redimiera de la condenación eterna de nuestros
pecados. Jesús dijo, yo soy el buen pastor,
el buen pastor su vida da por sus ovejas. Él vino a morir,
vino a dar su vida, vino a redimir únicamente a sus ovejas. a sus ovejas. Quienes son sus
ovejas? Los que creen en el. Quienes son sus ovejas? Los que
oyen su voz. Quienes son sus ovejas? Los que
le están siguiendo fielmente. Esas son las ovejas del Señor
Jesucristo. Son las ovejas de Cristo. La
muerte del Señor Jesucristo. es para asegurar la salvación
de su pueblo. Es para asegurar la salvación
de su pueblo. Cristo no murió para hacer posible
la salvación de su pueblo. No. Él murió para asegurar la
salvación de su pueblo. Si estás creyendo en Él, tu redención
está segura. Está seguro. La redención de Cristo, la redención
particular de Cristo está limitada en el decreto de la elección
de Dios. Que Cristo murió únicamente por
los escogidos de Dios. por los escogidos de Dios, Él
murió. La redención de Cristo no está
limitado en su poder, ni en su valor, ni en su eficacia. Está limitado en el decreto de
la elección de Dios. El Señor Jesucristo ha obtenido
eterna redención para su pueblo. ¿Por qué? Con su muerte hizo
satisfacción a la santa justicia de Dios. Cristo dijo, consumado
es. ¿Qué es lo que declara que Cristo
ha obtenido eterna redención? Su resurrección dentro de los
muertos. La resurrección del Señor Jesucristo
declara que Él ha obtenido esa eterna redención para su pueblo
escogido. Ahora, el cuarto asunto es el
llamamiento eficaz del Espíritu Santo. Leemos en Hebreos capítulo
3. Hebreos capítulo 3, versículo Por tanto, hermanos
santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol
y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús. Participantes del
llamamiento celestial, este es el llamamiento eficaz del Espíritu
Santo. Debemos saber que hay un llamamiento
externo por la predicación del Evangelio. Hay un llamamiento
externo y el Señor dijo muchos son llamados más pocos son escogidos. Así como hay un llamamiento externo
también hay un llamamiento interno. Y este llamamiento interno que
es el llamamiento del Espíritu Santo está dirigido únicamente
a los escogidos de Dios. Este llamamiento interno lo vemos
en este hombre saqueo. El Señor entró en Jericó y nos
dice que le seguía una gran multitud. Y esto fue muy notorio. Y un
hombre allí llamado Saqueo, él quería ver a esa persona que
había atraído la atención de la gente. Él quería verlo, pero
no podía, porque estaba muy bajito de estatura. No podía ver, aunque
él trataba de verlo, pero no podía. Y Él dice en la Escritura
que fue y subió en un árbol sicómodo para ver a Jesús a dónde iba
a pasar, a dónde iba a dirigirse. Y el Señor vino a este hombre. Démonos cuenta de esto. Saqueo
no fue a Jesús, sino que Jesús vino a él. Es lo que Cristo dijo. El Hijo del Hombre vino a buscar
y a salvar lo que se había perdido. Cuando Jesús llegó a este árbol
y vio a ese hombre, Él levantó sus ojos y pudo ver a este hombre
allá, un hombre sucio, un hombre pecador, un hombre inmundo. Así Cristo nos vio a nosotros. nos vio sucios, podridos en nuestra
llaga de pecado sus ojos santos, el nos vio y
cuando vio a este hombre le dijo saqueo date prisa, desciende
porque es necesario hoy es necesario que poseyo en tu casa que hizo este hombre Dice que
Saqueo rápidamente descendió y fue a su casa a recibir al
Señor. Saqueo no dijo, Señor, en este
momento no puedo, tengo mi trabajo, tengo mi negocio, voy a ver qué
está pasando por acá, voy a ver a mis trabajadores. Este hombre
no lo hizo. Este hombre descendió de prisa
y recibió a Jesús gozoso en su casa. ¿Qué es esto? Este es el
llamamiento interno del Espíritu Santo. Este es el llamamiento
eficaz que Dios hace hacia los suyos. Saqueo era un escogido
de Dios. Saqueo era un redimido del Señor
Jesucristo. Ahora era el momento. Era el
día de salvación de este hombre cuando Cristo vino y le llamó. No solamente lo llamó, sino que
lo salvó. Lo salvó. La salvación ha venido
a esta casa en este día. Dios te puede salvar en esta
mañana. Dios te puede salvar Cristo nunca
ha cambiado. Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Su poder es el mismo. Su palabra
es el mismo. Él te puede salvar en esta mañana. En esta mañana. El Espíritu Santo es el que da
un corazón nuevo al pecador. El Espíritu Santo es el que da
ojos para ver la gloria de Dios en la faz del Señor Jesucristo. El Espíritu Santo es el que da
oídos para oír la voz, la voz, el llamamiento del Espíritu Santo. Muchos no van a oír esa voz,
¿verdad? Muchos no van a oír, pero aquellos
aquellos a quienes está dirigido este llamamiento van a oír y
los que oyen van a vivir, los que oyen van a creer, los que
oyen van a arrepentirse, los que oyen van a obedecer, los
que oyen van a venir y ofrecerse voluntariamente al Señor Jesucristo. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente
en el día de tu poder. La obra del Espíritu Santo es
llamar y traer al Señor Jesucristo a todos aquellos que Dios ha
escogido y aquellos que Cristo ha redimido en la Cruz del Calvario. Usted puede ser. El último asunto. la perseverancia
de los santos. Aquellas personas que Dios escogió
para salvar y que son redimidos en el Señor Jesucristo y han
sido llamados eficazmente por el Espíritu Santo, estas personas
son justos delante de Dios, son santificados delante de Dios. en el Señor Jesucristo, justos
en Cristo, santificados en el Señor Jesucristo, perdonados
en el Señor Jesucristo, limpiados en el Señor Jesucristo, aceptados
en el Señor Jesucristo, estas personas, estas personas que
han sido salvadas por Dios, no pueden caer no pueden caer nunca,
nunca pueden caer del estado de la gracia, de esta posición
de la gracia de Dios jamás, nunca pueden caer de esta gracia salvadora
de Dios, nunca. La persona salvada por Dios va
a permanecer en la fe del Señor Jesucristo. Un día, el Señor habló a las
personas que le estaban siguiendo. Les habló de su soberanía, de
la soberanía de Dios. Les habló de su incapacidad para
venir a Cristo. y ellos se molestaron, ellos
tomaron esta palabra como dura y desde ese día mucho de esta
gente se volvió atrás, se fueron, volvieron a su trabajo, volvieron
a su negocio, volvieron a su religión, volvieron a sus costumbres,
a sus ritos, a la falsedad, porque volvieron porque no eran creyentes verdaderos
Dios no los había hecho creyentes verdaderos eran creyentes de
nombre nada más falsos creyentes y los falsos creyentes no van
a permanecer para siempre no van a permanecer en la fe del
Señor Jesucristo para siempre llegará el momento, llegará el
día cuando aquella persona se vaya, se aleje, deje la verdad. ¿Por qué? Porque nunca fue hecho
un creyente verdadero por Dios. Nunca. Los discípulos también Les fue dicho a ellos,
miren, esa gran multitud se ha ido. ¿Quieren hacer lo mismo? ¿Quieren regresar? ¿Quieren ir? ¿Quieren abandonarme? Y uno de ellos dijo, Señor, ¿a
quién iremos? Tú eres el único que tienes palabras
de vida eterna. Y nosotros te hemos conocido
y creído que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Dice, te hemos conocido y creído
que tú eres el Mesías, el Ungido de Dios. Tú eres el Dios vivo
y verdadero a quien vamos a ir. Ese es el creyente verdadero.
La palabra de Dios dice, el que comenzó en vosotros la buena
obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Si Dios ha comenzado la obra
de salvación en ti, Dios no va a detenerse. Dios va a continuar
esa obra en ti y tú vas a seguir creyendo a Dios. pasa, empiezas
creyendo y terminas creyendo terminas creyendo la seguridad de un creyente la
seguridad de un creyente no depende de su propia voluntad nuestra
seguridad no está en nuestro querer en nuestra voluntad Nuestra
seguridad está en el decreto eterno de la elección de Dios. La seguridad de cada creyente
descansa sobre el decreto de la elección de Dios. Si Dios te ha escogido para salvación
es que tú tienes que ser salvo. Eres salvo y vas a llegar al
cielo. Vas a estar con Cristo, lo cual
es muchísimo mejor. Vas a estar con Cristo eternamente. ¿Qué nos da esta seguridad? El
decreto de la elección de Dios. Dios no miente. Dios no está
mintiendo. Dios nos está hablando con su
verdad. Otra garantía que nos da seguridad
es que cada creyente verdadero está sellado con el Espíritu
Santo de la promesa. Si usted está creyendo de todo
corazón, el Espíritu Santo ha venido y está morando en tu corazón. Ese es una garantía de que el
Señor lo que ha comenzado en ti, lo va a terminar. Tu salvación será consumado,
será terminado cuando el Señor venga de su reino. El apóstol
Pedro dice, ustedes son herederos de Dios, coherederos con Cristo,
tienen una herencia incorruptible, una herencia eterna, y ustedes
como herederos de Dios son guardados por el poder de Dios mediante
la fe. Cada creyente verdadero es preservado
por Dios para perseverar en la fe del Señor Jesucristo. Somos preservados, cuidados,
guardados para que continuemos en la fe del Señor Jesucristo. Cada creyente verdadero es guardado
en las manos de Dios. Usted está en la mano de Dios
en la mano del Señor Jesucristo de esa mano quien le quien puede
sacarle de esa mano quien le va a sacar de esa mano
nadie Cristo dijo mi padre es mayor que todos mayor que los
demonios nadie te puede sacar de la mano de Dios la mano de
Dios te está guardando, te está cuidando para que tú puedas continuar. Cada creyente verdadero es guardado
en el Señor Jesucristo, es guardado en el Señor Jesucristo. La seguridad
de cada creyente verdadero descansa sobre la fidelidad de Dios. Dios es quien os ha llamado,
el cual también lo hará. Él va a cumplir contigo. Él va
a cumplir conmigo. Él va a cumplir con cada creyente
que está descansando por fe en el Señor Jesucristo. Qué preciosa seguridad tenemos
en el Señor Jesucristo. Cada creyente verdadero es seguro
que va a permanecer para siempre en el amor eterno de Dios. ¿Quién nos libra? ¿Quién nos
apartará del amor de Dios? ¿Quién? ¿Alguna cosa creada nos podrá
separar, apartar del amor de Dios que es en Cristo Jesús? El apóstol Pablo dijo, yo estoy
seguro, dijo Pablo, que ninguna cosa creada nos podrá separar
o apartar del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Estás en
el amor de Dios. Dios te ama con amor eterno,
con amor eterno y de ese amor nunca. Nunca puedes salir de
ese amor. Nunca. El Señor te ama para siempre. Y si el Señor te ama, tú también
vas a amar a Dios para siempre. Amamos a Dios porque Él nos amó
primero. Él nos amó primero. Hermanos,
este es el mensaje que tengo para ustedes. Que Dios les bendiga.

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Joshua

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