Bootstrap
Cody Groover

Mi esperanza está en ti

Cody Groover November, 12 2014 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover November, 12 2014

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En esta noche pido que abran
sus Biblias, abran sus Biblias conmigo al
Salmo 39, Salmo 39. Vamos a leer este Salmo, son
trece versículos. Dice, versículo uno, Yo dije,
atenderé a mis caminos para no pecar con mi lengua. Guardaré
mi boca con freno, en tanto que el impío esté delante de mí. Emudecí con silencio, me callé
aun respecto de lo bueno. Se agravó mi dolor. Se enardeció mi corazón dentro
de mí. En mi meditación se encendió
fuego. y así proferí con mi lengua.
Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis
días. Sepa yo cuán frágil soy. Que
aquí dice a mis días término corto, mi edad es como nada delante
de ti. Ciertamente es completa vanidad
todo hombre que vive, ciertamente como una sombra es el hombre. Ciertamente en vano se afana
a montonas riquezas, y no sabe quién recogerá. Y ahora, Señor,
¿qué esperaré? Mi esperanza está en Ti. Líbrame
de todas mis transgresiones, no me pongas por escarnio del
insensato. Emudecí, no abrí mi boca porque
tú lo hiciste. Quita de sobre mí tu plaga. Estoy consumido bajo los golpes
de tu mano. Con castigos por el pecado corriges
al hombre, y deshaces como polilla lo más estimado de él. Ciertamente
vanidad es todo hombre. Oye mi oración, oh Jehová, y
escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas,
porque forastero soy para ti. y advenedizo como todos mis padres. Déjame y tomaré fuerzas antes
que vaya y perezca." Este es un Salmo de David. ¿Quién era este hombre David?
David era un hombre, un creyente, un hombre según el corazón de
Dios nos dice la palabra un hombre a quien Dios había regenerado, un hombre a quien Dios le había
puesto un corazón de carne, un corazón que latía y deseaba al
Dios vivo y verdadero. David era un hombre verdaderamente
entregado a la causa de Dios. Él había sido afligido en muchas
maneras totalmente entregado a Dios, totalmente entregado
al reino de Dios, él había hecho lucha, él había hecho batalla. Es decir, no encontramos a David
una persona indiferente en cuanto al reino de Dios y su justicia
con respecto al propósito de Dios, la providencia de Dios.
David no era un hombre indiferente. David era un hombre que salió
a participar. Estaba en la batalla. ¿Se acuerdan
cuando David fue allá al campamento del pueblo de Israel y ahí estaba
contra los filisteos? Y oyó ese insulto que estaba
diciendo Goliat. Él dijo, ¿qué es esto? No son
solo palabras lo que está diciendo este hombre, este gigante. Y
él salió a hacer batalla contra Goliat y defendió el honor el
honor de Dios. Él confió en Dios y él salió
a la batalla. David era un hombre fuerte en
pasiones, fuerte en amor. Él amaba a las personas. Él amó a Jonatán. Él amó a Mefiboset. Y David era un hombre humilde.
David era un hombre humilde delante de Dios. Él sabía quién era él.
Él sabía quién era él. Pero David era un hombre fuerte,
fuerte en la fe. Él dijo, creí, por tanto hablé. Nunca dejó de creer a Dios, no
importa cuáles eran las circunstancias. Y Dios permitió que David escribiera
los Salmos como si fuera el Señor Jesucristo mismo. ¿Se acuerdan?
Él habló, él escribió Salmo veintidós. Las palabras mismas del Señor
Jesucristo sobre la cruz del Calvario, David las escribió
en Salmo 22. Ahora, este Salmo, tal vez estás
aquí y dices, bueno, ¿qué tiene que ver conmigo? ¿Tú crees en
el Señor Jesucristo? ¿Tú has creído a Dios? Si tú
has creído a Dios, Dios te ha dado un corazón nuevo. Tú crees
a Dios, crees en el Señor Jesucristo, te ha dado fe. Pero también así como David,
nosotros tenemos tiempos de dolor, tiempos de tristeza, tiempos
de prueba. Este Salmo fue escrito en un
tiempo de prueba, un tiempo de prueba y de aflicción o de dolor. Esto lo vemos en el versículo
dos. Si ustedes miran ya brevemente el versículo dos, dice, se agravó
mi dolor. Es un tiempo de dolor. Dice en
versículo cuatro, David dice esto, yo soy un hombre frágil. Está consciente de su fragilidad. Haz que yo sepa cuán frágil soy. Yo soy un hombre frágil. Nota
en versículo ocho, líbrame de todas mis transgresiones. Es
un tiempo de dolor, reconociendo que es un pecador transgresor.
Nota en versículo once, ciertamente vanidad es todo hombre. La última
frase del versículo once dice, ciertamente es vanidad todo hombre. Versículo doce dice, no calles
a mis lágrimas, no calles ante mis lágrimas, un tiempo de dolor. Y luego último, versículo trece,
déjame y tomaré fuerzas antes que vaya y perezca. ¿Has estado
en una situación como esta? pruebas difíciles, no entiendes
por qué. No entiendes por qué estás en
esta situación. David evidentemente estaba en
esta situación y él no entendía. Él era un hombre fuerte en fe,
pero él fue tentado, o es decir, él fue probado por Dios. Un hombre probado por Dios. Y
nosotros, si tenemos la fe verdadera, vamos a ser robados. Si alguno falta sabiduría, ¿qué
dice la Palabra de Dios en Santiago? Pídele a Dios. Si no sabes por
qué estás en la situación en la que estás, pídele a Dios. Si te falta sabiduría, pídelo
a Dios. Pídelo sin dudar. No seas de
doble mente. Los que son de doble mente no
reciben nada. son inestables, pero pídele a
Dios y Él da libremente. Entonces, David estaba en esta
situación y quiero que nosotros veamos, yo quiero ver esto y
yo quiero que cada uno de nosotros veamos esto y veamos que podemos
nosotros aprender aquí de este hombre que era fuerte en la fe,
era fuerte en sus pasiones y aún así él fue probado. Estando en
esta condición, David dice, o se dice a sí mismo, yo dije, yo
dije, es muy sabio que nosotros nos hablemos a nosotros mismos,
es decir, que meditemos. Yo dije, él está hablando consigo
mismo. Pasaba el tiempo meditando en
comunión con su propio corazón. Yo dije, Dice, atenderé a mis
caminos para no pecar con mi lengua. Debemos tener cuidado
cuando estamos bajo la prueba, cuando estamos bajo la dificultad. Quiero que vean en Santiago. Santiago capítulo uno. En Santiago capítulo uno está
hablando de las pruebas. Dice versículo 2, Santiago 1,
2 dice, Hermanos, tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra
fe produce paciencia. Mantenga la paciencia su obra
completa para que seáis perfectos y cabales sin que os falte cosa
alguna. Ahora anoten lo que dice el versículo
22. Si alguno se cree religioso entre vosotros. Dice yo tengo
fe, yo creo. Yo creo a Dios. Y no refrena
su lengua bajo la prueba. Yo creo que Dios es todopoderoso. Yo creo que Dios me ama. Yo creo
que todas las cosas ayudan a bien. Yo creo esto, pero viene la prueba
y ahí se empieza a quejar. si alguno no frena su lengua,
sino que engaña su corazón, la religión del hombre es vana,
es vana. Está diciendo una cosa que cree
y luego cuando viene la prueba, no, y no está diciendo que es
fácil, porque el viejo hombre está allá, y no es cosa fácil. Las pruebas, estar bajo la corrección
de Dios Y necesitamos estar bajo la corrección de Dios. Si uno
no está bajo la corrección de Dios, no es hijo de Dios. Y algunas de las correcciones
no son fáciles. No son fáciles. Pero debemos
nosotros, ante todo, cerrar la boca. No digas, tío, cerrar la
boca. Dice el Salmo capítulo cuatro,
versículo cuatro, temblar. temblad y no pequéis, meditad
en vuestro corazón, estando en vuestra cama. Medita y calla. Medita y calla. Cela. Esta palabra cela significa pausa. Toma pausa. Deja que esto, como
diríamos nosotros, deja que esto caiga. Deja que esto tome posiciones. En Salmo 77, versículo 6, me
acordaba, en Salmo 77, 6, dice, me acordaba de mis cánticos de
noche, meditaba en mi corazón, y mi espíritu inquiría, ¿desechará
el Señor para siempre? Estoy bajo esta, ¿me va a desechar
para siempre? Y no volverá más a ser propicio? ¿Ha cerrado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente
su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Dije, enfermedad mía es esta. Enfermedad mía. Traeré, pues,
a la memoria y los años de la diestra del Altísimo. Traeré
a la memoria a Cristo Jesús. Mientras estás, miráte a ti mismo. Me acordaré de las obras de Jehová. Me acordaré de lo que Dios ha
hecho en Cristo Jesús. Sí, haré yo memoria de tus maravillas
antiguas. meditaré en todas tus obras y
alabaré tus hechos." Cuando meditemos en nuestra cama, calla. Dios
está en control. Dios está en control de todas
las cosas. No debemos nosotros... Y es por eso que dice el salmista,
yo dije, atenderé mis caminos para no pecar con mi lengua. Según Corintios 13, 5, dice,
examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe, probaos a vosotros
mismos, o no conocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en
vosotros, a menos a que seáis o estéis reprobados. David, como
dije, estaba bajo esta fuerte prueba y carga, estaba siendo
afligido por Dios. Y algunas cosas él no entendía,
y nosotros algunas veces no entendemos. Dios no quiere revelar por qué
está pasando esto. Entonces es cuando dice Dios,
David, voy a atender a mis caminos. Voy a prestar atención a mis
caminos para no pecar con mi lengua. Pecar con la lengua es
quejarse. Como Job de antaño, ¿se acuerdan? En Job capítulo 1, Job nos dice
la palabra de Dios después de que Dios envió todas estas pruebas
a Job, estas aflicciones a Job, en Job capítulo 1, versículo
22, en todo esto no pecó Job, no significa que no era pecador,
pero en todas estas pruebas, en todas estas cosas que Dios
permitió que vengan a la vida de Job, no atribuyó a Dios despropósito
alguno. Job no atribuyó a Dios despropósito
alguno. La lengua, nos dice Santiago
también, es un miembro tan pequeñito como el timón de un buque. El
timón de un buque es una cosa pequeña en comparación al buque,
pero cómo mueve la nave, ¿verdad? Y nuestra lengua es un miembro
pequeñito, pero como enciende bosques, un cerillo enciende
un bosque. Y nuestra lengua, un miembro
pequeño, pero es capaz de gran maldad, especialmente cuando
se habla en referencia a Dios y asuntos espirituales. Entonces
dice aquí el salmista, yo dije, yo dije, atendré mis caminos
para no pecar dice guardaré mi boca con freno, pondré frenillo
a mi boca, como los caballos, pondré frenillo, freno a mi boca
y mientras el impío está cerca, especialmente voy a poner un
freno a mi boca mientras que los incrédulos están delante
de mí, porque debemos ser muy cuidadosos siempre por lo que
decimos, siempre debemos ser cuidadoso en nuestras palabras
en todo momento, pero especialmente en presencia de aquellas personas
que van a torcer nuestras palabras, que van a torcer el significado,
van a hablar mal, van a tomar esto como una ocasión para hablar
mal. Personas hablan mal de lo que
tú crees y no queremos dar causa, no queremos dar razón. Pedimos
entonces, necesitamos la gracia y la sabiduría para no solamente
aprender este versículo, sino ponerlo en práctica, poner una
mordaza en nuestra boca para que no vayamos hablando. Dice
versículo dos, enmudecí con silencio, me callé a un respecto de lo
bueno. Yo entonces cuando dije, voy
a atender mis caminos para no pecar con mi lengua, guardaré
mi boca con freno en tanto que limpio
usted delante de mí, entonces yo enmudecí, mantuve silencio. Mantuve silencio, ni siquiera
hablé del bien. Como no voy a hablar del mal,
no voy a hablar del bien tampoco. Yo determiné, está diciendo aquí
David, en mi aflicción no hablar en queja ni en instrucción, no
sea que si empiezo a hablar yo diga las cosas que no debo decir.
No voy a hablar ni cosa buena. El mundo que nosotros vivimos
está lleno de habladores, ¿verdad? Nadie duda en expresar una opinión,
incluso sobre los misterios de Dios. Todos quieren decirte lo
que ellos piensan. Son listos prontos para decirte
lo que ellos piensan. Pero David dice aquí, él estaba
preocupado, no sólo acerca de murmurar contra Dios, sino de
hablar descuidadamente sin inspiración de las cosas buenas de Dios.
No quería hablar simplemente por hablar. Note lo que dice
Eclesiastes. Debemos tener cuidado de lo que
nosotros decimos. No podemos nosotros decir algo
de Dios que Dios no haya dicho primero de sí mismo. Así que
debemos tener cuidado de lo que decimos. Dice versículo uno,
Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie. Y hacer Acércate
más para oír que para ofrecer el sacrificio de necios. Acércate más para oír. Alguien
dijo esto. Dios nos dio dos oídos y una
boca para que oigamos más de lo que hablamos. Acércate para
oír lo que Dios dice. El sacrificio de necios es estar sacrificio de necio es estar
habloteando la lengua, porque no saben que hacen mal. No des prisa con tu boca, ni
tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios, porque
Dios está en el cielo y tú sobre la tierra, por tanto sean pocas
tus palabras. Muchas personas no frenan su
lengua, ¿verdad? Dicen lo que sea. Job dijo esto, yo soy Bill. Yo
hablé una vez, yo soy Bill, ¿qué te responderé? Mi mano pongo
sobre mi boca, una vez hablé, mas no responderé aún dos veces,
mas no volveré a hablar. Necesitamos oír de él. Dios dice esto de Job, ¿se acuerdan
cuando él desapareció a Job en Job 42? Dios dijo esto. ¿Quién es este que oscurece el
consejo sin entendimiento? Está hablado de cosas que no
sabe. Debemos nosotros oír a Dios,
oír la Palabra de Dios, oír lo que Él nos dice. Regresemos a
nuestro texto. Ahora, David está en esta situación
dura y nosotros nos encontramos en los tiempos de prueba en situaciones
duras donde no podemos nosotros entender entonces hagamos lo
que dice aquí David en Mudeci dice dice se enardeció mi corazón
dentro de mí y en mi habitación se encendió fuego y así proferí
con mi lego pero mientras lo que está diciendo aquí yo callé
al principio yo callé pero callé hasta de lo bueno No dije lo
malo, pero tampoco dije lo bueno. Mientras él estaba meditando
en esto, sobre estas cosas, de no hablar bien y no hablar mal,
simplemente quedarse callado, su corazón enardeció en él. No
puede guardar silencio. El corazón de un creyente, el
corazón de una persona, está agradecido por lo que Dios ha
hecho. No puedo dejar de dar gracias y no puedo dejar de derramar
mi corazón delante de Él. Si yo tengo un dolor, tengo que
ir a Él. Si yo tengo un alabanza, tengo
que alabarlo a Él. No puedo no hablar. Cuando una persona está enojada
con otra persona, no le habla, ¿verdad? Es cuando sabes que esa persona
está enojada contigo y no te habla. El creyente no es así
con Dios. Habla con Dios. Habla con Dios. El corazón de una persona que
ha sido regenerado no puede callar, sino que clama a Dios. Clama
a Dios por el dolor. Derrama su corazón delante de
Dios. También alaba a Dios. Lo que una persona es en el corazón,
así dice Proverbios 23, es en el corazón donde una persona
cree. Con el corazón se cree para justicia,
nos dice Romanos capítulo 10. Y es en el corazón de una persona
que Dios derrama su amor. Nosotros vamos a clamar a Dios,
el pueblo de Dios va a clamar a Dios en todo momento. estando
en aflicción, o estando en la cima de la montaña, o estando
en tiempos de gozo, o estando en el valle, en tiempos duros,
vamos a ir a Dios. Cristo es nuestra vida. A Él le debemos todo. En todo debemos dar gracias.
Nos enseña la Palabra de Dios a dar gracias en todo. Ahora,
en versículo cuatro, Dice, hazme saber, Jehová. Aquí hay una petición. Él cayó. David cayó. Su corazón se enardeció. Y luego
se encendió su corazón. No pudo. Estaba en su corazón. Quería hablar con Dios. Rebozó esto de su corazón. Dice,
hazme saber, Jehová, mi hazme saber cuánta sea la medida
de mis días. Hazme saber cuán frágil soy. Hay tres peticiones. Es una petición
en tres partes, podríamos decir. Está David pidiendo, él quiere
ser conformado, consolado. En esta prueba, en esta dificultad,
yo quiero saber, hazme saber cuál es mi fin. Hazme saber cuál
es mi fin. Bueno, ¿cuál es el fin de cada
creyente? Hazme saber el fin, el fin de
todos mis deseos de la perfección. Hazme saber mi
fin. En otras palabras, déjame ver
aquello a lo que me has llamado. Hazme saber cuál es el fin de
cada creyente. Ser transformado, ser conformado
a la imagen de su Hijo. Así es que estando en esta condición
en la que estamos, recordemos, Dios nos ha puesto para gloria. Aquí estamos en esta tierra,
estamos sufriendo pruebas, dificultades, pero hazme saber mi fin. ¿Cuál es mi Un día vamos a ser
hechos en la imagen de Su Hijo, estar en Su presencia. David
dijo esto en Salmo 27, si ustedes quieren ver allá, en Salmo 27,
versículo 4. Una cosa he demandado a Jehová,
esta buscaré, que esté yo en la casa de Jehová todos los días
de mi vida. Yo quiero estar allá en la presencia
de Dios. Yo quiero ver al Señor Jesucristo. Yo quiero estar allá con Él para
contemplar la gloria, la hermosura de Cristo, de Jehová, y para
inquirir en Su Tiempo. Este es mi deseo. Hazme saber
mi fin. Vean lo que dice Salmo 23. ciertamente el versículo seis,
ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de
mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días." Hazme
saber, mi fillo. En otras palabras, estando en
la prueba, deja de olvidarte de la prueba y pon la mirada
en Cristo Jesús. Pon las cosas, la mirada en las
cosas de arriba. Déjame verle esto. Mientras estoy
mirando a Él, es un vicio, un círculo vicioso, te lleva para
abajo, para abajo. Depresión, angustia, dolor. Voy a estar satisfecho, dice
en Salmo 17, versículo 5. Voy a estar satisfecho cuando
yo despierte a tu semejanza. Salmo 17. En cuanto a mí, veré
tu rostro. en justicia, estaré satisfecho
cuando despierte a tu semejanza." Es que todas las cosas que nos
están ocurriendo en este mundo deben ser juzgadas según el fin. Todo debe ser juzgado según el
fin. Y Dios nos ha puesto para, no
para juicio, no para perdición, sino para gloria. Cuando David estaba considerando
a los incrédulos, él estaba mirando a los incrédulos cómo le iba
en su vida, y él dijo, yo tuve envidia de estas personas. A
ellos nada les sale bien. Son como midas. ¿Saben quién
es midas? Todo lo que tocaba se volvía
oro. Es todo lo que sus ojos les salta de gordo. Todo lo que
hacen les sale bien. Noten allá en Salmo 73, versículo 12, He aquí estos impíos sin ser
turbados del mundo alcanzaron riquezas, verdaderamente en vano
he limpiado mi corazón. He lavado mis manos sin inocencia,
pues he sido azotado todo el día y castigado todas las Ahí
está la corrección. Todos los días y todas las mañanas.
Corrección. Si dijera yo, hablaré con ellos,
he aquí, a la generación de tus hijos engañaría. Cuando pensé
saber esto, fue duro trato para mí, hasta que entrando en el
santuario de Dios comprendí el fin de ellos. ¿Cuál es el fin
de ellos? ¿Cuál es el fin de la persona
que no ama al Señor Jesucristo. Destrucción. Eterna. Tormento. ¿Se acuerdan lo que
le dijo? El Señor Jesucristo habló de
Lázaro y un hombre rico. Y este hombre Lázaro, el pobre,
estaba a las puertas del rico. Todos los días comía, hacía banquete
este hombre rico. y Lázaro comía las migajas. Viendo
a una persona por fuera diría, ah, a este hombre rico, ahí está,
Dios lo está bendiciendo, Dios lo ama a este hombre. Viendo
a Lázaro, alguien diría, oh, este hombre verdaderamente algo
hizo para molestar a Dios, no a nada le va bien. Pero ¿cuál
es el fin de ellos? ¿Cuál es el fin? Alzando los
ojos en tormento, ese hombre rico dijo, Padre, Abraham, envía
a Lázaro que remoje su dedo en agua que toque la lengua porque
estoy en tormento. Y Abraham le dijo, no, hijo,
dijo, tú toda tu vida tuviste tus bienes y Lázaro sus males,
ahora Lázaro es consolado y tú estás allá en tormento, y no
hay que vienen de allá para acá o de aquí para allá. Estoy parafraseando. Pero el punto es esto, todo debe
ser juzgado según el fin. ¿Cuál es el fin? Hazme saber,
hazme saber mi fin, dice allá en Salmo capítulo treinta y nueve. Hazme saber esto. ¿Cómo debemos
nosotros siempre recordar esto? hazme saber, Jehová, mi fin."
Aquí está la segunda petición, hazme saber cuánta sea la medida
de mis días. Hazme saber, estoy en este problema,
estoy en esta dificultad, hazme saber cuán cortos son mis días.
No es mucho tiempo, no es mucho tiempo. Cortos mis días en este
O sea que, no importa cómo esté en sufrimiento un hijo de Dios,
por el propósito de Dios, para la gloria de Dios y para el bien
suyo, no importa cuánto tiempo sea, es poco tiempo. Es poco
tiempo. En comparación a la gloria, Pablo
dijo, no es digno de ser comparado estas pruebas con la gloria que
ha de ser manifestada. Y hazme saber también cuán frágil
soy. Hazme saber cuán frágil soy.
En otras palabras, manténme humilde. Manténme humilde. Hazme saber
cuán frágil soy para que yo continuamente busque a Cristo. Sea diligente
en buscar. Soy frágil. No puedo yo solo. Tengo que venir a Cristo. Hazme
saber cuán frágil soy para que yo también sea paciente con otros
que están sufriendo pruebas. Sé paciente. Hazme saber cuán
frágil soy para que este mundo cada día
me sea menos y menos atractivo, menos y menos atractivo, para
que yo confíe más y más en Ti. Nota versículo 5, y aquí dice
a mis días término corto. Cuán corto el término, ¿verdad?
Como una palma. Es una medida muy corta. No necesitamos una larga vida
para medir una vida corta. Estamos aquí en este mundo por
un poco, nuestra vida es una sombra. hoy estamos y mañana
ya no estamos, somos como la flor del campo. Hoy es muy bonita, florece, se
cae la flor, lo cortan, así somos nosotros. Debemos nosotros siempre recordar
que no estamos aquí por mucho tiempo. Mi edad, mi tiempo es
como nada delante de ti. Si pensamos en el hombre que
tuvo más años aquí en la tierra, en Matusalim, 960 años, algo
así. ¿Qué es eso en comparación con
la eternidad? La eternidad, en la eternidad
ni siquiera un día de la eternidad ha pasado. La eternidad, es corto
este tiempo que estamos aquí. Y nos dice aquí ciertamente es
completa vanidad todo hombre que vive. Hazme saber esto, que
es completa vanidad. ¿Saben qué es vanidad? Nada.
Hazme saber esto. Si sabemos que somos nada, entonces
vamos a callar acerca de las cosas. Vamos a estar menos quejosos. Somos vacíos. Vanidad significa
que no somos provechosos para nada. Para lo único que es bueno el
hombre es para hacer maldad. Lo único que el hombre es bueno
es para hacer maldad. Eso sí es bueno el hombre, para
hacer maldad. El hombre es sabio sólo en aquello
que es necedad. El hombre es sabio en aquello
que es necedad. Y sólo somos consistentes en aquello que es
inconsistencia. dice allá, ciertamente es completa
vanidad todo hombre que vive cela. Ciertamente como una sombra es
el hombre, ni siquiera hay sustancia en él, es sombra. Ciertamente
en vano se afana, amontona riquezas y no sabe quién las recogerá. El hombre es su mejor estado,
nos dice la palabra de Dios. es ciertamente vanidad. Vanidad. Pretendemos ser algo,
pero no lo somos. La vanidad de nuestros dolores
y nuestros sufrimientos son vanidad también. Nuestras
destrezas son nada. Todo es nada en nosotros. Cristo es todo. Nosotros somos nada. David dice en versículo 7, Ahora,
Señor, ¿qué esperaré? Todo lo que pueda yo pensar,
lograr, aportar o ser es nada. Ahora, Señor, ¿qué esperaré?
Mi esperanza está en Ti. Ahí está el título de este mensaje.
Mi esperanza está en ti. Estando en la prueba, mi esperanza
está en ti. Si considero que los que yo soy,
soy nada, mi esperanza está en ti. Cristo Jesús es todo. Ahí está la substancia. Cristo
es en todo y en todo. Mi esperanza está en ti. ¿En qué pongo mi amor o mi aflicción? Mi esperanza está en Ti. ¿Qué
es lo que me va a interesar? Mi esperanza está en Ti. Mi esperanza
en Tu gracia y en Tu misericordia. Mi esperanza en mi Redentor. De la nada a todo. De la nada a todo. mi esperanza está en ti, mi Salvador." En Cristo vivimos. Fuera de Cristo
hay solamente muerte. En Cristo estamos llenos. Somos completos. la plenitud
de la Deidad habita corporalmente en Cristo Jesús, y vosotros estáis
completos en Él." Llenos. De tal manera que no te falta
nada. Si estás lleno, no se le puede añadir nada. Estás lleno. Cristo es todo. Versículo ocho
dice al diez, Líbrame de todas mis transgresiones. Líbrame. No permitas que mi impaciencia
en la aflicción, yo dé lugar a los incrédulos a estar
abloteando. Líbrame de todas mis transiciones,
no me pongas por escarnio del insensato. Líbrame de esto. Que yo no dé ocasión a que el
incrédulo hable. en mudecir no abrí mi boca porque
Tú lo hiciste, reconociendo que Tú lo hiciste. Yo me mantuve
en silencio porque Tú me lo diste. Ahora líbrame, líbrame, líbrame
de mis aflicciones. Dios es el que da las aflicciones
y Dios es el que libra de las aflicciones. Dios es el que manda
las pruebas, y Dios es el que alivia de las pruebas. ¡Líbrame! ¡Líbrame de todas mis transgresiones! ¡No me pongas por escárnef insensato! ¡Emudecí y no abrí mi boca porque
tú lo hiciste! ¡Quita de sobre mí tu plaga!
¡Estoy consumido bajo los golpes de tu mano! ¡Con castigos por el pecado corriges
al hombre y deshaces como polilla lo más estimado de él. Está corrigiendo los suyos. Dios
va a quitar todo lo que nosotros amamos y estimamos en este mundo.
En este mundo tenemos, nuestros afectos están puestos, aunque
en Cristo Jesús ahí está nuestro todo, este hombre viejo sigue
aferrado del mundo, ¿verdad?, de las de las cosas del mundo
y el señor está como este artesano ahora que hay una feria ya en
Ixmacuil no sé si haya de los que hacen figuritas con imágenes
de animales con madera pero un hombre fue a una feria una vez
y le preguntó a un hombre viendo que estaba haciendo caballitos
de madera Agarraba un trozo de madera y comenzaba a cortar la
madera y después de un tiempo de estar cortando en la madera,
ahí estaba sentado un elefante. Agarraba otro trozo y empezaba
un caballo. Y un hombre lo vio haciendo estos
cortes en la madera y le dijo, ¿qué estás haciendo? Le dijo,
estoy haciendo otro caballo. Y el hombre seguía cortando y
le dijo, bueno, ¿cómo sabes dónde cortar? Le dijo al artesano,
¿cómo sabes dónde cortar? Y él le dijo, eso es fácil. Le
quito todo lo que no sea caballo. Le quito todo lo que no sea caballo.
Y todo lo que no sea Cristo, Él no los va a quitar. No los
va a quitar. Hay veces es duro. con castigos por el pecado corriges
al hombre, deshaces como polilla lo más estimado de él. Ciertamente
vanidad es todo hombre. Oye mi oración, oh Jehová, escucha
mi clamor. Ahora está hablando, él cayó,
estando en la aflicción cayó, pero ahora está derramando su
corazón. Escucha mi clamor, no calles ante mis lágrimas porque
Forastero soy para ti y al bendicio como todos mis padres. Déjame
y tomaré fuerzas antes que vaya y perezca." Cuando Dios trata con nosotros
por nuestros pecados, es para que nosotros sepamos qué
es lo que somos. para que nosotros nos arrepintamos
y vengamos a Él, para que nosotros apreciemos más la hermosura,
la belleza, la justicia de Cristo Jesús, y más odiemos o repudiemos
nuestra propia justicia. No quiero nada que ver con mi
propia justicia trapos de inundición. yo quiero ser allá yo veo lo
que son mis trapos de inundicia pero Dios me lo muestra otra
vez para que nosotros busquemos únicamente
a Cristo Jesús déjame y tomaré fuerzas antes que vaya y perezca
no me entregues sálvame qué precioso es esto verdad mi esperanza Mi
esperanza está en Ti. Mi esperanza está en Ti, como
dice ya en este versículo. ¿Ahora qué, Señor, qué esperaré?
Mi esperanza está en Ti. ¿Has estado en pruebas y dificultades
y no sabes por qué? No queremos decir que Dios está
haciendo un error. Debemos cuidar lo que decimos.
derramarnos nuestro corazón delante de Él, Él va a librarnos en Su
tiempo. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.