Bootstrap
Jose Dzul

Bienvenido todo aquel que viene al Señor Jesús

Jose Dzul June, 30 2013 Video & Audio
0 Comments
Jose Dzul
Jose Dzul June, 30 2013

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Es un gusto, es un privilegio
estar con ustedes nuevamente. Gracias por la invitación de
vuestro Pastor. En esta mañana, en esta mañana
quiero, tengo el deseo, el propósito de predicar el Evangelio de la
gloria de Dios. El Evangelio es mi esperanza. El Evangelio es la esperanza de
todo aquel que está confiando en el Señor Jesucristo. No tenemos
ni conocemos otra clase de esperanza. Cristo en nosotros, la esperanza
de gloria. En esta mañana quiero que veamos,
nos concentremos un momento en estos versículos. Allá en el
libro de Juan capítulo seis, versículos treinta y seis y treinta
y siete, En esta mañana el título de este Evangelio, de este mensaje
que yo quiero traerles es, Bienvenido todo aquel que venga al Señor
Jesucristo. Bienvenido todo aquel que viene
al Señor Jesucristo. Aquí el apóstol Juan, él escribió
bajo la inspiración del Espíritu Santo, y nos dice lo que pasó
en los días de nuestro Señor Jesucristo cuando Él estuvo aquí
en este mundo. Sabemos que el Señor Jesucristo
es el Verbo Eterno de Dios. El Verbo Eterno de Dios fue hecho
carne. Vimos Su El Verbo Eterno de Dios
vino a nosotros. Fue hecho un hombre verdadero,
y habitó entre nosotros. Y vemos qué es lo que pasó esos
días cuando Él estaba predicando el Evangelio del reino de Dios. Dice así en versículo treinta
y seis, Más os he dicho. El Señor está hablando a personas,
a gentes, personas que tenían mucha preparación, personas inteligentes,
personas cultas. Jesús está hablando, predicando
el Evangelio del reino de Dios a estas personas. y dice, Mas
os he dicho, dice el Señor a estas personas. ¿Qué es lo que Jesús
había dicho a estas personas? El Señor había dicho que Él es
el pan del cielo, es el pan verdadero, es el pan de Dios, es el pan
de la Él había dicho esto a Sus oyentes, a la gente que lo estaba
rodeando. Y dice, más estas personas no
le creyeron. No le creyeron. Cuando Cristo dice, yo soy el
pan de vida, el pan verdadero, el pan del cielo, El Señor Jesucristo
nos está diciendo a cada uno de nosotros que Él es el pan de vida, y como pan
de vida, es el único que da vida a los pecadores que están muertos
en sus delitos y pecados. No hay otro Autor de vida. Cristo es el único Autor de la
vida. el autor de la vida espiritual,
el autor de la vida eterna, el autor de nuestra vida física
también. Cristo es el autor de toda clase
de vida. Y nos está diciendo que aunque
Jesús había dicho esto, imagínense, Jesús predicando a personas,
el predicador más grande que pueda haber. el predicador más
sabio que pueda haber, el predicador que no puede equivocarse nunca,
predicando a gentes, a personas, predicándoles la verdad de Dios. Sin embargo, aquellas personas
no lo creyeron, no lo creyeron. Y el Señor Jesucristo también
les dijo a estas personas, ustedes me han visto. Estos fariseos, estos judíos,
habían sido testigos de los milagros del Señor Jesucristo. Estos hombres habían visto cómo
el Señor Jesucristo había multiplicado el pan, había multiplicado el
pez, o los peces, había alimentado a más de cinco mil personas.
Estas personas habían visto cómo el Señor Jesucristo había limpiado
al leproso, había dado vista a los ciegos, levantando a los
muertos, y el Señor dice, estos no me creyeron. Estos no le creyeron
al Señor Jesucristo. no le creyeron como el Mesías. No le creyeron como el Cristo
de Dios. No le creyeron como el ungido
de Dios. ¿Qué nos enseña esto? Esto nos
enseña que aquella gente religiosa, gente preparada, estaban ciegos
espiritualmente, ciegos espiritualmente, porque no vieron, no creyeron
al Señor Jesucristo como el Mesías, como el Mesías, como el Enviado
de Dios, como el Hijo de Dios, aunque Jesús había hecho estos
milagros. Los milagros que Jesús hizo Los
milagros que Jesús hizo era una prueba, o es la prueba, de Su
Deidad, que Él es Dios. Aunque Él es hombre verdadero,
pero a la misma vez Él es Dios verdadero. En ese cuerpo humano Dios estaba
escondido, guardado. guardado ante los ojos humanos. Y ver, ver a Dios en la faz del
Señor Jesucristo es solamente por la revelación del Espíritu
Santo. Si tú has visto o estás viendo
a Cristo, a Dios, en la faz del Señor Jesucristo es porque Dios
el Padre, Dios el Espíritu Santo, te lo ha revelado a ti. Otros no lo ven, otros se van
a burlar, ¿verdad? Como muchos lo hacen, pero el
que ha recibido esta revelación de Dios puede decir como Pedro
dijo, tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Tú eres",
y el Señor le dijo, ¿es verdad lo que has dicho, Pedro? Y esto,
no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los
cielos. ¿Te lo reveló porque eres bueno?
No. ¿Te lo reveló porque eres buena
persona en este mundo? No. Dios te lo reveló por Su
gracia. Dios te lo reveló por Su misericordia. Dios te lo reveló por Su amor. Ahora, la incredulidad, la incredulidad
de los judíos y la incredulidad del mundo actual no cambia que
el propósito de Dios. La incredulidad de los judíos
y la incredulidad del mundo actual no cambia el propósito de Dios. El Señor Jesucristo fue rechazado
por los judíos. Él fue despreciado. Su predicación
fue despreciada. Fue rechazado. porque los judíos eran incrédulos
al Señor Jesucristo. Sin embargo el Señor Jesucristo,
Él no se desanimó a predicar. Él no se desanimó a predicar
el Señor Jesucristo, porque el Señor sabía, sabía lo que estaba
escrito en el propósito de Dios. no nos desanimemos a predicar
el Evangelio de Cristo. Sabemos que hay un solo Evangelio,
el Evangelio de la gracia, el Evangelio de la redención, del
Señor Jesucristo, y no nos desanimemos a predicar este Evangelio aunque
muchos lo desprecien, muchos lo rechacen. muchos no lo quieran. Pero no nos desanimemos a predicar
este Evangelio glorioso, porque es el único Evangelio del poder
de Dios. No hay otro Evangelio del poder
de Dios. no hay otro sino el Evangelio
del Señor Jesucristo y el Señor Jesucristo sabía lo que estaba
escrito en el propósito de Dios y qué es lo que estaba escrito
en el propósito de Dios aquí está versículo 37 todo lo que
el Padre me da vendrá a mí al que a mí viene no le echo fuera
esto es lo que está escrito en el pacto eterno, en el pacto
de la gracia. Todo lo que el Padre me da vendrá
a mí, al que a mí viene, no le echo fuera. Eso quiere decir
que en el pacto eterno Dios el Padre Él dio Su pueblo a Su Hijo,
el Señor Jesucristo, para que Cristo, el Hijo de Dios, redimiese,
salvase ese pueblo que Dios le entregó a Su Hijo. De manera
que el Señor Jesucristo, Él vino a ser el fiador del pueblo escogido. Vino a ser el representante del
pueblo escogido. el pueblo escogido de Dios. Vino
a ser el sustituto del pueblo escogido de Dios. Cada uno de aquellos que Dios
ha escogido en Cristo Jesús en la eternidad, en el tiempo, en
el tiempo, Dios va a darle vida a través del anuncio del Dios va a darle vida por Su Espíritu
Santo. Dios va a llamar dulcemente aquellos
que Él ha escogido para salvar. Dios va a traer a estas personas
al Señor Jesucristo, y serán salvos para siempre, y nunca
se van a perder. Nunca se van a perder. El Señor Jesucristo nos está
diciendo, Al que a mí viene, no le echo fuera. Al que a mí
viene, no le echo fuera, dice el Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo dijo en versículo treinta y cinco, dijo, Yo soy
el pan de vida, el que a mí viene, nunca tendrá hambre. El que a
mí cree, no tendrá sed jamás. el Señor dice, al que a mí viene.
Esto nos está hablando sobre la necesidad de venir al Señor
Jesucristo. La necesidad de venir al Señor
Jesucristo. Una vez un leproso vino al Señor
Jesucristo. ¿Por qué vino este leproso? Vino por su necesidad. estaba
lleno su cuerpo de lepra. Y los sacerdotes no podían hacer
nada por su lepra. La religión no podía hacer nada
por su lepra. La ley no podía hacer nada por
su lepra. Y este hombre escuchó. Que Jesús limpia la lepra. Limpia a los leprosos. y este
leproso vino a Jesús por su necesidad, porque estaba lleno de lepra. Otra vez vino otro hombre llamado
Bartimeo. ¿Por qué vino este hombre a Jesús? Porque estaba ciego, ¿verdad?
Este hombre vino a Jesús por su necesidad. Hermanos y amigos,
El Señor está diciendo, al que a mí viene, no le echo fuera.
Esto significa que hay una necesidad en cada hombre y mujer de venir
al Señor Jesucristo, de venir al Señor Jesucristo. Nadie será salvo si no viene
a Cristo. Nadie será limpio si no viene
a Nadie será justo si no viene a Cristo. Nadie será perdonado
si no viene al Señor Jesucristo. Venir a Cristo es una necesidad. Como pecador, ¿puedes ver tu
necesidad? Como pecador tienes esta necesidad
de venir al Señor Jesucristo. No hay otra manera. No hay otra
manera de ser salvo sino venir al Señor Jesucristo. Venir al
Señor Jesucristo. Los que no vengan al Señor Jesucristo,
óiganlo, óiganlo, los que no vengan al Señor Jesucristo se
perderán para siempre en el infierno. los pecadores que no vengan,
que no quieran venir al Señor Jesucristo, se perderán eternamente
en el infierno. Ahora, ¿qué es venir a Cristo? ¿Qué es venir a Cristo? Venir
a Cristo. Venir a Cristo significa abandonar
toda falsa confianza. Venir a Cristo significa abandonar,
renunciar a toda falsa confianza, a toda falsa esperanza. Si estás confiando en María,
no puedes venir al Señor Jesucristo. tienes que abandonar esa falsa
confianza. Si estás confiando en sí mismo
como justo delante de Dios, tienes que abandonar esa falsa confianza. Tienes que renunciar a tus obras
de justicia, porque son trapos de inmundicia delante de Dios. El Señor quiere que vengas tal
como eres. Qué precioso, ¿verdad? Cristo quiere que vengas tal
como estás. No trates de mejorarte para que
vengas a Cristo, porque el Señor no te va a recibir así. El Señor
no te va a recibir así. Si tú piensas, voy a mejorarme
un poco para que yo venga a Cristo, el Señor dice, yo no te voy a
recibir así. Yo quiero recibirte tal como
estás. tal como eres. ¿Estás sucio? Ven. ¿Eres un vil? Ven. ¿Estás podrido de pecado? Ven, dice el Señor Jesucristo. Al que a mí viene, no le echo
fuera, dice el Señor. Venir al Señor Jesucristo es
renunciar a toda falsa confianza. Jeremías dijo, Maldito el varón
que confía en el hombre. Maldito el hombre que confía
en el hombre. Y bendito el hombre que confía
en Jehová. ¿Pero qué significa venir al
Señor Jesucristo? Venir al Señor Jesucristo significa
renunciar a toda falsa confianza, renunciar a los ritos, a las
ceremonias, a los sacrificios. Si tienes confianza en estas
cosas, no puedes venir a Cristo. Tienes que abandonar esa falsa
confianza para que tú vengas a Si tú estás confiando a la
ley para ser justo, también tienes que renunciar a esta confianza. No puedes confiar en la ley para
ser justo y venir a Cristo para ser justo. No puedes. Tienes que venir así como eres
al Señor Jesucristo. ¿Pero qué es venir a Cristo?
Venir a Cristo es confiar totalmente en Él. Totalmente confiar en
el Señor Jesucristo. ¿Cuál es el oficio de Cristo?
El oficio de Cristo es salvar a pecadores. El oficio de Cristo es salvar
a pecadores. Él vino al mundo para salvar
a pecadores. Él no vino para salvar a justos. Él no vino a llamar a justos,
vino a llamar a pecadores al arrepentimiento. Él vino a dar
Su vida por pecadores. Él se dio a Sí mismo en sacrificio
a Dios para salvar a pecadores, salvar a impíos, salvar a impíos. El oficio de Cristo es salvar
a pecadores. El ángel dijo, pondrá su nombre
Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados." Palabra
fiel y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino
al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. ¿Ves? ¿Te das ¿Cuál es el oficio del Señor
Jesucristo? Salvar a pecadores. Y eso es
mi esperanza como pecador. Que Cristo murió por pecadores. Que Cristo vino a dar Su vida
por pecadores. Que Él salva a pecadores. Pero,
¿qué significa venir a Cristo? Venir a Cristo significa seguirle. seguirle constantemente. Seguirle
por fe. Seguirle por fe. Perseverar. Continuar en la fe del Señor
Jesucristo. Ahora, el Señor Jesucristo también
dice, el Dios hombre Jesucristo dice, Al que a mí viene, no le
echo fuera. dice, al que a mí viene, no le
echo fuera. El Señor Jesucristo no está haciendo
acepción de personas. Él está diciendo, al que a mí
viene. Eso quiere decir, tú rico puedes
venir, tú pobre puedes venir, tú vil puedes venir, tú sucio
puedes venir. Tú, que tienes tanta preparación,
puedes venir, y el que no tenga preparación puede venir al Señor
Jesucristo. El Señor está diciendo, al que
a mí viene, no le echo fuera. El Señor no está diciendo, tú
sí puedes venir, éste no puede venir. El judío puede venir,
pero el gentil no puede venir. Cristo está diciendo, al que
a mí viene, no lo hecho fuera." No lo hecho fuera. Esta promesa del Señor Jesucristo
es una promesa abierta para todo aquel que viene al Señor Jesucristo. Para todo aquel que viene al
Señor Jesucristo. Otra cosa que vemos aquí es la
seguridad de esta promesa. ¿Cuál es la seguridad de esta
promesa? Dice el Señor, al que a mí viene,
no le echo fuera. El Señor está diciendo, voy a
recibir al que a mí viene. no voy a echar fuera al que a
mí viene. Lo voy a recibir con mis brazos
todo aquel que viene a mí, todo aquel que viene confiando en
mi persona y en mi sangre. Lo recibiré, todo aquel que viene."
El Señor está diciendo, voy a limpiar al que a mí viene. voy a quitar
sus pecados al que a mí viene. Voy a darle mi justicia al que
a mí viene. Voy a santificar al que a mí
viene. Voy a perdonar al que a mí viene. hombre, mujer, ¿no quieres venir
al Señor Jesucristo hoy, hoy mismo? Hoy es el tiempo aceptable,
hoy es el día de salvación. ¿No quieres venir al Señor Jesucristo
para ser limpio, para ser justo, para ser santo, para ser perfecto
delante de Dios? ¡Oh, el Señor está diciendo,
al que a mí viene! nunca lo voy a echar fuera. Esta promesa es una promesa segura
del Señor Jesucristo. ¿Puedes ver tu necesidad en esta
mañana? ¿Puedes ver tu necesidad espiritual
en esta mañana? Si puedes ver tu necesidad como
pecador, verte a ti mismo, cómo eres, y quién eres, delante de
Dios. Ven al Señor Jesucristo, tal
como estás. No importa si estás sucio de
pecado, no importa si eres un vil, el Señor Jesucristo está
diciendo, al que a mí viene, no le echo fuera. Será bien recibido todo aquel
que viene al Señor Jesucristo. Cristo lo recibe con Sus brazos
de misericordia, con Sus brazos de misericordia. El Señor Jesucristo
nunca ha fallado en Su promesa, nunca ha fallado y nunca va a
faltar a Su promesa de misericordia, a Su promesa de salvación. Los
judíos dijeron una vez, es de Jesús. A los pecadores recibe
y con ellos come. Ellos pensaron que lo estaban
criticando, pero no es cierto. Es una gran verdad que Cristo
recibe a los pecadores. Es una gran verdad que el Señor
Jesucristo recibe a los pecadores. Ten confianza. Levántate." Él te llama. Cristo nunca ha
fallado en Su promesa. Ven a refugiarte en esta mañana,
y siempre, a este refugio eterno. Cristo es el refugio eterno.
Su sangre es el refugio eterno. Todo aquel que está en Cristo
Jesús no hay ninguna sentencia de condenación sobre esta persona
que está confiando en el Señor Jesucristo. No hay ninguna sentencia
de condenación. Ha pasado de la muerte a la vida. Todo aquel que confía en el Señor
Jesucristo. Ahora, el Señor Jesucristo nunca
ha fallado en Su promesa. ¿Ves? Quiero que noten esto. ¿Ves a ese ladrón que vino al
Señor? ¿Lo puedes ver? Es el ladrón
que fue crucificado al lado del Señor Jesucristo. Que allá en
la cruz, el poder, la misericordia, la
gracia, el amor de Dios, La vida, Cristo vino a este hombre ahí
en la cruz, y este ladrón ahí en la cruz,
Dios le dio vida, resucitó espiritualmente a este hombre, y este hombre
pudo ver con ojos de fe a ese Jesús que estaba crucificado
a Su lado, y Él dijo, Este no ha hecho ningún mal. Y este hombre
en su oración dijo, Señor, acuérdate de mí cuando vengas de tu reino. Este hombre fue traído al Señor
Jesucristo, y este ladrón vino creyendo al Señor Jesucristo. ¿Y qué hizo Cristo con este ladrón? ¿Qué hizo Cristo con este ladrón?
lo recibió. Al que a mí viene, no le echo
fuera." ¿Ves a este hombre, a este criminal, asesino, malvado? ¿Ves cómo el Señor lo recibe
en Su gracia, en Su misericordia? Cristo no recibe a gente que
se cree buena. Cristo recibe a pecadores, gente
mala, gente mala. ¿Ves cómo el Señor Jesucristo
recibió a este hombre Bartimeo? Bartimeo era un ciego, pero Cristo lo recibió. Cristo lo recibió. ¿Veis cómo el Señor Jesucristo
recibió al leproso? Un hombre lleno de lepra, un
hombre que se estaba muriendo, un hombre que se estaba pudriendo
su cuerpo. el Señor recibió a este leproso
tal como es. Tal como es. Cristo es fiel en Su promesa. Cristo es fiel en Su promesa.
Todas las promesas de Dios en Cristo Jesús son fieles. Son sí y amén en Cristo Jesús. Jesús nunca ha fallado en Su
promesa, y nunca va a faltar en Su promesa. ¿Ves cómo el Señor
Jesucristo recibió a los pecadores y a las rameras? Cristo no recibe a gente buena.
Cristo recibe a los peores de este mundo para que la gloria
sea únicamente para Él. Para que la gloria sea únicamente
para Él. Cristo murió por los impíos. Cristo murió no por gente buena,
no por gente sana, no por gente justa. Cristo murió por los infíos. Derramó Su sangre, dio Su vida,
hizo expiación por los pecadores. pecadores
que pueden ver y sentir su necesidad de ser limpios por la sangre
del Señor Jesucristo. Hay una fuente que limpia nuestros
pecados. Esta fuente es la sangre preciosa
del Señor Jesucristo. Es una fuente eficaz con un solo
sacrificio hizo perfectos para siempre a los santificados de
Dios. Cristo limpia una sola vez. Cristo limpia una sola vez. Limpia el pecado de todo aquel
que cree una sola vez. Él justifica una sola vez. Justifica una sola vez. Él perdona
una sola vez. Ven en esta mañana al Señor Jesucristo. Ven confiando en Él. Si saliste
de tu casa injusto, vas a volver justo, justificado, en la fe
del Señor Jesucristo. Si saliste de tu casa sucio,
vas a volver limpio por la sangre del Señor Jesucristo. Si saliste
de tu casa sin perdón de Dios, vas a volver a tu casa perdonado,
mediante la redención del Señor Jesucristo. Hombres, hombres y mujeres. El Señor Jesucristo está diciendo,
todo lo que el Padre me da vendrá a mí, al que a mí viene no le
echo fuera. Si tú vienes a Cristo confiando
en Él, eso es una señal de que Dios el Padre te dio a Cristo
en la eternidad. Eso es una señal de que Dios
te escogió para esta salvación tan grande. creyeron todos los que estaban
ordenados para vida eterna. Si tú confías en el Señor Jesucristo,
eso es una señal que el Señor te escogió en Cristo Jesús y
en la eternidad para esta salvación tan grande. No hay otra manera de ser salvo
sino venir a Cristo, confiar en Cristo, entregarse totalmente
al Señor Jesucristo. No olvides estas palabras, todo
lo que el Padre me da, viene a mí, al que a mí viene, no le
echo fuera. ¡Qué promesa, qué consuelo, qué
paz tenemos en esta palabra! en esta palabra. Soy un pecador,
y vengo a Cristo. Vengo a Cristo. Mi esperanza
es que el Señor es fiel en Su promesa, que Él no me va a rechazar. Nunca. No me va a rechazar nunca. Porque Él es fiel en Su palabra. Es fiel en Su pacto. es fiel
en todas sus promesas. Creen en el Señor Jesucristo,
y será salvo para siempre. Que Dios les bendiga.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.