Bootstrap
Cody Groover

La Roca para sedientos

Cody Groover • August, 4 2013 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • August, 4 2013

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
El título del mensaje en esta
mañana es algo, tal vez parezca raro,
pero el título es, una roca para los sedientos, roca para los
sedientos. ¿Tienes hambre y sed de justicia? Cristo Jesús es el agua. Cristo Jesús es el agua. Me gusta
a mí ver estas figuras de nuestro Señor Jesucristo y su obra de
redención en el Antiguo Testamento. La Biblia fue escrita acerca
del Señor Jesucristo, de su persona y de su obra. Y lo que podemos
aprender aquí en el libro de Éxodo es muy relevante a nosotros
hoy día. Nos dice la Palabra de Dios el
apóstol Pablo que esta roca en el desierto que le seguía, esta
roca de la cual brotó el agua, es Cristo. Y así como esa ropa
roca fue en una manera salvación para el pueblo en su vida física,
el Señor Jesucristo es salvación para Su pueblo, salvación eterna. Nos dice aquí en la Palabra de
Dios en Éxodo, capítulo 17, que toda la congregación de los hijos
de Israel partió del desierto de Esaí sin por sus jornadas
conforme al mandamiento de Jehová. Dios está dirigiendo todas las
cosas. Él está dirigiendo todas las
cosas. La vida de cada uno de sus hijos
está, todas las cosas están ordenadas por Dios. Y tal vez una persona
se está preguntando, bueno, ¿y por qué Dios cuando salga una
persona no se lo lleva inmediatamente al cielo? Pues eso algunas veces
es así. Algunas veces es así. Ese malhechor
que murió en la cruz cuando el Señor Jesucristo fue crucificado,
Él en esa hora, Él fue a la gloria con el Señor Jesucristo. Pero
la mayoría de Sus hijos, Él los deja aquí en el mundo, y vamos
a pasar por pruebas y dificultades pero en todas estas cosas el
Señor Jesucristo es nuestro sostén, el que no solamente nos da vida,
el que sostiene nuestra vida, el Señor Jesucristo. Vinieron
entonces por el mandamiento de Jehová y debemos entender que
todas las cosas están ordenadas, toda nuestra vida está ordenada. Y No debemos nosotros asombrarnos
del comportamiento del pueblo de
Israel, no debemos nosotros asombrarnos del comportamiento de Israel
allá en el desierto, porque si somos honestos también es nuestro
comportamiento. Muchas veces nosotros nos quejamos. Ellos murmuraron en contra de
Moisés por lo que Dios les había, cómo Dios los había llevado a
este lugar en Rafidín. Murmuraron contra Moisés y contra
Jehová porque no tenían agua, no tenían agua. Bueno, nosotros
no debemos buscar nuestro consuelo y nuestro confort en las cosas
de este mundo. Estamos en un desierto. ¿Dónde
vas a hallar satisfacción en un desierto? ¿Hay satisfacción
en la religión? No hay satisfacción en la religión.
¿Hay satisfacción en las obras de la ley? No hay satisfacción
en ellas. Solamente hay satisfacción en
el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo le dijo a
esa mujer samaritana, el que beba de este pozo, de las aguas
de este pozo, volverá a tener sed. No hay satisfacción. Pero que el Bel que beba del
agua que yo le daré, será en él una fuente que brote. Solamente
Cristo Jesús satisface nuestra alma, la necesidad que tiene
nuestra alma, la necesidad de perdón de pecados, la necesidad
de justicia, la necesidad de santidad, solamente está en el
Señor Jesucristo. si no fuera porque las Escrituras
nos enseñan. Y también tenemos esto, por ejemplo,
las Escrituras nos dicen, engañosos el corazón más que todas las
cosas, y perverso. ¿Quién lo conocerá? Nosotros
también podemos contar con nuestra propia experiencia, ¿verdad?
No solamente las Escrituras dicen esto, pero si nosotros miramos
adentro tenemos que confesar miserable de mí. ¿Quién me librará
de este cuerpo de muerte? ¿Hay dudas, temores y ansiedades
en mí? ¿No hay satisfacción en mí mismo?
¿Yo no tengo satisfacción en mi fe? ¿Yo no tengo satisfacción
en mis obras? Miserable de mí. Si yo tuviera
que confiar en mi mejor oración, miserable de mí. Si tuviera que
confiar en mi mejor predicación, miserable de mí. si tuviera que
confiar en cualquier cosa miserable de mí. ¿Quién me librará de esta
muerte? Porque no hay satisfacción en
mí y mucho menos en Dios, en las cosas que están en este mundo. Solamente en Cristo Jesús hay
satisfacción primeramente para Dios y también para mi alma. Tenemos la experiencia de este
pueblo de Israel y no hay necesidad de que nosotros les estemos echando,
apuntando el dedo a ellos, pero consideremos lo que la Palabra
de Dios nos enseña. Ellos habían sido librados con
mano poderosa del pueblo de Egipto, ¿verdad? Ellos habían visto cómo
Dios había librado al pueblo. cuando pasaron por el mar rojo.
Ellos habían visto eso. Y nosotros que hemos creído en
el Señor Jesucristo, hemos creído porque Dios nos ha mostrado Su
salvación en Cristo Jesús. Nosotros que hemos creído en
Cristo Jesús sabemos que Dios ha hecho la salvación en Cristo
Jesús en la cruz. Con mano poderosa nos ha librado
del poder del pecado, de la maldición del pecado. nos ha librado. Pero ahora, en esta condición,
en esta situación en que se encontraban, tenían sed, tenían sed, y estaban
preocupados por su cuerpo. Estaban preocupados, iban a morir. Nosotros podemos aprender algo
muy importante de aquí, de que nos diseña la Palabra de Dios
acerca de nosotros mismos. Tenemos en nosotros una invariable
tendencia a dudar de la bondad de Dios. Estamos muy propensos
a alejarnos, alejarnos de Dios, alejarnos y a murmurar y a quejarnos,
¿por qué a mí? ¿Por qué a mí? En otras palabras,
una pequeña, una nube muy pequeña, ustedes han visto cómo cuando
sale el sol una nube muy pequeña puede cubrir los rayos del sol,
¿verdad? Dejar que dejen de brillar para
ocultar, y una pequeña prueba en nuestra vida puede ocultar
a nuestros ojos la faz de Cristo, la faz de Dios. Preferimos, nosotros,
una telaraña no es algo muy fuerte, una telaraña no es algo permanente,
no es algo sólido, pero tristemente es verdad que nosotros preferimos
apoyarnos en la telaraña de nuestro propio entendimiento, en la telaraña
de nuestros propios esfuerzos, la telaraña de nuestra propia
sabiduría, y nuestros propios recursos, que apoyarnos en Dios,
el brazo todoporoso de Dios. Con razón nos dice la palabra
de Dios en En Hebreos capítulo 3 nos dice,
versículo 12, mira, hermanos, ten cuidado de esto. Esto no
está aquí de balde. Nos dice que nosotros debemos
tener cuidado de esto. Mirad, hermanos, es decir, procura
que esto no sea cierto. Mira, hermanos, que no haya en
ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad. para apartarse
del Dios vivo. Sabemos que hay maldad, hay maldad,
pero apartarse de Dios, no hay más. Si una persona se vuelve
atrás y dice, ya no sigo, nos dice la Palabra de Dios, aquellas personas que se apartan,
estas personas nunca creyeron. Mira que no haya
corazón duro de incredulidad en vosotros. Con razón nos dice
esto la Palabra de Dios. Y podemos notar aquí en este
pasaje en Éxodo capítulo 17 que leímos al principio, que ellos
están preocupados de qué van a comer, qué van a vestir. Dios ya les había dado, les dio
codorniz, les dio el maná, pero todo el tiempo estaban preocupados,
qué vamos a comer, qué vamos a beber, sólo faltaba qué vamos
a vestir. La palabra del Señor Jesucristo
dijo, todas estas cosas piensan los paganos, pero nosotros debemos
poner primero la mira en las cosas del cielo y todas estas
otras cosas, Él sabe de qué tenemos necesidad, todas estas otras
cosas serán añadidas Bueno, gracias sean dadas a Dios
que no hay nada que supera la maldad del corazón del hombre
sino la gracia de Dios. Donde abunda la maldad, la gracia
de Dios abundó mucho más. Lo único más grande, lo único
que supera la magnitud de nuestro pecado es la magnitud de la gracia
de Dios. Alguien dijo esto, hay dos cosas
que un hombre nunca puede sondear. no puede sondear la profundidad
de su pecado y tampoco puede sondear la gracia de Dios, la
gracia de Dios infinita. Bueno, vemos aquí, entonces en
nuestro texto en Éxodo capítulo 17, altercó el pueblo con Moisés
y dijeron, danos agua para que bebamos, y Moisés le dijo, ¿por
qué altercáis conmigo? ¿por qué tentáis a Jehová? Así
que el pueblo tuvo ahí sed y murmuró contra Moisés y dijo, ¿por qué
nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros y
a nuestros hijos y a nuestros ganados? Estamos en este mundo. No somos
de este mundo. El Señor Jesucristo está cuidando
de sus ovejas. Está dando lo que necesitamos. y él no recibe a ningún hijo
que no discipline ninguno que no discipline entonces clamó Moisés a Jehová
diciendo ¿qué haré con este pueblo? ¿de aquí un poco me apedrearán?
así de cerca estaban a apedrear a Moisés el profeta de Dios y
Jehová dijo a Moisés pasa delante del pueblo y toma contigo los
ancianos de Israel y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste
el río y ve. Toma tu vara y ve. Y aquí yo estaré delante de ti
ahí sobre la peña en Joreb y golpearás la peña y saldrán de ella agua
y beberá el pueblo. y Moisés lo hizo así en presencia
de los ancianos, y llamó el nombre de aquel lugar más semeriva por
la rencia de los hijos de Israel, porque tentaron a Jehová, diciendo,
Está pues Jehová entre nosotros, ¿o no? Como dije, Cristo está en todas
las escrituras, todas las escrituras fueron escritas acerca de Él.
Pero cómo podemos ver a Cristo en estas escrituras? Este pasaje
de la vida real del pueblo de Israel nos muestra a Cristo Jesús. Cristo es esta piedra, como dice
allá en 1 Corintios capítulo 10, el apóstol Pablo, dice que
esta piedra que fue golpeada es Cristo. 1 Corintios capítulo
10. 4. Y todos bebieron la misma bebida
espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía,
y la roca era Cristo. La roca era Cristo. Entonces
cuando necesitas, cuando necesitas agua, mira la roca. Cuando necesitas tu alma ser
satisfecha, cuando estés en en dificultades y en pruebas, mira
la roca. Cristo fue golpeado. Bueno, vamos a considerar estas
cosas. Vamos a considerar primero este
punto. El pueblo pensó que iba a morir. En otras palabras, había cesado
toda esperanza en ellos. Había cesado toda esperanza en
ellos El simple hecho es que no había agua. Dios nos trae a ver esa condición,
¿verdad? Te quita toda esperanza en ti
mismo. Muchas veces nosotros, tiene
que quitarnos toda esperanza en nosotros mismos porque mientras
no lo hace, ahí estamos buscando nuestros propios recursos. ¿Verdad? Si alguien hubiera tenido una
cantimplora, Si alguien hubiera tenido algún bidón con agua,
estuvieran mirando a esa persona, ¿verdad? Con poco que tenga,
están confiando en ese poco. Pero cuando ya no tienes esperanza
en ti mismo, cuando ya no tienes esperanza en ningún otro, entonces
cuando vas a ver a Cristo Jesús. Esa es nuestra condición desde
nuestro nacimiento. Desde nuestro nacimiento nosotros,
por nuestra naturaleza, somos pecadores. No hay esperanza en
nosotros mismos. Somos pecadores por naturaleza,
somos pecadores en práctica, y no hay en nosotros vida espiritual. El hombre piensa que tiene algo,
tiene algo con que satisfacerse a sí mismo, busca las cosas de
este mundo para satisfacerse a sí mismo. piensa que tiene
algo en sí mismo para satisfacer las demandas de la justicia divina,
así es el hombre por naturaleza, piensa que tiene algo. Pero cuando
Dios lo trae a una persona al desierto, donde no hay nada,
donde no hay esperanza, no hay vida, ahí es donde de veras estamos,
donde no hay vida. En nosotros no hay vida en nadie
alrededor de solamente muerte en una tierra seca, en una tierra
árida. En Salmo capítulo sesenta y tres,
Salmo capítulo sesenta y tres, el salmista dice esto, Dios,
Dios mío eres tú, de madrugada te buscaré, mi alma tiene sed
de ti. mi carne te anhela. Yo necesito
bebida verdadera y necesito pan verdadero. ¿Qué necesitamos para
poder vivir? Agua y pan, ¿no es así? Necesitamos pan y necesitamos
agua. Eso es lo que necesita el cuerpo
para poder sobrevivir, para poder vivir. Mi mi alma tiene sed de
ti, mi carne te anhela. Yo necesito a ti. De madrugada
te buscaré en tierra seca y árida donde no hay aguas. Yo te voy
a buscar a ti donde en esta tierra no hay satisfacción, pero a ti
te voy a buscar. Para ver tu poder y tu gloria,
así como te he mirado en el santuario. Así como te he mirado en el santuario,
yo voy a mirar y ver a Cristo Jesús. En otras palabras, en
este mundo, el pozo de la humanidad, como Cristo dijo, el que beba
de este pozo volverá a tener sed, dijo esa mujer samaritana
allá en Juan capítulo 4. Ustedes se acuerdan en la historia,
el Señor Jesucristo dijo que era necesario pasar por Samaria
porque había una de sus ovejas allá, bueno habían unas, habían
varias, pero en esta ocasión está hablando de esta mujer,
esta mujer samaritana, una pecadora, así como todos los hombres por
naturaleza somos pecadores, él vino a buscar y a salvar lo que
se había perdido, él no vino a llamar a los justos sino a
pecadores al arrepentimiento. pero necesario que él pase por
Samaria y él encontró a esta mujer y él entró en una conversación
con ella entabló una conversación y le dijo el Señor dame de beber
en versículo 7 y la mujer samaritana le dijo
cómo tú siendo judío me pides a mí de beber que soy mujer samaritana
porque los judíos y los samaritanos no se tratan entre sí Respondió
Jesús y le dijo, si conocieras el don de Dios, ¿y quién es el
que te dice, dame de beber? Tú le pedirías y Él te daría
agua viva. Si conocieras el don de Dios,
la vida eterna, Cristo Jesús, si conocieras a Cristo Jesús,
que Él es el autor de la vida, que Él es el que ha sido resucitado
como para dar arrepentimiento a Israel. Si conocieras que Él
es el Salvador, tú le pedirías a Él que te salve. Si conocieras
que en Cristo Jesús hay perdón de pecados, tú le pedirías a
Él que te perdone tus pecados. Si conocieras que por fe en Él,
la fe del Señor Jesucristo te es imputada a ti, creerías en
Él, beberías Su sangre, comerías Su carne. Si conocieras el don
de Dios y conocieras quién está hablando contigo, no solamente
el Señor Jesucristo es el don, Él es el que está hablando. Y
escuchen esto, en el sentido más real, Una cosa es conocer
acerca de Cristo Jesús y otra cosa es oír a Cristo Jesús. Y
cuando una persona oye el Evangelio, oye acerca de Cristo Jesús, pero
no es hasta que oye a Cristo Jesús. Si conocieras el don de
Dios, Cristo Jesús es el don de Dios, y Cristo Jesús está
hablando. Están oyendo la voz de un hombre,
Cody Gruber. Pero si Dios les habla por medio
de este pecador, en este instrumento, si conocieras el don de Dios
y quién es el que te habla, tú le pedirías a Cristo, tú le pedirías
a Dios, y Él te daría. Sólo tienes que pedir. Si conocieras y la mujer le dijo, Señor, no
tienes con qué sacarlo del pozo. ¿Dónde tienes el agua para sacarlo?
¿Dónde tienes esta agua viva? Él es Dios. Él es Dios. Dios estaba en Cristo
reconciliando el mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a
los hombres sus pecados. Él es Dios manifestado en la
carne. Esa es la manera que Él puede dar vida. Él tiene vida
en Sí ¿Cómo puede dar el arrepentimiento
de pecado, arrepentimiento? ¿Cómo puede dar el perdón de
pecados? Él es el que quitó el pecado de su pueblo. Él es Dios
justo y Dios salvador. ¿Acaso tú eres mayor que nuestro
padre Jacob que nos dio este pozo el cual bebieron él y sus
hijos y sus ganados? Oh, sí. Él es el Dios de Jacob. Él es el Dios de Jacob. Y aquí está lo que quiero que
veamos. Respondió Jesús y le dijo cualquiera que bebiera de
esta agua. Tú estás viniendo constantemente
a este pozo, estás viniendo constantemente a estas cosas de este mundo para
tratar de satisfacer esa necesidad que tiene tu alma de perdón de
pecados, de justicia con Dios. Estás viniendo a los ritos y
ceremonias, estás viniendo a la religión, estás viniendo a la
ley, pensando que en estas cosas vas a ser satisfecho. Cuando
lo hagas, vas a tener necesidad todavía porque no hay salvación
en ellas. Cualquiera que bebe de esta agua
volverá a tener sed. más el que viviere del agua que
yo le daré. La salvación es por gracia, es
don de Dios. La fe es don de Dios. Cualquiera
que viviere del agua de Cristo, cualquiera que viviere de mí,
yo te doy a mí. No tendrás sed jamás. Tienes
vida, y ¿qué vida? Vida eterna. Tienes perdón de
pecados, no hay pecado. delante de Dios, del pueblo de
Dios, sino que el agua que yo le aderecerá en él es una fuente
de agua que salte para vida eterna. Cristo en ti es la esperanza
de gloria. Cristo en ti. Bueno, el pozo de la humanidad
está seco. No hay esperanza en el hombre. El pozo de la religión está seca. No hay vida en ella. Los filósofos
y los sabios de este mundo son pozo profundo. Hasta has hablado
con filósofos o has leído los filósofos. Son profundos, ¿verdad? Los sabios de este mundo. Trata
de hablar con uno de ellos. Es difícil. Por mi parte. Por
mi parte. Hablan de otro nivel. Están en
otro nivel. Pero no hay vida en ello. no tienen paz y descanso a mi
alma y bueno ahí estamos por naturaleza eso es lo que el hombre
natural hace mira de acá, mira para allá, mira para acá y no
hay satisfacción es como esa mujer que tenía ese flujo de
sangre que estaba yendo a este médico estaba yendo a ese médico
estaba yendo a ese otro médico todo tratado de de sanar su enfermedad
de flujo de sangre, de tener un problema de sangre y no mejoraba,
al contrario iba peor ahora había gastado todos sus esfuerzos y
no estaba mejor, ahora estaba peor la palabra de Dios nos dice
¿Por qué gastáis dinero en lo que no sacia? Ven a mí, compra de mí vino y
leche bebida verdadera, comida verdadera. No hay esperanza en el hombre. No hay esperanza en el hombre. Pero tenemos que ser traídos
a esta posición. Como dije, si una persona tiene
tan siquiera una botella de agua, no va a estar buscando el río,
no va a estar buscando la fuente. Un poquito Cuando no tengas nada, entonces
vas a mirar a Dios. Pero gracias sean dadas a Dios.
Esta roca estaba ahí todo el tiempo. Esta roca estaba ahí
desde la fundación del mundo. Esa roca no la puso Dios en ese
instante. Esa roca estaba ahí desde la
eternidad. Cristo Jesús es la roca. no tenían ojos para ver
esa roca, no veían hermosura en esa roca, no veían esperanza
en esa roca, hasta que Dios golpeó por mano de Moisés, por la vara
de Moisés, Moisés golpeó esa roca y salió las aguas. Solamente una persona que tiene
ojos para ver a Cristo. Así como ese fue, ahí estaba
esa roca todo el tiempo. Tenían sed, se estaban muriendo,
ahí está esa roca. Pero no tenían ojos para ver
que esa roca, de esa roca va a salir agua. Solamente la persona que tiene
ojos, solamente a quien Dios se revela. Solamente cuando Dios
se revela. Nunca una persona, una persona
nunca va a conocer el poder de Dios y nunca va a ver la hermosura
de Cristo. Como dice ya en Isaías capítulo
cincuenta y tres. Isaías cincuenta y tres nos dice
que no hay en él hermosura para que le decíamos. Le veremos más
inatractivo. Versículo 3 dice, Despreciado
y desechado entre los hombres, varón de dolor y se experimentado
en quebrante. Y como que escondimos de él el
rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Versículo 2 dice, Subirá cual
renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca no hay parecer
en él, ni hermosura. Le veremos más inatractivo para
que le decíamos. El hombre ve en Cristo Jesús, Cristo Jesús
es anunciado, Cristo Jesús es proclamado, y el hombre no ve
atractivo en Cristo Jesús. Solamente aquellos a quienes
se les da ojos para ver, que ahí está la fuente. Ahí está
la fuente. Pero Él está allí todo el tiempo.
Él está allí todo el tiempo. Solamente aquellas personas a
quien Dios les abre los ojos para ver a Cristo Jesús. Una persona nunca va a venir
a Cristo Jesús hasta que Cristo sea revelado. Mientras no sea
revelado, esa persona va a estar mirando aquí, mirando allá, un
lado a otro, buscando satisfacción. pero cuando Cristo es revelado,
entonces la persona ve, ahí está, ahí está. Es por eso que el Señor
Jesucristo le dijo a esa mujer, si conocieras el don, si conocieras
quién te está hablando, entonces vendrías a Él. Es por eso que
predicamos a Cristo Jesús y a este crucificado, porque Cristo Jesús
es el poder de Dios para salvación. Cristo Jesús es la sabiduría
de Dios. cuál es el mensaje entonces mira
la roca mira la roca mira a Cristo Jesús y saben hablando en una
manera como hombres una roca no esperas buscar agua de roca si tengo sed búscame agua donde
vas a buscar agua vas a ir a una roca para buscar agua nunca se
te entró en la mente buscar agua de una roca ¿verdad? no se le ha ocurrido al hombre
buscar roca de agua agua de roca es decir era una roca anda a
buscar agua vamos a buscar agua pero no vamos a buscar una roca
porque sabemos que de ahí no sale no vamos a perder tiempo
allá vamos a buscar agua por aquí o por allá, pero no, nadie
espera que haya agua allá en esa roca. ¿Pero cuál es la diferencia? Cristo Jesús es hombre verdadero. Y los hombres miraban a Cristo
Jesús y decían, ah, ese es hijo de, decían, José, porque creían
que José era su papá. Es hijo de María. Conocemos a
sus hermanos y sus hermanas. No esperamos que venga salvación
de él. Ellos dijeron, no te vamos a
apedrear por buenas obras, sino tú, porque siendo hombre te haces
Dios. No esperaban. ¿Pero cuál es la
diferencia? Pues dice aquí el texto, dice,
yo estaré delante de ti allí sobre la peña, dice Dios. Esta
era una roca, pero Dios estaba en esa roca. Cristo Jesús es
hombre. Hombre verdadero, carne es nuestra
carne y hueso es nuestro hueso, pero la razón por la cual Él
puede satisfacer tu alma es que Él es Dios. Es Dios manifestado
en la carne. Dios estaba en Cristo reconciliando
el mundo consigo mismo. Yo estaré sobre la roca. yo estaré
sobre la peña en Horeb." Dios estaba en Cristo. Bueno, pero
para que haya satisfacción a tu alma, primero tiene que haber
satisfacción a Dios. Tiene que haber, para que haya
paz de conciencia, ¿qué es la única cosa que da paz en la conciencia? cuando no tienes conciencia de
pecado delante de Dios, Dios está satisfecho. Mientras tú
pienses que tienes que ofrecer algo por pecado, mientras una
persona piense que tiene que hacer algo para pagar por un
pecado, no hay paz. No hay paz. Pero cuando Dios está en paz. Cuando Dios, cuando Cristo ha
hecho la paz mediante la sangre de su cruz, cuando Cristo quitó
el pecado, ahora ya no hay más conciencia. La conciencia está
limpia delante de Dios. Ahora, no quiero dar a entender
que yo no estoy consciente de que peco. Yo estoy consciente
de que continuamente peco. Yo estoy consciente de esto.
Pero delante de Dios, nos dice allá en Hebreos capítulo 10, Noten aquí Versículo 10, Hebraos 10.10 En
esa voluntad está hablando de la voluntad de Dios el Padre. En la voluntad de Dios, no en
nuestra voluntad, no en tu libre albedrío, tu decisión por Cristo,
en la voluntad, Él de Su voluntad nos hizo nacer por la Palabra
de Verdad, mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, quien
por Dios nos ha sido hecho sabiduría, justificación, santificación
y redención. Nos dice, en esa voluntad somos
santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha
una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote
está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los
mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados. Donde
se hace un sacrificio y se hace otro, entonces se hace memoria
de que no sirvió el primero. pero Cristo habiendo ofrecido
una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados se
ha sentado a la diestra de Dios. Dios está satisfecho con esa
ofrenda que Él pagó, ese sacrificio que Él pagó. La justicia de Dios,
la santidad de Dios está satisfecha. Él está sentado Es así como Él
quitó el pecado de su pueblo. De ahí en adelante esperando
que todos sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. Porque
con una sola ofrenda hizo perfectos a los santificados. La misa está dando testimonio
cada tiempo de... cada vez que se hace misa los
católicos romanos están ofreciendo un sacrificio. Es lo que significa
la misa. y otra vez dicen que ponen a
Vituperio a Cristo Jesús haciendo un sacrificio dicen que eso es
literalmente el cuerpo de Cristo y literalmente la sangre de Cristo
es una abominación con un solo sacrificio no lo
pueden ver está la religión cega la mente y el corazón de los
hombres pero si pudieran ver solamente eso que Cristo con
un solo sacrificio hizo perfectos los santificados. No hay más
sacrificio. Yo no estoy tratando de eso satisface
a Dios, eso satisface a mí. Dios está satisfecho. Una sola
ofrenda hizo perfectos para siempre los santificados, y nos atestigó
lo mismo el Espíritu Santo después de haber dicho Este es el pacto
que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor.
Pondré mis leyes en sus corazones y en su mente las escribiré,
y añade, nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones,
pues donde hay remisión de esos no hay más ofrenda por el pecado. Así que, hermanos, teniendo libertad
para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,
por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo,
esto es, de su carne, y teniendo un gran sumo sacerdote sobre
la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia,
y lavados los cuerpos con agua
pura." Purificados los corazones de
mala conciencia. tenemos conciencia limpia delante
de Dios y delante de Dios el pueblo de Dios no tiene pecado y mantengamos firme sin fluctuar
la profesión de nuestra esperanza porque fiel fiel es Dios no fiel
eres tú fiel es Dios como dije tenía que ser satisfecho Dios
para que Dios pueda hacer algo por el hombre, Dios primero tiene
que satisfacerse a sí mismo. Dice allá, golpearás la peña. La roca fue golpeada. No había agua brotando de esta
roca hasta que fue golpeada. Alguien me dirá, bueno, entonces
significa que no había salvación hasta que Cristo fue crucificado. ¿Qué nos dice la Palabra de Dios
cuando fue crucificado Cristo Jesús en la mente y el propósito
de Dios? Antes de la fundación del mundo. Pero tenía que llegar el tiempo,
tenía que llegar la hora, dijo el Señor Jesucristo, la hora
ha llegado. En la mente y el propósito de
Dios tenía que llegar esa hora. Pero Dios, todas las cosas que
Él pensó y decretó en la eternidad ya son hechas, aunque van a ser
cumplidas en el tiempo. Pero ya había un Salvador antes
de que hubiera un pecador. Pero escuchen, no hay salvación
aparte de Cristo Jesús. No hay ningún otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos. No hay otra roca.
de cual sale agua para satisfacer nuestras almas. Él fue herido por nuestras rebeliones. Él fue, Él sufrió por nuestros
pecados. Bueno, la roca fue golpeada,
y noten allá Notamos en este texto que esta roca no fue golpeada
para gente buena. La Palabra de Dios nos dice que
Cristo Jesús vino a salvar a pecadores. No vino a llamar a justos sino
a pecador. Es decir, la salvación no se anuncia a personas que
piensan que son buenas, personas que no necesitan. La salvación
es para pecadores pecadores de hueso colorado. La roca fue golpeada
para un pueblo rebelde, un pueblo contradictor, un pueblo que estaba
listo para pedrear al representante de Dios. Así está la maldad,
pero la gracia de Dios sobreabundó. La gracia de Dios el pueblo de Dios se revino a
nosotros. En un tiempo éramos enemigos
en nuestra mente. La mente carnal es enemistad
en contra de Dios, y antes de que Él por Sus lazos de amor
nos conquistara, nosotros éramos hijos de ir a lo mismo que los
demás. Nosotros teníamos el puño contra
el cielo, diciéndole a Dios, Él no va a reinar sobre mí, no
lo que Él quiera, yo lo que yo quiero." Hasta que Él por Sus
lazos de amor nos conquistó, y ahora decimos de todo corazón,
no mi voluntad, sino tu voluntad sea hecha. Israel era un pueblo
rebelde, y su pueblo es pecaminoso, No merecemos, es decir, la gracia
no se merece. Esto es favor no merecido. Y
la salvación de Dios es por gracia. Por gracia soy salvo. Por medio
de la fidelidad del Señor Jesucristo. Por medio de que tú creas en
el Señor Jesucristo. Y cuando tú crees en el Señor
Jesucristo, esto es don de Dios. Y que Dios haya dado a Cristo
Jesús, esto es don de Dios. no por obras para que nadie se
gloríe. Dios tuvo misericordia de estos
israelites, ¿verdad? Hemos hallado gracia, como dijo
el apóstol Pablo. Pablo era un rebelde, Pablo quería
destruir a todos los que confesaban, y la única razón por la que estaba
haciendo esto es que no le podía poner la mano a Cristo mismo. porque no le podía poner la mano
a Cristo mismo, ahí estaba yendo contra aquellos que confesaban
que Jesús era el Cristo. Pero Él fue conquistado y ahora
lo vemos allá predicando las riquezas de la misericordia y
la gracia de Dios. Yo hallé gracia. Yo hallé misericordia. Ahora, podemos notar aquí que
esta roca de la cual bebieron, todo el tiempo de su peregrinación,
había abundancia en esa roca. Había abundancia en esa roca.
Hay abundancia en Cristo Jesús. Hay abundancia. No es un poquito
de misericordia, un poquito de gracia. Él está lleno de gracia
y de verdad. no podemos nosotros agotar. Venimos,
necesitamos, yo necesité la gracia de Dios ayer, y yo necesito gracia
hoy, yo necesité misericordia ayer, yo necesito misericordia
hoy, y todos los días aquí en este mundo voy a necesitar su
misericordia. Pero gracias sean dadas a Dios,
no se va a agotar su misericordia. ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová
moraré por largos días. Lo siguió esta roca hasta que,
¿hasta cuándo? Hasta que llegaron a la tierra
prometida. En Cristo Jesús Él va, lo que
Él comenzó en ti, ¿qué comenzó en ti? esta obra de gracia, ¿verdad? Él puso amor en ti. Si eres de Cristo, Él puso este
amor en ti. Él puso esta fe en ti. Él te
concedió el arrepentimiento. Él no va a dejar esta obra a
medias. El apóstol Pablo dijo, yo estoy persuadido de esto,
que el que comenzó en vosotros la buena obra, Él la va a perfeccionar. hasta el día de Jesucristo. O
sea, que Él venga y tú seas sacado de este mundo. Ya sea que sea
el final de este mundo o la hora de tu partida de este mundo.
Él viene de todas maneras, como lo quieras ver. Pero Él es poderoso
para guardar mi depósito. Esta roca, es una roca para los
sedientos. ¿Tienes sed? Me parece que estoy
viendo a gente que tiene sed. Espero que aquellas personas
que están con nosotros por Internet tengan sed. Cristo Jesús es la
roca. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.